Más de cinco mil personas participaron en los doce encuentros dirigidos a familias, parejas, convivientes, laicos y agentes pastorales de la Arquidiócesis de Lima. Cada taller, organizado por la Comisión de Vida y Familia, contó con el acompañamiento activo de monseñor Guillermo Elías, obispo auxiliar de Lima. El proceso culminará este 27 de septiembre con una Santa Misa en la Basílica Catedral de Lima.

Un ciclo de formación para las familias
La Comisión de Familia y Vida de la Arquidiócesis de Lima culminó este martes 15 de septiembre el ciclo de doce talleres formativos que se desarrolló desde el mes de junio, con la participación de familias, parejas, convivientes, laicos y agentes pastorales de los distintos decanatos.
Los doce encuentros se desarrollaron en distintos espacios de la Arquidiócesis de Lima. Los once primeros talleres tuvieron lugar en parroquias y colegios de diferentes distritos, mientras que el último taller de clausura se realizó este martes 15 de septiembre en el auditorio del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, en La Victoria.
A lo largo del ciclo de formación se abordaron diferentes dimensiones de la vida matrimonial y familiar: el matrimonio como proyecto de vida, la sexualidad, la unidad de la pareja, las distintas formas de expresar el amor, la comunicación, la sanación de los vínculos y la responsabilidad de ser padre y madre.
Los encuentros propiciando espacios de diálogo, escucha e intercambio, donde los participantes pudieron compartir sus experiencias e inquietudes y, posteriormente, abrir momentos de discernimiento.
Renovar el acompañamiento a las familias
Para Monseñor Guillermo Elías Millares, asesor de la Comisión de Familia y Vida el sentido de este proceso fue fortalecer el acompañamiento a las familias desde el Evangelio y el discernimiento, así como contribuir al trabajo con las pastorales parroquiales.
Asimismo, explicó que la propuesta buscó ir más allá de una capacitación, para convertirse en un espacio que permitiera reconocer las necesidades concretas que atraviesan las familias y responder a ellas desde la acción pastoral de la Iglesia.
Uno de los temas abordados durante los encuentros fue la comunicación. Donde el obispo asesor reflexionó sobre la paradoja de vivir en una época de constante conexión tecnológica y, al mismo tiempo, experimentar dificultades para comunicarse en los vínculos más cercanos:
“Resulta paradójico esto, que en pleno furor de la tecnología de comunicación destinadas a crear esa ilusión de contacto entre las personas sea justamente el más íntimo de los vínculos humanos donde exista un problema de comunicación”, expresó.
En esa misma línea, destacó que las herramientas tecnológicas no siempre responden a las necesidades más profundas de las relaciones humanas: “Eso que es pura tecnología no siempre resuelve lo profundo de la comunicación”.
Escuchar para fortalecer los vínculos
Frente a estos desafíos, la escucha fue presentada como una herramienta fundamental para recuperar el encuentro con el otro. Durante los talleres, las parejas y participantes tuvieron espacios para expresar sus experiencias y preocupaciones, en un ejercicio orientado al diálogo y al discernimiento.
“Lo mejor de escuchar es permitirle al otro sentirse aceptado, así empieza a tomarse sus propias palabras más en serio, y que satisfactorio es cuando alguien te escucha”, señaló Monseñor Elías.
El proceso también permitió identificar desafíos que requieren continuar siendo acompañados desde la pastoral familiar: “En este primer diagnóstico nos damos cuenta de que hay mucho por madurar, mucho por trabajar”, afirmó.
Finalmente, con la conclusión de los doce talleres, la Comisión de Familia y Vida cierra esta etapa de formación y acompañamiento, que reunió a cerca de dos mil participantes. El proceso tendrá como momento de cierre la Santa Misa por el Mes de la Familia, que se celebrará este 27 de septiembre, a las 11:00 a.m., en la Basílica Catedral de Lima.





