Bajo el lema “Enciende el Amor 2026 y vívelo con Esperanza”, alrededor de tres mil personas se reunieron en la Concha Acústica del Campo de Marte, en Jesús María, para participar en la decimocuarta edición de este encuentro de comunidades matrimoniales.
Monseñor Guillermo Elías Millares, obispo auxiliar de Lima y asesor de la Comisión de Familia y Vida, exhortó a los participantes a reconocer que el amor encuentra su fundamento en Dios: «Cultiven en su casa, en su hogar, siempre la unidad del Dios Trinitario. Sin Dios, queridos matrimonios, novios, conviviales, sin Dios no somos nada», expresó.

Organizado por la Red de Comunidades Matrimoniales del Perú y la Comisión de Familia y Vida del Arzobispado de Lima, Enciende el Amor 2026 reunió a matrimonios, novios, convivientes y parejas para vivir una jornada de formación, reflexión, oración y celebración en torno a la vida en pareja.
El programa contó con la participación de diversos expositores, entre ellos Monseñor Guillermo Elías Millares, el Padre Angelo Costa, OFM Cap., el Padre Ángel Espinosa de los Monteros, sacerdote mexicano de los Legionarios de Cristo, la psicóloga mexicana Lupita Venegas y los esposos Inés y Pepe Enciso.
Un amor que se construye y madura
En continuidad con las anteriores ediciones de Enciende el Amor, la jornada propuso mirar la vida en pareja desde una perspectiva realista: un amor que no se reduce al romance, sino que se construye y madura también al afrontar las dificultades, reconocer las propias limitaciones y aprender a amar al otro.

En este sentido, Monseñor Guillermo Elías recordó desde su propia experiencia: “Más bien, los problemas nos han ayudado a amarnos mejor, a amarnos de verdad… La verdadera prueba de amor es cuando desaparece ese sentimiento de romance y uno evalúa y es sensible, amando a esa persona imperfecta como el único”.
Desde esta mirada, las dificultades no aparecen únicamente como obstáculos, sino también como oportunidades para crecer en el amor y descubrir nuevas formas de comprender, acompañar y cuidar al otro.
Formación, reflexión y vida familiar
A lo largo de la jornada se desarrollaron diversos momentos de formación, meditación, oración y celebración. Los participantes pudieron reflexionar sobre la grandeza del matrimonio, los desafíos propios de la vida en pareja, la importancia del hogar como Iglesia doméstica y el valor del perdón y la reconciliación.
Uno de los momentos estuvo dedicado también a recordar que la fe se vive en los espacios más cotidianos de la familia. Al respecto, Monseñor Guillermo Elías expresó:
“Dios también está presente en las pequeñas cosas de la vida cotidiana, porque la santidad no se dirige únicamente a los centros, también se dirige a las comunidades… vive alrededor de una mesa, en una conversación de un día difícil, en la oración hecha en familia y en los pequeños gestos de amor que muchas veces nadie ve”.

Así, la propuesta de Enciende el Amor buscó acercar la reflexión sobre la vida matrimonial a las situaciones concretas que cada pareja enfrenta en su día a día, recordando que el cuidado del vínculo también se construye en los pequeños gestos y decisiones cotidianas.
Una propuesta de formación para las parejas
Como parte de la programación, se presentaron los subsidios preparados para esta edición. El Padre Ángel Espinosa de los Monteros introdujo el primer tema, “Elegidos para amar: la grandeza del matrimonio”. Posteriormente, la psicóloga mexicana Lupita Venegas desarrolló “El camino largo y difícil del amor”.
El tercer tema, “Un camino de a TRES: el hogar como Iglesia doméstica”, estuvo a cargo de Monseñor Guillermo Elías junto a los esposos Inés y Pepe Enciso. Finalmente, el Padre Angelo Costa, OFM Cap., abordó “El perdón y la reconciliación: una medicina para el corazón de los esposos”.
Los contenidos permitieron abordar distintas dimensiones de la vida en pareja, desde la comprensión del matrimonio y las dificultades que surgen en el camino, hasta la reconciliación y la dimensión espiritual del hogar.

Finalmente, Enciende el Amor plantea el desafío de continuar cultivando lo aprendido en la vida cotidiana. La invitación de Monseñor Guillermo Elías apunta precisamente a que el encuentro no quede reducido a una experiencia de un solo día, sino que pueda prolongarse en cada hogar:
“¿Pero cuando Cristo está aquí, qué ven? La Trinidad, y a eso estamos invitados. Cultiven en su casa, en su hogar, siempre esa trilogía. Sin Dios, queridos matrimonios, novios, conviviales, sin Dios no somos nada y para el sacerdote es importante tener una familia próxima y para la familia tener un sacerdote próximo”, expresó.
Con esta invitación culminó una nueva edición de Enciende el Amor, una jornada que reunió a parejas y familias para detenerse, reflexionar sobre su camino y renovar el compromiso de cuidar y fortalecer el amor desde la vida cotidiana y la fe.