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Mons. Nicola Girasoli, Nuncio apost√≥lico en el Per√ļ, presidi√≥ la Santa Misa por la Solemnidad de San Pedro y San Pablo este s√°bado 29 de junio de 2019 en la Bas√≠lica de la Catedral de Lima.

«La Iglesia de Jes√ļs est√° con Pedro, y vamos a proclamar que Pedro nos confirma en la fe, Pedro nos da la fortaleza de la fe, nos une como cat√≥licos. Pablo nos impulsa a la misi√≥n, nos impulsa al movimiento, nos impulsa a la evangelizaci√≥n», coment√≥.

La Iglesia debe estar al centro de la historia

Monse√Īor Girasoli tambi√©n record√≥ las palabras de Francisco en el encuentro que sostuvieron los Nuncios Apost√≥licos de todas partes del mundo: «Hoy lo digo con el coraz√≥n abierto, con un coraz√≥n enamorado tambi√©n del Papa Francisco ‚Äď recu√©rdense que la autoridad en la Iglesia Cat√≥lica no est√° arriba, la autoridad de la Iglesia Cat√≥lica, est√° al centro‚ÄĚ.

En otro momento, el Nuncio apost√≥lico recalc√≥ que la visi√≥n de la Iglesia es estar al centro de la historia: «Queremos obispos, nuncios, p√°rrocos y sacerdotes que est√©n al centro de sus comunidades. Queremos religiosos, religiosas, cat√≥licos cristianos que est√©n al centro para animar, para impulsar, para caminar juntos».

Por √ļltimo, Mons. Girasoli pidi√≥ a la comunidad dejarse inspirar por estos dos grandes santos y ap√≥stoles de la Iglesia para que nos ayuden a caminar, y juntos recuperemos «este ardor, este entusiasmo de la Iglesia para anunciar, caminando con el pueblo de Dios, sanando con sus p√©rdidas y heridas, cuidando la fragilidad los unos de los otros».

En medio de gran alegr√≠a, la Iglesia de Lima se congreg√≥ masivamente en la Plaza Mayor para celebrar la Solemnidad del Corpus Christi en una misa presidida por Monse√Īor Ra√ļl Chau, Obispo Auxiliar de Lima, acompa√Īado de los Obispos Auxiliares Electos, Mons. Ricardo Rodr√≠guez y Mons. Guillermo El√≠as; y Mons. Gregorio Lasca, consejero de la nunciatura apost√≥lica en nuestro pa√≠s.

En un mensaje de unidad con el Papa Francisco y la Iglesia universal, el Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo, env√≠o desde Roma, donde pr√≥ximamente se reunir√° con el Sumo Pont√≠fice: «Hoy celebramos con alegr√≠a el Corpus Christi, la fiesta del Sant√≠simo cuerpo y sangre de Jes√ļs que nos salv√≥, se entreg√≥ por nosotros, dio su vida y nos dej√≥ este signo que es esperanza para toda la humanidad», coment√≥.

Contemplar, actuar y servir

Monse√Īor Castillo se√Īal√≥ que la fuerza de la contemplaci√≥n y el esp√≠ritu del Se√Īor que se nos comunica por el pan bajado del cielo «nos inspira a lograr hacer de Lima una partecita del cielo, como dec√≠a Santa Rosa».

«El Se√Īor con su propuesta nueva de bendecir el pan y compartirlo con los dem√°s» – agrega – «hace posible que podamos resolver con la fuerza de Dios los grandes problemas de pan y misericordia, en medio del maltrato y la falta de trabajo; para que tengamos ese pan de cada d√≠a especialmente para quienes m√°s lo necesitan».

«Esta alegr√≠a que manifestamos de contemplar la eucarist√≠a, es una alegr√≠a que nos llama a estar en acci√≥n y servicio»

Mons. Carlos Castillo – Arzobispo de Lima

Por eso, como Iglesia en salida, debemos pensar en las realidades necesitadas como las poblaciones amaz√≥nicas que viven en fragilidad y pronto participar√°n del s√≠nodo amaz√≥nico, los migrantes y hermanos refugiados, las mujeres violentadas y la lucha contra la corrupci√≥n. «Esta es una realidad que nos llama a estar en comuni√≥n, a servir», indic√≥ Monse√Īor Castillo.

Dar testimonio de nuestra fe

Durante la homil√≠a, Mons. Chau destac√≥ que ‚Äúnosotros renovamos la profesi√≥n de fe en Cristo realmente presente en la eucarist√≠a; y as√≠ al proclamarlo como nuestro Dios, no podemos vivir lejanos ni indiferentes a nuestros hermanos que sufren, como nos lo ha recordado nuestro Arzobispo‚ÄĚ.

Al reconocer a Jes√ļs en la Eucarist√≠a ‚Äúdebemos de abrir el coraz√≥n al hermano que necesita‚ÄĚ – continu√≥ ‚Äúporque si somos conscientes de que vivimos de los dones de Dios no podemos pasar indiferentes‚ÄĚ.

Cuando sabemos compartir lo que tenemos por amor a Dios, se realiza tambi√©n «esa multiplicaci√≥n de los panes que es reflejo de la Eucarist√≠a», y asume as√≠ «un compromiso solidario de compartir el pan, la vida y el amor‚ÄĚ.

‚ÄúJesucristo quiere caminar por donde caminamos nosotros, por eso caminemos llenos de confianza por donde la vida nos lleve‚ÄĚ

Mons. R√°ul Chau – Obispo Auxiliar de Lima

Al término de la celebración eucarística se dio inicio a la procesión del Santísimo Sacramento llevado a pie por los Obispos Auxiliares de Lima. Las cuatro estaciones estuvieron conformadas por los grupos juveniles de las parroquias de la Arquidiócesis, la Comunidad Quechua hablante y comunidades nativas, las Familias en la Oración, y las Vocaciones.

Este domingo 16 de junio la Iglesia de Lima celebró la Solemnidad de la Santísima Trinidad en una misa presidida por Mons. Guillermo Elías, Obispo Auxiliar Electo de Lima.

«Me parece muy significativo que la sabidur√≠a de la madre Iglesia nos invite a celebrar a la Sant√≠sima Trinidad despu√©s del domingo de Pentecost√©s. Solo despu√©s de haber caminado en compa√Ī√≠a del Hijo resucitado podemos contemplar con mayor profundidad la acci√≥n del Esp√≠ritu en la obra del Padre. Solo con el don de Pentecost√©s podemos alcanzar a ver la belleza y el misterio del rostro trinitario de Dios y entender la hondura, la grandeza del rostro trinitario de nuestro Dios», coment√≥.

El amor de Dios no tiene distinción

Monse√Īor El√≠as resalt√≥ que muchas veces se asocia el nombre de Dios con el miedo, la venganza o el sacrificio porque desde peque√Īos «nos han ido forjando esa imagen». Sin embargo, Jes√ļs revel√≥ un Dios que acoge a todos sin distinci√≥n, y «nos ama no por lo que hagamos, sino porque somos sus hijas e hijos, nos ama tal cuales».

El Dios Trinitario, el Dios que Jes√ļs nos ha revelado, es maravilloso y sorprendente. ¬°D√©jate sorprender por la belleza de Dios!

«Que el misterio de la Trinidad se apodere de nosotros y que cada uno de nuestros d√≠as sea un testimonio luminoso y fruct√≠fero de la belleza que Jes√ļs nos ha revelado» – a√Īadi√≥ «Toda la Biblia es un himno de amor de un Padre que crea, un Hijo que redime y un Esp√≠ritu que santifica».

«¬ŅNos dejaremos entonces amar y acompa√Īar por Dios?» – pregunt√≥ Monse√Īor El√≠as – «Que podamos vivir en comuni√≥n con ese Dios, porque ese es el Dios del que Jes√ļs con tanta dulzura nos ha hablado».

La alegría de la paternidad

En otro momento, el Obispo Auxiliar de Lima expresó un saludo especial a los papás en su día:

«Aquellos a quienes el Se√Īor les dio la alegr√≠a de la paternidad, recuerden cu√°n importante es su paternidad. Es el var√≥n el que acompa√Īa, y quien junto con la esposa edifican a ese ni√Īo, a esa ni√Īa. Por eso pap√°, recuerda lo trascendente que es tu vida», indic√≥.

Finalmente, Monse√Īor El√≠as elev√≥ una oraci√≥n por el Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo, quien viajar√° a Roma para recibir el Palio del Santo Padre, y el d√≠a de la Ordenaci√≥n Episcopal de los dos nuevos Obispos Auxiliares, el Nuncio Apost√≥lico se lo impondr√°: «Oramos por √©l para que pueda vivir este tiempo de gracia y hermoso de su vida en la alegr√≠a de esta renovaci√≥n que la Iglesia de Lima est√° viviendo», a√Īadi√≥.

«Que en esta fiesta de la Trinidad podamos celebrar la grandeza del Dios que nos ama y que quiere constantemente nuestro bien. As√≠ sea», concluy√≥.

Este domingo 09 de junio la Iglesia celebr√≥ la Solemnidad de Pentecost√©s en la Catedral de Lima con la participaci√≥n de j√≥venes de distintas parroquias de la arquidi√≥cesis. Presidi√≥ la Santa Misa el Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo. Tambi√©n estuvo presente el padre Jes√ļs Mendoza, Vicario Episcopal de la Juventud.

«Hoy celebramos la fiesta de Pentecost√©s que, de no haber acontecido, la Iglesia tampoco hubiera existido. Cuando Jes√ļs sube al cielo se abraza con el Padre porque ha cumplido una misi√≥n: mostrar a la humanidad que Dios es amor y perd√≥n», coment√≥.

Es por eso que Dios quiere que todos seamos parte de √©l, y por tanto, «nos da su esp√≠ritu para hacer que poco a poco cada uno de nosotros aprenda a vivir seg√ļn el amor, y ese camino necesariamente tiene que ser un camino de libertad».

Vivir como cristianos resucitados

Monse√Īor Castillo record√≥ las palabras de Francisco en Pentecost√©s: «estamos llamados a vivir como cristianos resucitados, no como cristianos muertos, no como cristianos que son indiferentes a los problemas de la humanidad, sino a ser transparencia de Dios, a mostrar c√≥mo es nuestro Dios que es amor».

Para vivir como cristianos resucitados necesitamos unirnos, ayudarnos mutuamente a resanar nuestras heridas, y «comprender nuestro proceso de camino poco a poco en la sociedad».

Los jóvenes rejuvenecen la Iglesia

«Hoy hemos querido reunirnos con un peque√Īo n√ļcleo de j√≥venes y agradezco que nos llenen la catedral de juventud, esta catedral vieja y antigua que toma la forma de casa de los j√≥venes y renueva la vida de toda la Iglesia grande de Lima rejuveneci√©ndola», a√Īadi√≥.

El Arzobispo de Lima record√≥ que Dios est√° presente en cada persona, «especialmente en cada joven que est√° suscitando una serie de inquietudes y novedades, sue√Īos, esperanzas y amores».

Jóvenes, ustedes son la salvación de esta Iglesia, porque de sus iniciativas y todos los dones que tienen desarrollados y cultivados con alegría, depende la esperanza de toda nuestra ciudad.

«Es tarea que confiemos en los j√≥venes» – agrega – «a partir de hoy, en esta fiesta de Pentecost√©s, ustedes sean los creadores del nuevo horizonte de vida para los que han de venir, y puedan compartir una Iglesia linda, rejuvenecida y esperanzadora con las dem√°s generaciones».

Paz a ustedes 

Cuando el Se√Īor nos dice ‘Paz a ustedes’ lo hace desde el coraz√≥n, «desde el medio de nuestros sufrimientos y dificultades. Es una paz comprometida con nosotros en medio de nuestros miedos».

«Donde est√°n todos los j√≥venes bailando y saltando por toda la ciudad, ah√≠ tenemos que ir. Donde est√°n los j√≥venes que no vienen a la Iglesia, tenemos que estar con ellos y dar testimonio que Dios es amor».

«Demos gracias a Dios porque √©l no nos olvida, nunca nos olvida, tanto que se ha metido en nosotros y nos ha dado su ser. Que Dios los bendiga, les d√© su paz y feliz pascua de pentecost√©s para todos y todas», concluy√≥.

En el marco de la celebraci√≥n de Pentecost√©s, el Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo, confirm√≥ a un grupo de j√≥venes de ocho capillas pertenecientes a la Parroquia Nuestra Se√Īora del Camino Santuario San Mart√≠n de Porres. Concelebraron el p√°rroco N√©stor Juipa Carri√≥n, el padre fundador Felipe Fierro Badillo, y el padre Florencio Joaqu√≠n Jara.

Despu√©s de escuchar los testimonios de los j√≥venes confirmandos, el Arzobispo de Lima inici√≥ su homil√≠a se√Īalando que el Se√Īor «ha querido venir para dejar una huella imborrable: pudiendo bajar de la cruz, decide no hacerlo e inaugura una nueva manera de concebir a Dios, nos muestra que Dios es amor, nos acompa√Īa, comprende, y suscita la capacidad de recapacitar».

Dios nos ha hecho inteligentes

Tambi√©n indic√≥ que Se√Īor env√≠o el Esp√≠ritu a sus ap√≥stoles para que libremente pudieran discernir, y «mediante el Esp√≠ritu tuvieran su propia opini√≥n, su propia iluminaci√≥n, y as√≠ caminar por la vida iluminados, ayud√°ndonos unos a otros».

Es por eso que nuestra religión es viva, porque gracias al discernimiento que imprime el Espíritu, podemos enfrentar las dificultades más grandes que puedan haber:

«Dios nos ha hecho inteligentes y el Esp√≠ritu de Dios nos levanta. Hemos elegido el lema: ‘A ti te digo, lev√°ntate’ porque estamos para despertar al mundo y ayudar a que la gente pueda ser consciente de los problemas».

Dirigi√©ndose a los j√≥venes confirmandos, Monse√Īor Castillo dijo que cuando una persona se confirma, «se confirma para afirmar en su propio ser que Dios es la v√≠a √ļnica, y lo sigue escuchando, reflexionando, haciendo un discernimiento».

El corazón es el centro de las decisiones

Entre todos los dones del Esp√≠ritu Santo hay muchos que tienen que ver con el pensamiento (inteligencia, sabidur√≠a, ciencia, entendimiento y consejo). «A veces nosotros ligamos al Esp√≠ritu Santo solo al coraz√≥n» – a√Īade – «pero para los hebreos el coraz√≥n era lo que para nosotros es el cerebro. Por eso, podr√≠amos decir que el coraz√≥n es el centro de las decisiones, el centro de los sentimientos inteligentes».

Finalmente dirigió un mensaje de aliento y ánimo a los jóvenes que van a recibir el sacramento de la Confirmación:

«Inventen con el Esp√≠ritu Santo que los acompa√Īa un pa√≠s donde nos comprendamos, podamos apreciarnos en la diversidad, podamos salir del estancamiento de la corrupci√≥n, acabar con el maltrato de la mujer. Inventemos una forma de respetar y amar a manos llenas, con hondura y as√≠ llenarnos de felicidad todos».

«Vivan una religi√≥n fecunda Que dios los bendiga y sean unas ‘confirmas’ felices, llenos de vida, llenos de esperanza y que quieran mucho a la gente», concluy√≥.

«La Ascensi√≥n del Se√Īor es una fiesta importante para todos los cristianos porque nuestro Se√Īor entreg√≥ su vida para poder irradiar el amor a toda la humanidad», coment√≥ el Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo durante la Santa Misa en la Catedral de Lima.

En este VII domingo de Pascua recibimos la visita de la comunidad de Sant’Egidio, fundada en 1968 por iniciativa de Andrea Riccardi y con presencia en m√°s de 70 pa√≠ses, incluyendo Per√ļ. Con los a√Īos se ha convertido en una red de comunidades que dedica una especial atenci√≥n a las periferias y a los perif√©ricos, recibiendo el aliento y apoyo de Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, como un signo del servicio que debemos hacer en el mundo.

La celebraci√≥n eucar√≠stica estuvo animada por el coro de la comunidad de Sant’Egidio. Tambi√©n asisti√≥ el Embajador de Italia en Per√ļ, Excmo. Giancarlo Maria Curcio.

Dios nos ha creado libres

Monse√Īor Castillo explic√≥ que el gesto del Se√Īor de dejar a sus disc√≠pulos es importante porque nos muestra en qu√© consiste el amor:

«Cuando nuestros padres nos dejan hacen eso, nos dejan la herencia de seguir adelante en la vida. Es un camino de libertad, porque nuestro Dios no es un Dios posesivo que nos quiere tener en su partido, es un Dios que nos cre√≥ libres, acompa√Ī√≥ nuestro camino de libertad, ejerciendo la paternidad y maternidad, y luego nos da su esp√≠ritu para que vayamos adelante porque conf√≠a en nosotros».

Sabiendo que nuestra humanidad es pecadora, el Se√Īor conf√≠a en que la libertad que nos dio dar√° frutos abundantes de amor tal como √©l lo hizo con nosotros.

Tambi√©n record√≥ las palabras del Papa Francisco de esta semana cuando habl√≥ sobre las decisiones que deb√≠an tomar los ap√≥stoles respecto a las costumbres jud√≠as para ser cristianos: «Qu√© bonito Jes√ļs que, pudiendo haber dejado una ley para resolver el problema, no lo hizo, y prefiri√≥ que ellos (los ap√≥stoles) en base al Esp√≠ritu, pudieran hacer un discernimiento y actuaran en libertad».

«Eso se llama en la tradici√≥n de la iglesia sinodalidad, es decir, ir juntos resolviendo los problemas guiados por el Esp√≠ritu, y cuando hay nuevas situaciones inspirarnos por √©l para abrirnos a nuevos caminos en la vida de la Iglesia», a√Īadi√≥.

Este esp√≠ritu nos ha dado Dios para inspirarnos, caminar juntos, y crear nuevas respuestas a los problemas de la vida, «respuestas inteligentes y profundas que implican estar presente en diversas situaciones dif√≠ciles de la sociedad».

Sant’Egidio: acoger a los m√°s necesitados

«Hoy tenemos la alegr√≠a de tener dos grupos que saben enfrentarse a situaciones dif√≠ciles, han escuchado la voz del esp√≠ritu y han inventado una manera de ser cristianos» coment√≥ el Arzobispo de Lima refiri√©ndose a MANTHOC (Movimiento de Adolescentes y Ni√Īos Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos) y la comunidad de Sant’Egidio, que celebra 51 a√Īos de existencia.

«Conoc√≠ a la comunidad de Sant’Egidio hace muchos a√Īos en Roma en una iglesia peque√Īa» – se√Īal√≥ Monse√Īor Castillo – «Un d√≠a se les ocurri√≥ ir a buscar a todas las personas que viven en las calles y no ten√≠an donde dormir, y comenzaron a organizarse para acoger a quienes sufren y pasan necesidad».

«Hace varios a√Īos que la comunidad de Sant’Egidio celebra en la parroquia San L√°zaro la navidad al mediod√≠a, haciendo un almuerzo dentro de la iglesia, en el templo. La Iglesia tiene que ser el lugar en donde celebremos la cena del Se√Īor y tambi√©n compartamos el pan si es necesario, para que todos podamos ser signo fundamental de que debe haber una vida en la sociedad donde no haya pobreza, hambre, miseria ni dolor».

En otro momento, el Arzobispo de Lima anunci√≥ que el pr√≥ximo 16 de julio, Andrea Riccardi – fundador del grupo Sant’Egidio – llegar√° para inaugurar la primera hospeder√≠a en Lima: «Este hogar va engrandecer nuestra di√≥cesis de Lima y nos inspirar√° a realizar esta obra en toda la ciudad, una hospeder√≠a que de consuelo a toda nuestra gente».

El camino de la esperanza

Durante la Ascensi√≥n es todo el ser de Cristo que sube al cielo, y desde all√≠ podemos afirmar lo que ninguna religi√≥n ha hecho «en el cielo hoy hay carne humana viva, carne de aquel que sufri√≥ y entreg√≥ su vida, la carne de los pobres, de los indefensos, de las mujeres heridas y maltratadas, de los ni√Īos abortados, esa carne est√° viviendo en Dios y el camino que seguiremos ser√° la glorificaci√≥n».

«Por eso el camino de la salvaci√≥n de nuestra vida personal y social, y la soluci√≥n de los problemas del pa√≠s est√° en mirar afuera de nosotros a los dolores de la gente, y transformar los gobiernos, las organizaciones, los parlamentos, los canales de televisi√≥n, en una forma de servir para enfrentar juntos la desesperanza», indic√≥.

Nosotros tenemos que ser esperanza, porque la esperanza no es una cosa que est√° en el futuro y llega. Hoy podemos ser esperanza para el mundo, y la Iglesia de Lima quiere decir lo mismo.

«Den gloria a Dios actuando de la manera como lo vienen haciendo ahora muchachos de Sant’Egidio y MANTHOC, para que podamos renovar este mundo que necesita de nuestra misericordia, pero sobre todo la capacidad de dejar libre a las personas para que crezcan, sin poseerlas, sino siendo verdaderas personas creadoras de madurez en la humanidad», concluy√≥ Monse√Īor Castillo.

«Estamos alegres porque el Se√Īor misericordioso nos ha reunido nuevamente, y as√≠ renovamos este camino acentuando este aspecto central de nuestra fe, la misericordia», fueron las primeras palabras del Arzobispo de Lima Carlos Castillo, quien presidi√≥ la Santa Misa en el Santuario Arquidiocesano ‘Se√Īor de la Divina Misericordia’.

El Papa nos dice «Dios se llama misericordia», y San Lucas dice «Sean misericordiosos como el Padre celestial es misericordioso». Es por eso que Jes√ļs es el «revelador de la misericordia del Padre, y como cristianos debemos llenar de misericordia este mundo«.

Cristo está en el corazón de nuestros miedos

En el atardecer del primer d√≠a de la semana, los disc√≠pulos estaban en una casa con las puertas cerradas por miedo a los jud√≠os. Jes√ļs entr√≥ y se puso en medio.

Este gesto del Se√Īor «es muy importante«, se√Īala Monse√Īor Castillo, «porque hoy en d√≠a tenemos muchos miedos e incertidumbres, y el Se√Īor viene a colocarse en el coraz√≥n de nuestros miedos«.

Para tener misericordia hay que estar en medio de los problemas para solucionarlos con la inspiraci√≥n del Se√Īor en el amor.

¬ŅY qu√© hace el Se√Īor cuando se coloca en medio de sus disc√≠pulos? Los tranquiliza y les dice: ‘Paz a ustedes’. Es decir, «comunica una paz que viene de la misericordia, que se produce y genera como consecuencia del amor. Y para que est√©n llenos de la misericordia de Dios les ense√Īa las manos y el costado, los signos de su muerte, una muerte que se produjo por amor», agreg√≥.

Jes√ļs asumi√≥ conscientemente la muerte para darnos un mensaje fundamental: «Dios es amor y no se venga de sus enemigos. Quiere convertir a todos a un camino nuevo de vida, quiere rehacer esta vida y que renazca en el amor»

«Como el Padre me ha enviado, as√≠ tambi√©n los env√≠o yo»

«Segundo aspecto importante«, apunta Castillo. «El Se√Īor quiere que diariamente practiquemos la misericordia a trav√©s de los gestos que √©l ha hecho». As√≠ como el Padre lo env√≠o a anunciar el amor, «nosotros tambi√©n seamos anunciadores, part√≠cipes del amor del Padre, porque Jes√ļs comparte su misi√≥n, nos hace misericordiosos para ejercerla sobre la gente»

«A quienes le perdonen los pecados le quedan perdonados. A quienes se los retengan les queden retenidos»

«¬ŅQu√© significa retener?» pregunta Monse√Īor Castillo. «Se dan cuenta que Jes√ļs no dijo ¬ŅA qui√©nes no les perdonen, no se les perdonan?» No dice eso ¬Ņverdad? Porque estar√≠a ense√Īando la venganza».

El Se√Īor nos ense√Īa que una obra de misericordia «es la educaci√≥n, corregir al que se equivoca«. Y por esa raz√≥n, «el Se√Īor nos dice que aprendamos a perdonar», un aprendizaje que se hace m√°s dif√≠cil cuando tenemos que perdonar a alguien que nos ha hecho un da√Īo.

¬ŅC√≥mo vamos a hacer para afrontar estas dificultades? Jes√ļs tuvo la capacidad de perdonar e irradiar el perd√≥n como la «f√≥rmula fundamental para poder vivir como cristianos«, porque ten√≠a que «personificar y transparentar al mismo Dios misericordioso«.

Nos queda como tarea perdonar y retener, pero retener por un tiempo: «A veces hay que retener para que una persona se de cuenta que hay algo serio, que no es un juego. No es cuesti√≥n de perdonar f√°cilmente, sino que hay que saber perdonar para ayudar a que las personas recapaciten«, reflexion√≥ el Arzobispo de Lima.

«Todas las ri√Īas, problemas de corrupci√≥n y maltratos en nuestro pa√≠s son un desaf√≠o a nuestra fe, porque somos un pa√≠s cat√≥lico y no hemos profundizado en que ese catolicismo tiene que cambiar nuestro pa√≠s. Es un desaf√≠o y lo vamos a aceptar, pero no se cambia a la fuerza, sino con pedagog√≠a», a√Īadi√≥.

La Pastoral de la oreja

Dec√≠a el profesor Julio Cotler, un gran soci√≥logo peruano, que el gran problema que tiene el Per√ļ es la falta de experiencias compartidas. «Ac√° estamos mezclados pero no nos escuchamos«, comenta Monse√Īor Castillo, «nos chineamos, nos choleamos, nos gringeamos, y esto no acaba nunca«.

¬ŅQu√© podemos hacer? «Apreciar, no despreciar. Esa es la pedagog√≠a de la misericordia que sabe comprender. Entre perdonar y retener tenemos que comprender, y nuestra tarea es comprender las cosas antes de juzgar«.

«En el fondo, muchos de los problemas que ocurren hoy se deben a que nadie en sus problemas, conflictos y miedos es escuchado. Entonces tenemos que ser la Pastoral de la oreja«.

Por eso, para hacer nuestras vidas llenas de una vida humana digna, «debemos luchar todos para que la dignidad que ya hemos conseguido sea compartida con otros. Todos somos vulnerables, d√©biles, y nuestro pueblo debe estar unido en la comprensi√≥n mutua para ayudarnos a salir de los problemas. La mejor manera de salir de los problemas es escuchar como hace al Se√Īor al escuchar el argumento de Tom√°s.

Pastoral de la oreja para implantar la misericordia en la tierra, para entendernos y ayudar a las personas que no pueden salir de sus problemas.

Si el cristiano no es capaz de argumentar y ver la manera de acompa√Īar los procesos de la gente, «entonces nuestro cristianismo es mudo». El Se√Īor nos ha dado la Palabra para que aprendamos a «hablar palabras de Dios a la gente y alentarla. Estamos para levantar a la gente».

Creer viendo lo contrario

Tom√°s, incr√©dulo de la resurrecci√≥n de Cristo, no entend√≠a lo que acontec√≠a. Si no ve no tiene experiencia, y por lo tanto, no cree. El Se√Īor comprende los argumentos de Tom√°s y se presenta para mostrarles sus manos y costado.

«T√ļ crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto».

«Podemos decir que hay tres tipos de cristianos» se√Īala Castillo. Est√°n los que creen habiendo visto, «los ap√≥stoles». Est√°n los que creen sin ver, «que somos nosotros porque creemos en el testimonio de los ap√≥stoles»; pero hay un tercer grupo donde est√° la «gente m√°s sencilla que inclusive sufriendo cree en el Se√Īor, los que creen viendo lo contrario, viendo el mal testimonio de los cristianos. Y eso es un milagro del Se√Īor».

En este mundo que tiene una «serie de enredos y pensamiento de todo tipo» – a√Īade – «no podemos hablar de la verdad atropellando: ‘Como todos somos cat√≥licos y tenemos la verdad, el que no est√° con nosotros est√° contra nosotros’, y hacemos divisi√≥n. En vez de ser factor de esperanza producimos m√°s divisi√≥n en el pa√≠s».

«Esto se ha escrito para que crean que Jes√ļs es el mes√≠as y para que creyendo tengan vida en su nombre»

Esta √ļltima expresi√≥n en el evangelio es muy importante porque «a veces pensamos que la vida que nos trae el Se√Īor es solamente una vida para el alma», pero es en realidad un mensaje para que «se instale en el medio de nuestras vidas la alegr√≠a, la esperanza y la paz. Para que nuestra vida toda resucite, y seamos plenas personas capaces de amar y ser felices», concluy√≥.