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En el marco de las Jornadas Decanales Juveniles (JDJ) de nuestra Arquidiócesis de Lima, más de 60 jóvenes de las nueve parroquias que conforman el Decanato 1, vivieron tres días de conversación, reflexión, visita a los asilos y hasta una tarde de bendición de mascotas.

Del viernes 1 al domingo 3 de octubre, los jóvenes del Decanato 1 participaron en una serie de actividades que reafirman nuestra misión de ser una Iglesia en salida. La Jornada Decanal Juvenil inició con una misa inaugural, y posteriormente, un conversatorio junto a Monseñor Carlos Castillo.

En la segunda fecha, la comunidad se reunió desde temprano en la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles y partió hacia el asilo Hogar Canevaro, para compartir el pan y tener un momento de oración. Por la tarde, el Decanato 1 organizó un encuentro de integración y dinámicas en la Iglesia San Francisco Solano.

Decanato 1: «Jóvenes con corazón para ayudar».

Lydia Bernahola, coordinadora de los jóvenes de su decanato, explicó que la experiencia de escuchar y acompañar a los ancianos del asilo ha sido muy gratificante, especialmente porque la gran mayoría ha sufrido las restricciones de la Pandemia.

«Estos días han sido muy enriquecedores para nosotros los jóvenes, ya que es la primera vez que el decanato 1 logró unirse y poder realizar está hermosa jornada llena de emociones y aprendizajes», expresó Bernahola.

El domingo 3 de octubre, en colaboración conjunta con la Hermandad del Crucificado y de la Municipalidad del Rímac, la comunidad de jóvenes participó en la Celebración Eucarística presidida por Monseñor Guillermo Cornejo, Obispo Auxiliar de Lima. Al término de la Misa, se llevó a cabo la clausura de la JDJ con la bendición de mascotas y plantas.

Bajo el lema «Valientes: Para una Iglesia en salida», este año se realiza una nueva edición de la feria vocacional para la vida consagrada, esta vez en una versión virtual repleta de actividades y charlas de formación.

«Valientes 2021» es una iniciativa de la Vicaría para la Vida Consagrada que busca dar a conocer los carismas de las diferentes congregaciones, órdenes y movimientos de nuestra Arquidiócesis de Lima.

Con el apoyo del Instituto Superior de Estudios Teológicos Juan XXIII, la Pastoral Juvenil de Lima y la Conferencia de Religiosos del Perú, la edición 2021 de Valientes vuelve después de ausentarse un año debido a la Pandemia.

En ese sentido, la crisis sanitaria que afrontamos no ha permitido que el reencuentro sea de manera presencial, sin embargo, se ha previsto una serie de actividades, momentos de reflexión y charlas de formación que transcurrirán entre el 12 al 16 de octubre.

Valientes 2021: Programa de actividades.

Del martes 12 al jueves 14 de octubre se realizarán las jornadas de formación para los promotores vocacionales en el horario de 8:00 p.m. a 9:30 p.m. y estará a cargo del Rvdo. Deivi Astudillo de la Cía. De Jesús, Fernando Merino, marketero de Catholiclink y el Rvdo. Jesús Paz de la Orden Carmelitas, quienes compartirán con los asistentes todos sus conocimientos. Todos los interesados pueden inscribirse desde aquí.

El viernes 15 de octubre a las 8:30 p .m. se realizará una Vigilia de oración para reflexionar en comunidad sobre las vocaciones cristianas, en especial, por la vida consagrada y el ministerio sacerdotal.

Finalmente, el sábado 16 de octubre, desde las 5:00 p.m. se realizará la gran feria vocacional que contemplará hasta 50 stands virtuales distribuidos en mini-salas de zoom. Todos los participantes podrán ingresar para compartir y conocer a las diferentes comunidades religiosas y sus carismas.

¿Cómo participar de Valientes 2021?

-Puedes inscribirte de forma gratuita desde el siguiente link: https://forms.gle/8kx4diA9v92F2aQV6

-También puedes obtener más información visitando la página de Facebook de Valientes.

En el marco de las Jornadas Decanales Juveniles, los jóvenes del decanato 7 de nuestra Arquidiócesis se han organizado para vivir unos días de reflexión, actividades grupales y acciones solidarias.

Durante estos meses, se viene realizando en Lima las Jornadas Decanales Juveniles, una oportunidad para escuchar la voz de nuestros jóvenes en este camino sinodal hacia nuestro Plan Pastoral.

En ese sentido, a fines de septiembre, los jóvenes del decanato 7 de nuestra Arquidiócesis de Lima vivieron su jornada juvenil profundizando las palabras: ‘Joven, a ti te digo ¡Levántate!’, el lema principal de este encuentro de fraternidad y amistad.

Según nos comenta, Josué Fermín Huillca Argott, coordinador del Decanato 7, un promedio de 70 jóvenes participaron de las actividades grupales: «esta experiencia nos llevó a discernir acerca de la fe de los jóvenes y la misión a la que están llamados», expresó.

La jornada del Decanato 7 contó con la ponencia del cantautor católico Luis Alcázar, quien motivó a los chicos a poner en práctica el sentido de servicio a pesar de las dificultades de la Pandemia. En la última fecha, se realizó la Adoración al Santísimo.

The Mission: acción solidaria juvenil.

Y siguiendo la misma línea de nuestras Jornadas Decanales Juveniles, un grupo de jóvenes de la Parroquia San Juan Apóstol participan como voluntarios de la campaña «The Mission», una iniciativa solidaria liderada por un grupo de jóvenes de diferentes parroquias y universidades.

Entre sus principales acciones, «The Mission» ha logrado reunir suficiente ropa de abrigo para llevar a nuestros hermanos de Puno que padecen del fuerte friaje. Gracias a los donativos de víveres, los jóvenes han compartido cientos de canastas familiares en los lugares de mayor necesidad y hambre, inclusive han logrado construir escaleras en los asentamientos humanos de Pamplona Alta en San Juan de Miraflores.

«The Mission» busca ser un llamado a todos nuestros jóvenes a vivir la sinodalidad a través del servicio, como discípulos misioneros en salida. El próximo objetivo es recaudar víveres para armar canastas navideñas y brindar a poyo a más de 1000 niños y familias necesitadas. Para más información sobre esta iniciativa solidaria, los invitamos a visitar la página de Facebook de la Parroquia San Juan Apóstol.

Bajo el lema: «Con el Señor de los Milagros, salgamos en misión», Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, anunció que la imagen del Cristo Moreno no saldrá en procesión por segundo año consecutivo, sin embargo, los fieles podrán acudir de forma presencial a venerar el anda del Señor de los Milagros que estará expuesta al público desde el 10 de octubre, en el Santuario de Las Nazarenas.

En Conferencia de Prensa con la presencia del Alcalde de Lima, Jorge Muñoz; el Mayordomo General de la Hermandad del Señor de los Milagros, Sr. Jorge Soto; y el Capellán Santuario del Señor de los Milagros, el Padre Alfredo Amesti, se anunciaron los protocolos de seguridad y organización para recibir a los fieles, así como una serie de signos para realizar desde casa durante el mes morado.

El Arzobispado de Lima, el Monasterio de Nazarenas Carmelitas Descalzas, la Municipalidad de Lima y la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas comunican que, en virtud de las disposiciones emitidas por el Poder Ejecutivo en el marco del Estado de Emergencia Nacional, prorrogado durante todo el mes de octubre, las celebraciones en honor del Señor de los Milagros se realizarán en la Iglesia del Monasterio de las Nazarenas, Santuario del Señor de los Milagros.

El Santuario permanecerá abierto todos los días de octubre desde las 7:30 de la mañana hasta las 6.00 p.m. Allí se celebrarán Misas en diversos horarios, con asistencia de fieles y cumpliendo estrictamente el aforo y los protocolos de bioseguridad.

Anda del Señor de los Milagros se exhibirá desde el 10 de octubre.

“Desde el 10 de octubre todo el pueblo podrá visitar al Señor de los Milagros a través de un sistema de ingreso y salida que cumplirá con todos los protocolos de bioseguridad y distanciamiento social. Entonces, de esta manera, todos vamos a hacer la procesión, pero personal, en cola, poquito a poco durante todo el mes”, informó Monseñor Castillo.

Es así que el anda del Señor de los Milagros será expuesta dentro del Monasterio, en el Salón de Andas, desde el 10 de octubre hasta el 31 del mismo mes, en el horario: 7:30 a.m. – 6:00 p.m.

En el horario indicado, los fieles podrán venerar la imagen del Señor de los Milagros ingresando por Avenida Tacna, siempre cumpliendo las medidas de distanciamiento y bioseguridad pertinentes.

Por su parte, el Padre Alfredo Amesti adelantó que las personas ingresarán al patio de velas y se quedarán por un promedio de dos minutos.

Signos y gestos para realizar cada domingo de octubre.

Monseñor Carlos Castillo explicó que nuestra Arquidiócesis de Lima quiere celebrar en comunión este mes de la fe, esperanza y caridad, saliendo en misión con el Señor para solidarizarnos con nuestros hermanos más necesitados.

Por ello, cada domingo de octubre tendrá un gesto para realizar en casa o en comunidad parroquial:

Domingo 3 de Octubre: “A ti venimos con devoción”
Signo
: Entronización de la imagen del Señor en las parroquias, hogares, centros de labores, etc.

Domingo10 de Octubre: “Tu amor divino nos ilumine”
Signo:
Visita a hospitales, cárceles y demás instituciones, entrega de escapularios y estampas del Señor de los Milagros y celebración comunitaria de la unción de los enfermos.

Domingo 17 de Octubre: “Hagamos grande nuestro Perú”
Signo: Celebración de la Eucaristía por el País, colocar la bandera peruana a los pies de la imagen del Señor y preparar jornadas de confesiones en las parroquias y demás templos de la Arquidiócesis

Domingo 24 de Octubre: “Unidos todos, como una fuerza”
Signo
: Recolección de víveres y productos sanitarios para entregar en comedores populares, orfanatos y asilos en cada Parroquia y en el atrio del Santuario de las Nazarenas. Promover esta campaña en todas las Instituciones de la Parroquia.

Domingo 31 de Octubre: “Te suplicamos nos des tu luz”
Signo
: Cerrar el mes formulando propósitos de conversión personal para que con la iluminación del Señor llevemos una vida cristiana auténtica.

Canales digitales para participar de las misas por el mes morado.

Por otro lado, el canal oficial del Monasterio, NAZARENAS TV, transmitirá todas las celebraciones litúrgicas y programas especiales del mes de octubre a través de sus plataformas digitales (Facebook, Youtube y página web: www.nazarenas.tv)

De igual manera, el canal oficial de la Hermandad del Señor de los Milagros, CANAL HN, transmitirá sus eventos institucionales en sus redes sociales. Lo mismo ocurrirá en las plataformas digitales del Arzobispado de Lima y la Municipalidad Metropolitana de Lima.

Bajo el lema “Con el Señor de los Milagros, salgamos en misión”, los invitamos a vivir el mes de octubre con apertura y buena disposición para “cargar” al Señor de los Milagros en nuestros corazones. Con paso firme y de buen cristiano, respetemos las disposiciones sanitarias en nuestro reencuentro con la imagen del Cristo Moreno.

Al llegar el mes de octubre, nos unimos espiritualmente a nuestro Señor de los Milagros y los invitamos a participar de las «Meditaciones Nocturnas en el mes morado», con el Arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo. ¡Aquí todos los detalles!

Bajo el lema: «Con el Señor de los Milagros, salgamos en misión», la Iglesia de Lima se prepara para vivir este mes de octubre con profunda meditación y actuando solidariamente para acompañar a nuestros hermanos más necesitados.

Además de todas las actividades anunciadas recientemente en Conferencia de Prensa, nos alegra contarles que durante las noches de octubre compartiremos un ciclo de reflexiones a cargo de Monseñor Carlos Castillo.

Cómo escuchar las meditaciones nocturnas del mes morado.

Del el 1 al 31 de octubre, te invitamos a visitar nuestra página de Facebook para escuchar las meditaciones nocturnas del Arzobispo de Lima que se estrenarán cada noche a las 9 p.m.

También podrás escuchar las reflexiones del mes morado a través de nuestro canal de Youtube, nuestra cuenta de Instagram o la página web del Arzobispado de Lima. Con paso firme y de buen cristiano, preparémonos para vivir nuestra «cuaresma peruana» con paso firme y de buen cristiano.

En un emotivo encuentro de esperanza y gratitud, este lunes 27 de septiembre se hizo oficial la ceremonia de Apertura del Proceso de Beatificación y Canonización del Siervo Misionero, el Padre Luigi Bolla.

La ceremonia contó con la presencia de Monseñor Carlos Gustavo Castillo Mattasoglio, Arzobispo de Lima y Primado del Perú; Reveranda Madre María Elena Camones More, Canciller del Arzobispado de Lima; R.P. Sandro Gabriele Carbone Carbone, Delegado Episcopal; R.P. Edwin Limas Falcón , OSJ, Promotor de Justicia; R.P. Manuel Ernesto Zegarra Basurco, Notario Actuario; y P. Jesús Adrián Jurado Alarcón SDB, Vice Postulador.

«El Padre Bolla supo entender la sintonía que hay entre el Evangelio y lo que el pueblo Achuar tenía. Él supo entrar en lo más hondo de la lengua y del corazón de la gente. Que este ejemplo para todos también nos permita intervenir en nuestra sociedad en un momento difícil y complejo, para comprender el gran desafío que tenemos de que el amor reine por medio del Espíritu de Dios de forma gratuita y generosa», expresó el Arzobispo de Lima.

Gracias padre Bolla por tu santidad, gracias por darnos a los Salesianos que siempre quisieron identificarse con los jóvenes, los alentaron y los levantaron.

Monseñor Carlos Castillo.

Lo que sigue: al iniciarse el Proceso de Apertura del proceso de Beatificación y Canonización, ahora el Tribunal Constituido para la causa escuchará y recogerá todas las pruebas y testimonios que permitan ver con claridad la personalidad y la espiritualidad del siervo de Dios, así como el ejercicio de las virtudes y posibles milagros atribuidos a la intercesión del Siervo de Dios.

Reabiertas tímidamente en mayo pasado tras el obligatorio cierre de un año a causa de la pandemia, Carlos Castillo Sánchez, gerente de ambas instituciones, comparte el ambicioso plan de relanzamiento para recobrar el tiempo (y el público) perdido. Para el Arzobispo Carlos Castillo Mattasoglio, ambos espacios no son solo un símbolo de fe, sino también de peruanidad e historia.

Escribe: Enrique Planas / El Comercio.

Estos son los meses en que uno debe andar con más cuidado por el Palacio Arzobispal. A fines del invierno es el tiempo que los insectos ponen sus huevos en los muebles, sin interesarles que el cedro de Nicaragua del que está hecho el ropero tenga 400 años. Si no se aplicara la especial atención que se acostumbra, en diciembre tendrían que vérselas con una proliferación de insectos. El público que visita a diario este museo de arte religioso no tiene por qué saberlo, pero es uno de esos detalles que preocupan al abogado Carlos Castillo Sánchez, gerente de dos museos centrales para nuestra ciudad, literalmente: La Catedral de Lima y el Museo del Palacio Arzobispal. Reabiertas tímidamente en mayo pasado tras el obligatorio cierre de un año a causa de la pandemia, Castillo tiene diseñado un ambicioso plan de relanzamiento para recobrar el tiempo (y el público) perdido.

“Somos colombroños” le dijo el Arzobispo Carlos Castillo Mattasoglio en su primer día de trabajo, hace poco menos de dos meses. Sin embargo, el Primado del Perú y el ex presidente de Directorio en Emilima no solo comparten nombres y apellidos, sino un proyecto común para renovar las políticas de ambas instituciones, como museos abiertos a todo público. “Asumir este cargo resulta un reto”, afirma el funcionario. Una responsabilidad aceptada al identificarse con la personalidad del sacerdote diocesano, especialmente por tener una visión muy democrática del país. “Creí que podía aportar para darle una nueva mirada a los museos religiosos, los cuales son vistos como algo circunscrito solo a la fe. Y eso puede ser un prejuicio”, explica Castillo.

Un prejuicio porque además de su naturaleza original, tanto la Catedral de Lima como el Palacio Arzobispal son también templos para el arte y la historia del país. Por ello, conservando a su público especializado, para estas instituciones resulta clave replantearse una imagen más abierta para otros visitantes. “La Catedral no es solo un símbolo de fe, sino también de peruanidad. Es un testigo mudo de nuestra historia. Ha caído y se ha levantado. Con el nuevo arzobispo, tenemos la posibilidad de acercar los museos no solo a los feligreses y a los que profesamos la fe católica, sino convertirlo en un espacio que genere un sentimiento de identidad”, afirma.

“Hay muchas cosas por hacer”, explica Castillo. “En efecto, la pandemia atrasó mucho los trabajos de mantenimiento, el cuidado y la conservación. El Palacio Arzobispal posee preciosos muebles fechados desde el siglo XVI hasta el XIX, los cuales requieren un tratamiento especial. Son trabajos cotidianos que no se ven”, dice.

Un trabajo mucho más visible se enfoca en la recuperación de las visitas. Tras la reapertura en mayo, con mínima afluencia, ya a lo largo de setiembre se ve una mejora, alcanzando las cien personas diarias, la mitad que en la temporada prepandemia, desafiando incluso el necio cierre de la Plaza de Armas dictado por el Ejecutivo. El regreso del público es alentador, pues eso representan ingresos destinados al mantenimiento del espacio y los sueldos del personal, un equipo muy identificado con el espacio, y que en su mayoría trabajan en el palacio y la Catedral más de 30 años. “Cuando asumí el cargo, mi preocupación mayor era la seguridad de nuestro patrimonio tan valioso. Por eso instalamos nuevas cámaras, y reemplazamos los equipos de seguridad más antiguos. Sin embargo, la verdadera seguridad de ambos museos reposa en la gran confianza que representan los trabajadores antiguos”, afirma Castillo.

El tiempo perdido.

Durante el periodo de obligatorio cierre a causa de la pandemia, diferentes museos en Lima aprovecharon el tiempo para mirar hacia dentro, replantearse, reordenarse, hacer mejoras en sus instituciones y contenidos, Discutir su propio funcionamiento e incluso replantear su curaduría. Sin embargo, Castillo confiesa que muy poco pudo avanzarse en su institución. Sin embargo, tras la reapertura, se ha diseñado un plan de recuperación, conservación y limpieza. Asimismo, se ha proyectado una serie de vínculos con universidades y especialistas para trabajar nuevos guiones curatoriales, para generar un impacto en el visitante. Además de recuperar el tejido de socios estratégicos como el Ministerio de Cultura, Canatur, empresas de turismo e instituciones culturales.

Lo que sí se pudo avanzar en estos tiempos de puertas cerradas fue un trabajo en convenio con especialistas en ingeniería Civil de la Universidad Católica para estudiar el estado de las estructuras de la catedral. Como nos señala Castillo, Después de la década del 40 del siglo pasado, es sorprendente el comportamiento de ambos edificios luego de todos los terremotos y temblores que han sacudido la ciudad. “Gracias a estos trabajos hemos a conocer la tecnología de construcción utilizada para que los techos no fueran tan pesados, y cómo el uso de madera y de materiales más livianos como la quincha y el barro es muy conveniente. Sin embargo, este tipo de construcciones necesitan un mantenimiento permanente, pues suelen aparecen fisuras y filtraciones”, explica. Este diagnóstico especializado, que acabará en diciembre próximo, revelará el estado actual de las columnas, (unas de madera, otras de ladrillo y otras de adobe) para así, el próximo año, entrar a un trabajo de restauración y prevención.

Maqueta a escala de la Catedral de Lima, exhibida a la entrada del circuito. (Foto: ANTHONY RAMIREZ NIÑO DE GUZMAN)

El relanzamiento.

Si bien la reapertura de los espacios ya ha supuesto un enorme esfuerzo, Carlos Castillo prepara un relanzamiento de las instituciones que dirige. Sus expectativas son altas: una mayor afluencia de público siguiendo todas las medidas sanitarias, la realización de actividades como exposiciones, conferencias o presentaciones de libros. Hacer de la Catedral y del Palacio espacios abiertos para la investigación académica.

Como acciones puntuales para este relanzamiento se cuentan la capacitación especializada de los guías con apoyo de Promperu, abrir un nuevo ingreso por el Jirón Lampa, como respuesta al inconveniente del cierre de la Plaza de Armas, la renovación de los catálogos para visitantes y una modernización de la información, así como una nueva página web mucho más inmersiva. También se estudia lanzar una tienda de museo en la Catedral, con recuerdos y biblioteca. Cuando las condiciones sanitarias lo permitan, se abrirán visitas guiadas de noche, con varias rutas diseñadas.

Sumese a ellos iniciativas tan importantes como el diseño del logotipo del museo de la Catedral de Lima, el cual acaba de aprobarse internamente y se esperamos la aprobación del arzobispo para darlo a conocer. Asimismo, se busca que el Patio de los Naranjos se convierta en un espacio para la presentación de libros, y que preste servicio de cafetería para los visitantes.

Pero el cambio mayor tiene que ver con un replanteamiento del guion curatorial, un cambio profundo en la narrativa de ambos museos. En lo externo, se buscará corregir el desorden en la museografía de las exposiciones, que actualmente presentan diferentes estilos y conceptos, sin mantener una estructura clara. “Hay salas que están bien y otras no tienen ni un letrero”, lamenta Castillo, para quien la transformación más radical supone replantear el concepto de lo que se quiere transmitir con ambos museos. â€œSi bien la evangelización es el compromiso de la Iglesia, tenemos que pensar que estos museos son visitados por gente de toda fe y nacionalidad. Y un nuevo guion debe responder a eso” afirma el funcionario, quien espera ver hecha realidad la nueva propuesta de curaduría, trabajada con especialistas, para fines de febrero.

Otro aspecto que hace ver el giro en la administración del patrimonio artístico de la Iglesia Católica tiene que ver con las conversaciones iniciadas con la Dirección de Museos del Ministerio de cultura para inscribir a la Catedral y al Palacio Arzobispal dentro del Sistema Nacional de Museos, pasando por todo un proceso de inventario de sus colecciones. “El arzobispo me ha pedido que nos integremos a los demás museos. Esto no es solo patrimonio de la iglesia. Es un patrimonio nacional”, señala Castillo.

Vista desde la segunda planta del Palacio Arzobispal, desde donde pueden apreciarse sus características escaleras diseñadas por el arquitecto Ricardo Malachowski. (Foto: ANTHONY RAMIREZ NIÑO DE GUZMAN)

Dos instituciones con personalidad distinta.

Larga es la historia de la Catedral de Lima desde que Francisco Pizarro pusiera la primera piedra en 1535. Las crónicas cuentan que fue edificada en el lugar donde estuvo el adoratorio inca del puma inti y el palacio del príncipe cusqueño Sinchi Puma, descendiente directo de Sinchi Roca. La edificación de aquella primera iglesia se hizo bajo la advocación de Nuestra señora de la Asunción, y abrió sus puertas cinco años después. Establecido el Virreinato, en 1541 el Papa Paulo III emitió la bula que elevaba el pequeño templo a la categoría de catedral, la cual se empezó a construir al año siguiente, finalizada una década más tarde. Modesta y estrecha, pasó a tener como patrono a San Juan Evangelista. En 1564 el Arzobispo Jerónimo de Loayza decidió levantar un edificio suntuoso que rivalizara con la catedral de Sevilla, y se comienza una nueva construcción, cuyo trazo definitivo, a cabo del arquitecto Francisco Becerra, resultó en una iglesia de estilo renacentista, planta amplia y tres naves grandes y dos capillas laterales. Dos terremotos (en 1606 y 1609) devió soportar el proceso de construcción, hasta llegar a su fin en 1649. Un nuevo terremoto, en 1687, causó mucho daño a la catedral, pero fue el que sacudió Lima en 1746 la que la redujo a ruinas. Una nueva reconstrucción, dispuesta por el Virrey José Manso de Velasco, culminó en 1778, pero sus actuales torres campanario no llegaron a ser coronadas hasta 1797, concluidas por presbítero Matías Maestro.

Durante el agitado siglo XIX la catedral no recibió mayor mantenimiento, lo que la obligó a cerrar en 1893 a causa de su estado ruinoso, reinaugurándose cinco años más tarde, reconvertida en su interior. Nuevamente, en 1940 un nuevo terremoto le causaría daños de consideración lo que obligó a una total restauración dirigida por el arquitecto Emilio Harth-Terré. Desde 1991, la Catedral de Lima es considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad como parte del Centro Histórico de Lima.

Por su parte, el Palacio Arzobispal tiene su origen en la casa episcopal de la primera catedral y fue usado como sede del cabildo de Lima. Tradicional residencia del arzobispo, se desempeñó como sede administrativa de la Arquidiósesis de Lima, y en él se encontraban las oficinas administrativas del Arzobispado de Lima. Su edificación actual fue inaugurada a fines de 1924, durante el gobierno de Leguía. El palacio es considerado uno de los primeros ejemplos de estilo neocolonial en la arquitectura limeña, con el diseño del arquitecto polaco Ricardo de Jaxa Malachowski, quien se inspiró en el diseño del Palacio de Torre Tagle.

Dos construcciones contiguas pero con personalidades diferentes. La Catedral y su colección de arte cuyos estilos se fueron transformando a lo largo de cinco siglos. Y la colección del palacio arzobispal, basada en muebles y pinturas, corresponde a los objetos que tradicionalmente pertenecían a los arzobispos que lo habitaron, la capilla de la Virgen del Carmen, que rescató el interior de una iglesia colonial desaparecida, objetos de otras iglesias entregados en custodia, además de diversas donaciones de coleccionistas privados.

En la Catedral, entre su notable patrimonio cultural y artístico destacan los restos de Francisco Pizarro, y todos los hallazgos arqueológicos que rodean su descanso eterno. El coro, maravilla de la artesanía en madera, siempre luce impresionante. El público más joven, especialmente los niños, se apasiona por recorrer las tenebrosas e históricas criptas. Mientras que el Palacio Arzobispal sorprende por su exposición de iconografía mariana, sus muebles y sus artes decorativas. Y cómo no, su escalera diseñada por Malachowski, un espectáculo desde el punto de vista arquitectónico.

La especificidad de ambas instituciones obliga, como explica Castillo, a que ambas instituciones se dirijan respetando sus diferentes personalidades. “La Catedral es un espacio religioso, turístico y monumental. Tiene una carga histórica muy potente que va unida a la historia del país. Por su parte, el Palacio Arzobispal tiene un espíritu diferente. Además de su sentido religioso, está relacionado a las artes decorativas y a la arquitectura. Aún estamos definiendo la visión que queremos transmitir del Palacio Arzobispal”, añade.

La Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Lima inició oficialmente el ciclo de Jornadas Decanales Juveniles, una serie de encuentros programados entre septiembre y noviembre con el propósito de escuchar la voz de nuestros jóvenes.

Bajo el lema: Joven, a ti te digo ¡Levántate!, las Jornadas Decanales de la Juventund constarán de una serie de actividades, charlas grupales, dinámicas de integración y momentos de reflexión con las diferentes comunidades juveniles.

Estas actividades se vienen desarrollando en el marco de la Jornada Mundial de los Jóvenes (JMJ). Y para ello, cada decanato cuenta con una comisión representada por los coordinadores juveniles de las parroquias y un sacerdote asesor.

Cada denato ha programado días de encuentros virtuales, y en algunos casos presenciales, convocando a los jóvenes a participar activamente en este llamado que hace la Iglesia de Lima. A continuación compartimos el calendario de fechas de las Jornadas Decanales Juveniles:

Invitamos a los jóvenes de nuestra Arquidiócesis a participar de esta experiencia de encuentro fraterno que permitirá construir el camino sinodal de nuestra iglesia. Para mayor información, puedes contactar con la Pastoral Juvenil a través de su página de Facebook

En una emotiva ceremonia, nuestra Arquidiócesis de Lima celebró con inmensa alegría la Ordenación Sacerdotal de nuestros hermanos del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo: Javier Cusihuaman, Wesley Bravo, Bruno Yarleque, Luis Alberto Mora, Ronny Vicente y Martín Martínez.

La Celebración Eucarística fue presidida por Monseñor Carlos Castillo, quien aseguró que la Iglesia está para desviolentar a la humanidad, para hablarle con el corazón a nuestro pueblo y ayudar a que las personas entren en razón. El Arzobispo de Lima agradeció todo el camino de perseverancia, formación y misión que nuestros seis pastores han realizado en los últimos años, dando testimonio de un camino auténtico, de profundidad, de crecimiento espiritual y humano, pero principalmente, de una constancia en el Espíritu del Señor: «Este camino tiene en nosotros una vocación especial que es la de servir para que todos conozcan al Señor», agregó.

El Señor nos llama desde las entrañas de nuestra madre.

Monseñor Castillo explicó que «el Señor nos llama desde las entrañas de nuestra madre porque todos hemos nacido y hemos sido creados llamados a participar de la Gloria de Dios. Somos llamados a ser imagen y a ser semejantes a Dios, y por lo tanto, amar como Él nos ha amado, sobre todo, ese amor que ha mostrado en Cristo, pero también en la historia de su pueblo, en donde se manifestó de diversas maneras, con signos y con el más grande prodigio que es la entrega de su propio Hijo en la Cruz», señaló el prelado.

El Arzobispo comentó que los sacerdotes son servidores del camino del Señor que dan a conocer al Padre compartiendo sus vidas con los demás: «el camino de la fe no es impuesto, no es un camino de normas ni de costumbres, es un camino de crecimiento en el amor que requiere decidir el sacerdocio no solamente en esta ordenación, sino en cada decisión de vida que han de tomar, en cada palabra que han de decir, en cada circunstancia que van a tener que afrontar».

Llamados a saber comprender nuestra compleja humanidad.

El Primado de la Iglesia peruana afirmó que todo Pastor que quiera anunciar el amor de Dios debe saber comprender la compleja humanidad que estamos viviendo: «los cristianos, gracias al amor de Jesús, nos inspiramos constantemente a enfrentar cualquier tipo de problemas, de terrores, de violencias, de injusticias, de maltratos, de manías, de sinvergüencerías, de engreimientos. Si nos dejamos llevar siempre por el Espíritu del amor que el Señor nos ha dado, podemos llegar a comprender cuán poco somos los humanos y cuán grande es el destino que tenemos, porque entramos en lo más profundo de nosotros, reconocemos nuestros errores y pecados».

Prevalezcan en esa confianza íntima que nos permite sostener todo el camino que vamos a vivir, la cercanía a Dios en la oración especial celebrada y vivida en la Eucaristía, de la oración vivida a solas en el retiro, en la soledad, pero también vivida en la calle, en todas partes, como nos enseñaron nuestros padres, orientados hacia Dios, siempre preguntándole qué hacer, siempre haciendo posible el discernimiento y el esclarecimiento de las situaciones difíciles.

En otro momento, Monseñor Castillo reflexionó sobre la cercanía que debe tener un Pastor, íntimamente unido y consagrado a Dios, pero también cercano con su pueblo y con su obispo: «Esta cercanía necesita, sobre todo, de una enorme confianza y amistad, para ser pastores de todo un pueblo que requiere ser comprendido, reconocido, entendido, necesitado de esclarecer lo grande que somos. Será tarea nuestra en ese acercamiento, aprender a comprender las cosas complejas de nuestra historia, de nuestras relaciones, de nuestras vidas», acotó.

Aléjense del dinero y de las ambiciones de poder.

Finalmente, el Arzobispo de Lima recordó que todo Pastor debe acercarse a su propia historia y a las historias de nuestro pueblo que exigen una vivencia más honda. El prelado hizo un llamado a que los sacerdotes se alejen de las ambiciones de poder y de dinero: «La sencillez de vida, la entrega generosa de María que compartió su vida con Isabel para servirla y ayudarla, ése es el camino que nos queda para que seamos una generación distinta, novedosa, capaz de superar tantas barreras y problemas».

Cada segundo domingo de septiembre, nuestro país celebra el Día de la Familia Peruana. Se trata de una fecha especial que nos recuerda el rol fundamental que cumple la familia dentro de la sociedad, especialmente en el contexto de crisis sanitaria que vivimos.

En ese sentido, nuestra Iglesia de Lima reconoce la importancia de la Familia en su camino sinodal y misionero. Como bien indicó Monseñor Carlos Castillo en una de sus últimas homilías: «Estamos llamados a comprender las diversas situaciones y lenguajes difíciles en los cuales se encuentra viviendo la familia. Y eso requiere, por nuestra parte, más que sólo anunciar que hay un modelo único de familia, es decir, reconocer las situaciones para ir viendo cómo se llega a un nivel de comprensión y de amor dentro de los límites que tenemos en todo el mundo en la vida familiar, para que todos pueden sentir que Jesús no los abandona a pesar de que seamos muy distintos y haya muchos problemas».

Monseñor Cornejo: Encontrar en lo cotidiano de nuestros hogares a la Sagrada Familia.

En la misma línea, Monseñor Guillermo Cornejo, Obispo Auxiliar de Lima, explicó que el Día de la Familia Peruana es una oportunidad para recordar que todos debemos colaborar en el aprendizaje y el desarrollo de la convivencia familiar:

“La familia es el lugar donde aprendemos de nuestros padres a vivir bien, nos cuidan, nos protegen y enseñan  auténticos valores cristianos como el amor, la solidaridad, el perdón , el cariño”, destacó.

De igual manera, nuestro Obispo Auxiliar remarcó los valores que estamos invitados a imitar de la Sagrada Familia, como la unión, la sencillez, la humildad, la honestidad, la honradez, el amor por nuestro trabajo, el perdonarnos mutuamente y ser personas íntegras tratando de ayudar al prójimo, en especial , a los más necesitados.

«Los invito a amar a cada uno de los miembros de sus familias, siendo testimonios reales de amor y de vida, en la sinodalidad, es decir, caminando juntos», señaló Monseñor Cornejo.

Central telefónica
(511)2037700