Tag

arquicabecera

Browsing

La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) resolvió otorgar la licencia institucional por un período de seis años a la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima (FTPCL), tras constatar que cumple con las Condiciones Básicas de Calidad (CBC) establecidas en la Ley Universitaria.

La FTPCL es una casa de estudios de carácter asociativa eclesial con 469 años de historia, orientada a la impartición y reflexión de las ciencias eclesiales mediante la formación del clero. Actualmente, alberga a población estudiantil de 409 estudiantes y posee una oferta educativa compuesta por 8 programas vigentes (tres de pregrado, tres maestrías, un doctorado y una segunda especialidad).

La Facultad, que se encuentra ubicada en el distrito de Pueblo Libre, en Lima, cuenta con un local conducente a grado académico, con un taller, aulas y ambientes para docentes. Asimismo, ofrece los servicios educacionales complementarios de salud, social, psicopedagógico, deporte y cultura, para lo que dispone de espacios, personal, mobiliario, equipamiento, actividades y presupuesto.

En lo referente a su plana docente, posee un 37% de docentes a tiempo completo. El 80% de ellos cuenta con posgrado y el 35% obtuvo su grado en el extranjero. Asimismo, posee una normativa que regula los procesos de selección, evaluación y capacitación de docentes.

La FTPCL desistió del 77.8% de la oferta presentada (28 programas). Esta decisión se debió a la necesidad de orientarse hacia los programas que son propiamente los campos de su competencia en el servicio de la sociedad a través de la Iglesia.

El proceso de licenciamiento de la FTPCL ante la SUNEDU motivó mejoras, entre las que destacan las siguientes:

  • Durante el procedimiento, la Facultad invirtió 767 mil 464 soles en la implementación, acondicionamiento y equipamiento e infraestructura.
  • La FTPCL logró, progresivamente, fortalecer sus políticas, normas y procedimientos para el fomento y realización de la investigación.
  • La Facultad reestructuró la investigación reasignando fondos y los marcos normativos de la investigación. En la actualidad, tiene ocho líneas de investigación, tres pertenecientes al programa académico de teología que se implementaron en el 2019 y cinco pertenecientes al programa académico de educación, que se implementarán hacia el 2020.
  • Desde el 2017, la ejecución del presupuesto de investigación se mantuvo por encima del 90%. Además, cuenta con seis proyectos desarrollándose de los cuales dos ya se encuentran concluidos. Finalmente, la Facultad está implementando un piloto de semillero de investigación.
  • La casa de estudios cuenta con espacios, personal, mobiliario, equipamiento, así, también, con un plan de actividades y presupuesto suficiente para la prestación de los servicios, a la comunidad universitaria, de salud, social, psicopedagógico, deportes y cultura.
  • La Facultad cuenta con un Plan de Gestión de la Calidad alineado a su Plan Estratégico Institucional (PEI) 2019-2021, en concordancia con la Ley Universitaria. A través de estas herramientas de gestión define sus objetivos estratégicos a seguir y las acciones para su cumplimiento.
  • La casa de estudios implementó una Plataforma Virtual de la Bolsa de Trabajo e incorporó actividades orientadas a colaborar en la formación continua de egresados y graduados, seguimiento e informes de ejecución de actividades.

La Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima tiene sus orígenes en el Studium de la ciudad de Lima, creado por los Superiores de la Orden de Predicadores en el año 1548. Posteriormente, mediante Cédula Real en 1551, el Rey de España creó la Universidad Real de Lima e incorporó los estudios de teología, constituyéndose la Facultad de Teología. En 1574, la casa de estudios fue denominada Universidad de San Marcos. Después de 359 años, la Facultad se segrega de la Universidad San Marcos, reconociéndola como una institución autónoma, con personería jurídica, gobernada por la Iglesia católica, con capacidad para seguir otorgando grados en Teología y Derecho Canónico.

“La Carta Pastoral del Arzobispo de Lima está en la línea del Papa Francisco que plantea una Sinodalidad, un caminar juntos en una misma comunidad que reconoce el papel del laicado, de la mujer, y da respuesta a la diversidad de problemas que se presentan” – resaltó el Padre Luis Sarmiento, Vicario de la Comisión de Vida y Familia, en entrevista concedida para JN19.

“La Carta Pastoral es un trabajo que parte de una serie de preguntas planteadas a los consejos parroquiales y consejos ampliados de Lima, y a partir de ahí se fueron elaborando varias propuestas que hicieron posible la preparación de un Instrumentum Laboris, un documento que servía como base para la Asamblea Sinodal celebrada en enero de 2020” , explicó Sarmiento.

La Carta Pastoral apunta a que construyamos una Iglesia en donde todos participemos, reconozcamos lo que hay y nos pongamos en camino para seguir haciendo las cosas.

Una Iglesia “encintada”

El Padre Sarmiento indicó que la Carta Pastoral escrita por Monseñor Castillo se inspira en el camino que hace María después de quedar encinta: “El Arzobispo plantea a una Iglesia que este ‘encintada’, que está en la espera y que hace un camino, no se queda detenida, sino empieza a hacer un camino de encuentro, de reconocerse, de abrirse, de no excluir a nadie, y sobre todo, de atender a los desvalidos” – señaló.

María nos recuerda que debemos caminar al servicio de los demás, y requerimos de todos para que esto sea posible, no es una necesidad, son muchas necesidades, y es momento que la Iglesia tome postura de todas las cosas que ocurren, porque cada necesidad, cada dolor también es mi dolor, también tiene que ser nuestro

Este tiempo de cuaresma es un tiempo rico para recordarnos que estamos en el camino por el desierto, pero no desalentados ni agobiados totalmente, que puede haber una situación que nos golpee sí, pero con una esperanza de permanecer vivos, un Cristo que realmente vive, y para eso vivimos este tiempo también.

Construir la Iglesia desde el laicado

El Vicario de la Comisión Vida y Familia recordó que las propuestas de la Carta Pastoral no deben ser interpretadas como un reglamento que debe cumplirse en un sentido estricto y milimétrico: “la idea del Arzobispo de Lima es que, desde el laicado, pensemos juntos qué podemos hacer y qué realidad estamos viendo, para construir una Iglesia de encuentro, amor y libertad” – refirió.

Lima, siendo tan grande no es igual, hay realidades muy variadas, y en medio de esta diferencia tratamos de buscar lo que nos une y acompañarnos para mirar nuestras parroquias, decanatos y vicarías territoriales

Una Iglesia sinodal sin clericalismo

¿Qué Iglesia queremos? ¿Una Iglesia que se queda en el clericalismo y que los curas tenemos el poder? – preguntó el Padre Sarmiento – la Sinodalidad significa caminar juntos, y caminar juntos significa quitar todo aquello que no me permite caminar, porque para hacer la Iglesia necesitamos de todos”.

“Caminar juntos significa que voy derribando un muro – prosiguió – entonces la participación del laico en la liturgia, en la sociedad, y en las cuestiones laborales es necesaria, porque el sacerdote no es el que plantea todo, somos todos”.

Finalmente, Luis Sarmiento hizo un llamado a prepararnos este Tiempo de Cuaresma para acercarnos en amistad y reconciliación con Cristo: “todos podemos participar de este camino, el mismo Papa, el mismo Arzobispo en sintonía del Papa, nosotros en sintonía de lo que la Iglesia necesita y, sobre todo, el respaldo es la Palabra de Dios que marca el camino de nuestra Iglesia”.

El Papa Francisco recibió en audiencia a nuestro Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Monseñor Carlos Castillo Mattasoglio, quien expresó su saludo y agradecimiento al cumplirse el primer año de su designación como pastor de Lima: “Hablar con el Santo Padre es siempre una experiencia de sabiduría sugerente, viva, concreta y alentadora” – comentó.

En entrevista concedida al portal Religión Digital, Monseñor Castillo declaró: “Pedí al Santo Padre esta audiencia al año de haber sido generosamente elegido por él y ordenado obispo. Quise hacerle un recuento básico de los pasos que hemos ido dando y me lo ha concedido con suma amabilidad y acogida paternal”.

El encuentro con el Santo Padre, que duró alrededor de una hora, fue una oportunidad para explicar todo el proceso de escucha y las acciones concretas que condujeron a la Carta Pastoral del Arzobispo de Lima: “fue un proceso que inició desde el día de mi ordenación hasta el presente, con todo el camino participativo y sinodal que ha supuesto, tanto de los laicos y laicas de nuestras parroquias como del presbiterio” – manifestó.

El Primado del Perú manifestó que el papa Francisco dio importancia al “sentido evangelizador misionero de todo lo que vamos haciendo, desde la Pastoral misionera de conjunto, hasta la organización, la diversidad de propuestas pastorales concretas, incluyendo la forma en que hemos de organizar la economía. Por ello, es muy importante la capacidad de comprender a todos, de apreciar cada propuesta y de intentar unir y no excluir” – precisó.

Actitud solidaria por epidemia de coronavirus

Sobre el estado de salud del Papa Francisco, Monseñor Castillo indicó que “el resfrío ha hecho su proceso y ha terminado. Lo encuentro fuerte y lúcido, lleno siempre de hondura y esperanza”. También resaltó su “actitud muy solidaria” con los enfermos del Coronavirus en todo el mundo:

“El Papa ha celebrado la misa en Santa Marta ‘por los enfermos de esta epidemia de coronavirus, por los médicos, enfermeros, voluntarios, familiares, ancianos en las casas de reposo, encarcelados encerrados’, es decir, por la gente a nivel mundial” – comentó.

El Papa sigue todo lo que pasa, atento al sufrimiento de las víctimas de este flagelo, ha orado especialmente por ellas, y como hemos visto, no solo llama a tomar todas las medidas de seguridad, sino que se ha unido al sentir general del cuidado para que no se siga extendiendo, ha alentado a los que ayudan y sirven desinteresadamente

Cercanía y entusiasmo por la Iglesia de Lima

Por último, el Arzobispo de Lima compartió los sabios consejos que le dio el Santo Padre para el gobierno pastoral de nuestra Arquidiócesis: “desde que hablé por primera vez con él, me ha aconsejado firmeza, prudencia y paciencia. Palabras de un sabio que tiene experiencia de que las cosas no se consiguen por decreto sino por proceso suscitado y compartido, donde el amor gratuito lo puede todo” – destacó el Obispo de Lima.

El Papa Francisco sigue ilusionado en continuar transformando la Iglesia, recuerda Monseñor Castillo: “su convicción no aparece solo como una declaración, sino que se siente como una inspiración permanente de fondo, que orienta cada pregunta o cada matiz sencillo que sugiere en cada tema tratado, de modo que poco a poco el camino de la conversión pastoral se pueda abrir paso” – acotó.

Su ilusión no parece en ningún momento como “pura ilusión”, sino inspiración sabia y ágil para, como él dice en sus escritos, “generar procesos” más que “conquistar espacios”. Hablar con el Santo Padre es siempre una experiencia de sabiduría sugerente, viva, concreta y alentadora”

Con gran alegría se llevó a cabo la primera reunión de planificación y organización para el Primer Encuentro Interuniversidades de la Arquidiócesis de Lima, previsto a celebrarse el próximo mes de junio en nuestra ciudad.

La primera reunión efectuada en las instalaciones de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFÉ), contó con la presencia de todos los capellanes encargados de la pastoral en las distintas universidades de Lima. Desde su misión pastoral, los capellanes estarán acompañando a toda la feligresía en este proceso de organización y ejecución del encuentro.

También estuvieron presentes en la reunión de planificación, jóvenes laicos y religiosos, que en un clima de amor e inspirados por la gracia del Espíritu Santo, expresaron las ideas principales y comenzaron a sentar las bases de lo que será este gran Encuentro Interuniversidades programado para el próximo 7 de junio en el Auditorio de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. 

“Nuestra Iglesia, nuestra familia necesita ayuda urgente, necesita una Pastoral Familiar que no excluya a nadie, que se construya en el amor y desde la realidad” – son las primeras conclusiones que destaca el Padre Luis César Sarmiento, vicario de la Comisión Familia y Vida, después del encuentro de tres días que mantuvo con los delegados de la Pastoral Familiar de las parroquias de nuestra Arquidiócesis.

La Comisión Familia y Vida ha escuchado las propuestas de los representantes de la Pastoral Familiar de cada decanato, quienes acudieron hasta el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo y el Auditorio del Colegio Santísimo Nombre de Jesús para abordar el tema de la realidad familiar y sus desafíos.

Pastoral Familiar: una mirada a la situación de nuestras comunidades

¿Qué posturas debemos tener ante las complejas situaciones que se viven? ¿Cómo mi parroquia actúa frente a eso? – preguntó el vicario de la Comisión Familia y Vida – “la parroquia no puede vivir distanciada de los problemas, porque sólo viviendo en comunidad se puede tomar realmente una postura frente a las cosas”.

La Pastoral Familiar nos lleva a hacer una mirada situacional de nuestras comunidades. No se trata de presentar una normativa, sino proponer valores respondiendo a la necesidad que se constata hoy.

Inspirado en la exhortación apostólica del Papa Francisco sobre el amor la familia ‘Amoris laetitia’, el Padre Sarmiento explicó que “el compromiso por construir una Pastoral Familiar se propone desde mi realidad y desde lo que vivo. No se puede hablar de mejorar las cosas en mi hogar con una normativa, porque la normativa sirve para una institución donde las reglas del juego serán la legalidad, pero en el amor no se mueve la legalidad, en la fe no se mueve la legalidad”.

Una Pastoral Familiar desde el corazón de la parroquia

“La principal contribución a la Pastoral Familiar la ofrece la parroquia, no los movimientos – indicó – la parroquia es una familia de familias, por lo tanto, el trabajo tiene que ser parroquial e integral, organizando los aportes de las pequeñas comunidades y movimientos a fin de que todos sumemos”.

El Padre Sarmiento explicó que los movimientos no deben buscar el crecimiento propio aprovechando la parroquia: “todos tenemos que contribuir con la parroquia para hacer una mejor labor evangelizadora”.

Principales propuestas para la Pastoral Familiar

En los tres días de jornada, la Comisión Vida y Familia planteó una serie de preguntas abiertas a los delegados de los distintos decanatos de nuestra Arquidiócesis: ¿Qué necesitamos para construir la pastoral familiar? ¿Qué acciones concretas podemos realizar para construir la pastoral familiar? – se conversó en grupos.

Posteriormente, los representantes expusieron varias sugerencias que destacaron la necesidad de una Pastoral Familiar que se geste y construya para responder a los nuevos desafíos que se viven en los hogares limeños.

-Iglesia en salida para conocer la realidad

“Nadie ama lo que no conoce – dijo uno de los representantes de la Pastoral Familiar – tenemos que conocer la realidad de cada uno de los sectores de nuestra parroquia, conocer el contexto de las personas e ir a buscarlos”.

-Aporte de agentes laicos y profesionales

“Necesitamos el aporte de agentes laicos y profesionales que actúen ante las situaciones reales que se viven en nuestra ciudad. Su aporte desde la psicología, la sociología, la salud mental y la pedagogía permitirán una respuesta más integral a los problemas” – se sugerió.

“Necesitamos la formación continua de los miembros de la pastoral con gente especializada en temas específicos, de modo tal que se puedan plantear grupos con diferentes especialidades, incluyendo talleres recreativos, deportes, apoyo social, y otras actividades que se pueden gestionar para difundir nuestra fe” – fue otra de las propuestas.

-Una pastoral en diálogo con las demás

Los representantes también solicitaron que se incorporen las demás pastorales dentro de la Pastoral Familiar: “es necesario que todos entendamos que somos una familia, y su dimensión también involucra a las demás pastorales”.

-Mayor compromiso de los párrocos con sus comunidades

Otro de los aspectos más solicitados tiene que ver con el compromiso de los párrocos con sus comunidades: “sabemos que tienen diferentes actividades, pero también necesitamos contar con su acompañamiento y escucha cada vez que haya una dificultad”.

Una mirada a los principales eventos que marcaron el camino pastoral de Monseñor Carlos Castillo Mattasoglio, en su primer año como Arzobispo de Lima y Primado del Perú.

La Iglesia de Lima celebra con gran alegría el Aniversario de Consagración Episcopal de Monseñor Carlos Castillo, que el 02 de marzo de 2019 se convirtió en el 33° Arzobispo de Lima y Primado del Perú. Desde aquel día, y bajo el lema episcopal ‘A ti te digo ¡Levántate!’, se inició un camino de acompañamiento y escucha a los jóvenes, niños, hombres y mujeres de nuestra ciudad.

Monseñor Castillo llama a la Iglesia a levantarse, a salir hacia las periferias existenciales para actuar ante las complejas situaciones que se viven en nuestra sociedad. Es por eso que, en una actitud de apertura, el Obispo de Lima compartió una serie de preguntas que se discutieron en todas las parroquias.

A inicios de enero de 2020, el Arzobispo de Lima convocó a una Asamblea Sinodal Arquidiocesana que reunió a más de 800 delegados, entre laicos y laicas, seminaristas, sacerdotes y religiosos. El resultado y las conclusiones de este sínodo pueden leerse en la Carta Pastoral de Monseñor Castillo que fija el rumbo de la Iglesia de Lima para los años venideros.

Pastores con olor a oveja

En este primer año, el camino pastoral de Monseñor Castillo estuvo marcado por varios sucesos que nos recuerdan que la Iglesia debe ser cercana, amiga, y dialogante con el mundo – “El pastor acompaña, va al frente para defender a las ovejas, en el medio para escucharlas, y detrás para dejarlas actuar en libertad y poco a poco vayan creciendo, porque todos somos guiados por el Espíritu Santo” – ha mencionado el Arzobispo de Lima en reiteradas ocasiones.

Nuevas Comisiones Episcopales

Entre sus primeros decretos, Monseñor Carlos Castillo creó nuevas comisiones episcopales para un trabajo más integral e inclusivo en la Arquidiócesis de Lima:

  • Comisión de Fe y Cultura: que preside el P. José Antonio Ubillús Lamadrid, CM.
  • Comisión de Hermandades y Movimientos: que preside el P. Rafael Reátegui Cabrera.
  • Comisión de Vida y Familia: que preside el P. Luis César Sarmiento Andrade.
  • Comisión de Clero y Liturgia: que preside el P. Carlos Fernando Olivera Gaviño.
  • Comisión de Vocaciones: que preside P. Luigui Nilton Norabuena Chelín.
  • Comisión de Evangelización y Catequesis: que preside P. Víctor Antonio Solís Alfageme.

Obispos Auxiliares de Lima

El 06 de Julio de 2019, la Iglesia de Lima fue testigo de la Ordenación de los Obispos Auxiliares de Lima: Monseñor Ricardo Rodríguez y Monseñor Guillermo Elías. Ambos pastores vienen trabajando de forma integral con las diferentes vicarías episcopales, comisiones pastorales y decanatos de las parroquias de Lima.

Curso de Formación para Nuevos Obispos

Los obispos de Lima asistieron en septiembre a Roma para participar del Curso Anual de Formación para los Nuevos Obispos. El día de clausura, Monseñor Castillo, Monseñor Rodríguez y Monseñor Elías, mantuvieron un encuentro fraterno con el Papa Francisco.

El Santo Padre exhortó a los nuevos obispos a â€œser capaces de escuchar el latido de sus comunidades y de sus sacerdotes, incluso a distancia: sentir el latido. Pastores que no se contentan con presencias formales, reuniones de agendas o diálogos de circunstancias”.

Confirmación Universitaria

En noviembre de 2019, más de 200 jóvenes de universidades públicas y privadas recibieron el Sacramento de la Confirmación en la Basílica Catedral de Lima. “Que al recibir el Espíritu Santo podamos seguir el camino peregrino, el camino evangelizador de vuestra comunidad de la Pastoral Universitaria de Lima”, dijo Monseñor Castillo en aquella ocasión, recordando que la Iglesia necesita una Pastoral Universitaria en los espacios académicos, y para ello es imprescindible la colaboración de los capellanes universitarios.

XX Encuentro Latinoamericano de la Pastoral Juvenil

Por primera vez, Lima fue sede del XX Encuentro Latinoamericano de Responsables Nacionales de Pastoral Juvenil (ELARNPJ), que congregó a las delegaciones de jóvenes, obispos, sacerdotes y religiosos de 22 países de América Latina.

“Ustedes están llamados a la misión de anunciar el Evangelio en el corazón de la vida de los jóvenes, con los últimos, los pequeños. Ustedes son el medio para que el Señor realice su voluntad en la historia” â€“ comentó Monseñor Castillo en la Celebración Eucarística.

Carta Pastoral del Arzobispo de Lima

Concluida la Asamblea Sinodal “Iglesia de Lima, a ti te digo ¡Levántate!”, Monseñor Castillo preparó la Carta Pastoral que guiará a nuestra arquidiócesis a un mayor compromiso con los más desvalidos, escuchando las necesidades y realidades que se viven diariamente en las comunidades parroquiales, y creando nuevos espacios de conversación.

El documento titulado: â€œEn el camino de la ‘conversión pastoral’ para la conversión social, humana y ecológica de nuestra ciudad”  es un mensaje dirigido a todas las generaciones, incluyendo â€œcreyentes y no creyentes”, trazando así el camino pastoral que la Iglesia de Lima realizará en los próximos años, e introduciendo una serie de â€œorientaciones abiertas”  con el fin de “construir una Iglesia que nace en diálogo con el mundo”.

Febrero fue un mes de gran relevancia en nuestra Arquidiócesis de Lima, que recibió con gran alegría la Carta Pastoral de Monseñor Carlos Castillo a inicios del Tiempo de Cuaresma. A continuación compartimos las actividades más resaltantes del mes.

Arzobispo de Lima presenta su primera Carta Pastoral

El Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo publicó su primera Carta Pastoral titulada: “En el camino de la ‘conversión pastoral’ para la conversión social, humana y ecológica de nuestra ciudad”, un documento que es el fruto de un largo proceso de escucha, y que está dirigido a todas las generaciones, creyentes y no creyentes.

PC
Tablet
Movil

La Carta Pastoral del Primado del Perú guiará a nuestra arquidiócesis a un mayor compromiso con los más desvalidos, escuchando las necesidades y realidades que se viven diariamente en las comunidades parroquiales, y creando nuevos espacios de conversación.

Miércoles de Ceniza: Inicia el Tiempo de Cuaresma

“Este Tiempo de Cuaresma es para que aprendamos, desde el corazón de nuestras situaciones humanas y sociales, que nuestro país, nuestra sociedad y nosotros mismos, estamos siendo llamados a salir urgente a levantarnos, a levantarnos para arrodillarnos a servir” – señaló Monseñor Castillo durante su homilía del Miércoles de Ceniza celebrada en la Basílica Catedral de Lima.

“El Tiempo de Cuaresma es para reconocer que el Señor ha nacido en nosotros, está creciendo y nosotros lo compartimos desde el primer momento con humildad, sin creer que somos superiores a los demás, siendo una Iglesia servidora y sencilla como María” – acotó.

Asamblea de la Juventud

El pasado 01 de febrero la voz de los jóvenes se hizo escuchar. Más de 200 delegados se reunieron desde muy temprano en el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo para participar del encuentro post-sinodal convocado por el Arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo, y proponer nuevas iniciativas para la Pastoral Juvenil en las parroquias de toda Lima.

Jornada Mundial de vida consagrada

Más de 800 religiosos y religiosas de diferentes congregaciones participaron de la Celebración Eucarística por la Jornada Mundial de la Vida Consagrada que presidió el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Monseñor Carlos Castillo, en el Colegio de Jesús.

“Nuestra fe es una fe de ojos abiertos, no es de ojos cerrados, nosotros estamos para amar al mundo, no para despreciarlo, solo así podemos corregir al mundo de sus errores graves, con la autoridad de quien lo ama”, comentó durante su homilía.

Visita a Internas del  Centro Penitenciario Virgen de Fátima

“Dios no nos ama por lo que hagamos, Dios siempre nos amará por lo que somos, sus hijos” fueron las palabras de Monseñor Guillermo Elías durante su visita al Centro Penitenciario Virgen de Fátima, donde otorgó el Sacramento del Bautismo, la Comunión y la Confirmación a un grupo de internas.

“Hoy Dios va a pasar por sus vidas, y estoy aquí porque nuestra Iglesia quiere compartir con los débiles, con los pobres, con los que sufren en las circunstancias complejas de este mundo” – expresó Monseñor Elías.

Cáritas Lima lanza el Proyecto “Agua Limpia para Niños”

Cáritas Lima lanzó el Proyecto “Agua Limpia para Niños”, una iniciativa que busca reducir considerablemente la incidencia de diarrea en niños menores de cinco años. En su fecha inaugural, Cáritas Lima hizo entrega de 150 kits para purificar el agua. La ejecución de este proyecto fue posible gracias a la participación voluntaria de promotoras de salud elegidas por la población de los asentamientos humanos El Mirador, Colca, Valle Sagrado, Las Flores y Vallecito.

Presentación Exhortación Apostólica: Querida Amazonía

Monseñor Miguel Cabrejos OFM, Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), junto a los miembros del Consejo Permanente del Episcopado Peruano, presentaron la Exhortación Apostólica Post Sinodal del Papa Francisco “Querida Amazonía”

Durante su intervención, Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, comentó que “La promoción cultural de la Amazonía significa recuperar no solamente la selva, sino también sus habitantes, sus pueblos, promoverla más que colonizarla, dice el Papa Francisco en primer lugar, de tal manera que se recupere la palabra y se escuche el mensaje de las culturas que no han sido escuchadas y que tienen mucho que decir a la humanidad”.

El Rescate de un Cardenal Olvidado (Informe Especial)

Durante el mes de febrero, la Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima presentó un informe especial con testimonios que destacan la formación espiritual y académica, las vivencias y pasajes curiosos de quien fuera el 30º Arzobispo de Lima: Juan Landázuri Ricketts , OFM.

Publicada la Exhortación post-sinodal sobre la Amazonia (leer aquí). El documento traza nuevos caminos de evangelización y cuidado del ambiente y de los pobres. Francisco desea un nuevo impulso misionero y alienta el papel de los laicos en las comunidades eclesiales.

“La querida Amazonia se muestra ante el mundo con todo su esplendor, su drama, su misterio”. Así comienza la Exhortación apostólica post-sinodal, Querida Amazonia. El Pontífice, en los primeros puntos (2-4) explica “el sentido de esta Exhortación” llena de referencias a documentos de las Conferencias Episcopales de los países amazónicos, pero también a poemas de autores relacionados con la Amazonia. Hace hincapié en que desea “expresar las resonancias” que el Sínodo ha provocado en él. Y precisa que no pretende sustituir ni repetir el Documento Final que nos invita a leer “íntegramente”, esperando que toda la Iglesia se deje “enriquecer e interpelar” por él y que la Iglesia de la Amazonia se comprometa “en su aplicación”. Francisco comparte sus “Sueños para la Amazonia” (5-7), cuyo destino debe preocupar a todos, porque esta tierra también es “nuestra”. Formula “cuatro grandes sueños”: que la Amazonia “luche por los derechos de los más pobres”, “preserve la riqueza cultural”, “custodie celosamente la abrumadora hermosura natural” y, por último, que las comunidades cristianas sean “capaces de entregarse y encarnarse en la Amazonia”.

El sueño social: Que la Iglesia esté al lado de los oprimidos

El primer capítulo de Querida Amazonia se centra en el “Sueño social” (8). Destaca que “un verdadero planteo ecológico” es también un “planteo social” y, si bien aprecia el “buen vivir” de los indígenas, advierte contra el “conservacionismo” que solo se preocupa por el medioambiente. En tonos vibrantes, habla de “injusticia y crimen” (9-14). Recuerda que Benedicto XVI ya había denunciado “la devastación ambiental de la Amazonia”. Los pueblos originarios, advierte, sufren el “sometimiento” tanto de los poderes locales como de los externos. Para el Papa las operaciones económicas que alimentan la devastación, los asesinatos, la corrupción, merecen el nombre de “injusticia y crimen”. Y con Juan Pablo II reitera que la globalización no debe convertirse en un nuevo colonialismo.

Que los pobres sean escuchados sobre el futuro de la Amazonia

Ante tal injusticia, el Pontífice pide “indignarse y pedir perdón” (15-19). Para Francisco son necesarias “redes de solidaridad y desarrollo” y llama al compromiso de todos, incluyendo a los líderes políticos. A partir de aquí, el Papa se detiene en el tema del “sentido comunitario” (20-22). Recuerda que para los pueblos amazónicos las relaciones humanas “están impregnadas por la naturaleza circundante”. Por esta razón, escribe, viven como un verdadero “desarraigo” cuando son “obligados a emigrar a la ciudad”. La última parte del primer capítulo está dedicada a las “Instituciones dañadas” (23-25) y al “Diálogo social” (26-27). El Papa denuncia el mal de la corrupción que envenena al Estado y sus instituciones. Y espera que la Amazonia se convierta en “un lugar de diálogo social”, en primer lugar, “con los últimos”. La de los pobres, advierte, ha de ser “la voz más potente” en la Amazonia.

El sueño cultural: cuidar el poliedro amazónico

El segundo capítulo está dedicado al “Sueño cultural”. Francisco inmediatamente deja claro que “promover la Amazonia” no significa “colonizarla culturalmente” (28). Así, utiliza una imagen que le es muy querida: “el poliedro amazónico” (29-32). Es necesario luchar contra la “colonización postmoderna”. Para Francisco es urgente “cuidar las raíces” (33-35). Citando a Laudato si’ y Christus vivit, subraya que la “visión consumista del ser humano” tiende a “homogeneizar las culturas” y esto repercute especialmente en los jóvenes. A ellos, el Papa les pide “hacerse cargo de las raíces”, que “recuperen la memoria dañada”.

No a un indigenismo cerrado, sino a un encuentro intercultural

La Exhortación se centra entonces en el “encuentro intercultural” (36-38). Incluso las “culturas supuestamente más evolucionadas”, observa, pueden aprender de los pueblos que “desarrollaron un tesoro cultural estando enlazadas con la naturaleza”. La diversidad, por lo tanto, no es “una frontera”, sino “un puente”, y dice no a un “indigenismo completamente cerrado”. La última parte del capítulo II está dedicada al tema “culturas amenazadas, pueblos en riesgo” (39-40). En cualquier proyecto para la Amazonia, es su recomendación, “hace falta incorporar la perspectiva de los derechos de los pueblos”. Estos, añade, difícilmente podrán “quedar indemnes” si el entorno en el que nacieron y se desarrollaron “se daña”.

El sueño ecológico: Unir el cuidado del ambiente y el de las personas

El tercer capítulo, “Un Sueño Ecológico”, es el que se relaciona más inmediatamente con la Encíclica Laudato si’. En la introducción (41-42) se destaca que en la Amazonia existe una estrecha relación del ser humano con la naturaleza. El cuidado de nuestros hermanos como el Señor nos cuida, reitera, “es la primera ecología que necesitamos”. El cuidado del medioambiente y el cuidado de los pobres son “inseparables”. Francisco, entonces, vuelca su atención al “sueño hecho de agua” (43-46). Cita a Pablo Neruda y a otros poetas locales sobre la fuerza y la belleza del río Amazonas. Con sus poemas, escribe, “nos ayudan a liberarnos del paradigma tecnocrático y consumista que destroza la naturaleza”.

Escuchar el grito del Amazonas, que el desarrollo sea sostenible

Para el Papa, es urgente escuchar “el grito de la Amazonia” (47-52). Recuerda que el equilibrio planetario depende de su salud. Hay, escribe, fuertes intereses no solo locales, sino también internacionales. La solución, por lo tanto, no es la “internacionalización” de la Amazonia, sino que debe crecer “la responsabilidad de los gobiernos nacionales”. El desarrollo sostenible, continúa, requiere que los habitantes estén siempre informados sobre los proyectos que les conciernen y espera la creación de “un sistema normativo” con “límites infranqueables”. Así, invita a la “Profecía de la contemplación” (53-57). Escuchando a los pueblos originarios, subraya, podemos amar a la Amazonia “y no solo utilizarla”; podemos encontrar en ella “un lugar teológico, un espacio donde Dios mismo se muestra y convoca a sus hijos”. La última parte del capítulo III se centra en la “Educación y los hábitos ecológicos” (58-60). El Papa señala que la ecología no es una cuestión técnica, sino que siempre incluye “un aspecto educativo”.

El sueño eclesial: Desarrollar una Iglesia con rostro amazónico

El último capítulo, el más contundente, está dedicado “más directamente” a los pastores y fieles católicos y se centra en el “Sueño eclesial”. El Papa invita a “desarrollar una Iglesia con rostro amazónico” a través de un “gran anuncio misionero” (61), un “anuncio indispensable en la Amazonia” (62-65). Para el Papa no basta con llevar un “mensaje social”. Estos pueblos tienen “derecho al anuncio del Evangelio”, de lo contrario “cada estructura eclesial se convertirá” en una ONG. Una parte sustancial se dedica entonces a la inculturación. Retomando la Gaudium et Spes, habla de la “inculturación” (66-69) como un proceso que lleva “a la plenitud a la luz del Evangelio” lo bueno que existe en las culturas amazónicas.

Una renovada inculturación del Evangelio en la Amazonia

El Papa mira más profundamente, señalando los “Caminos de inculturación en la Amazonia” (70-74). Los valores presentes en las comunidades originarias, escribe, deben ser “recogidos en la evangelización”. Y en los dos párrafos siguientes se centra en la “inculturación social y espiritual” (75-76). El Papa señala que, dada la pobreza de tantos habitantes de la Amazonia, la inculturación debe tener un “perfume marcadamente social”. Al mismo tiempo, sin embargo, la dimensión social debe integrarse con la dimensión “espiritual”.

Sacramentos accesibles a todos, especialmente a los pobres

La Exhortación indica entonces los “puntos de partida para una santidad amazónica” (77-80) que no deben copiar “modelos de otros lugares”. Destaca que “es posible recoger de alguna manera un símbolo indígena sin calificarlo necesariamente de idolatría”. Se puede valorar, añade, un mito “cargado de sentido espiritual” sin considerarlo necesariamente “un error pagano”. Lo mismo se aplica a algunas fiestas religiosas que, aunque requieren un “proceso de purificación”, “contienen un significado sagrado”.

Otro pasaje significativo de Querida Amazonia es sobre la inculturación de la liturgia (81-84). El Pontífice constata que el Concilio Vaticano II había pedido un esfuerzo de “inculturación de la liturgia en los pueblos indígenas”. También recuerda, en una nota al texto, que en el Sínodo “surgió la propuesta de elaborar un rito amazónico”. Los sacramentos, exhorta, “deben ser accesibles, sobre todo para los pobres”. La Iglesia, enfatiza recordando a Amoris laetitia, no puede convertirse en una “aduana”.

Que los obispos latinoamericanos envíen misioneros a la Amazonia

Vinculado a esto está el tema de “la inculturación de la ministerialidad” (85-90) al que la Iglesia debe dar una respuesta “valiente”. Para el Papa debe garantizarse “una mayor frecuencia de la celebración de la Eucaristía”. A este respecto, reitera, es importante “determinar qué es lo más específico del sacerdote”. La respuesta, se lee, está en el sacramento del Orden que habilita solo al sacerdote para presidir la Eucaristía. ¿Cómo, entonces, “asegurar ese ministerio sacerdotal” en áreas remotas? Francisco exhorta a todos los obispos, especialmente a los latinoamericanos, “a ser más generosos”, orientando a aquellos que “muestran vocación misionera” a elegir la Amazonia y los invita a revisar la formación de los sacerdotes.

Favorecer un protagonismo de los laicos en la comunidad

Después de los sacramentos, Querida Amazonia se detiene en las “comunidades repletas de vida” (91-98) en las que los laicos deben asumir “responsabilidades importantes”. Para el Papa, de hecho, no se trata “solo de facilitar una mayor presencia de ministros ordenados”, un objetivo “limitado” si no se suscita “nueva vida en las comunidades”. Por lo tanto, se necesitan nuevos “servicios laicales”. Solo a través de un “contundente protagonismo de los laicos”, reitera, la Iglesia podrá responder a los “desafíos de la Amazonia”. Para el Pontífice, las personas consagradas ocupan también un lugar especial, al tiempo que recuerda el papel de las comunidades de base que han defendido los derechos sociales y alienta en particular la actividad de la REPAM y de los “equipos misioneros itinerantes”.

Nuevos espacios para las mujeres, pero sin “clericalizaciones”

El Papa dedica un espacio propio a la fuerza y al don de las mujeres (99-103). Reconoce que en la Amazonia algunas comunidades se han mantenido solo “gracias a la presencia de mujeres fuertes y generosas”. Sin embargo, advierte que no se debe reducir “la Iglesia a estructuras funcionales”. Si este fuera el caso, de hecho, solo se les daría un papel si tuvieran acceso al Orden Sagrado. Para el Papa la clericalización de la mujer debe ser rechazada, aceptando en cambio la contribución según el modo femenino que prolonga “la fuerza y la ternura de María”. Él alienta el surgimiento de nuevos servicios femeninos, que – con el reconocimiento público de los obispos – incidan en las decisiones de las comunidades.

Que los cristianos luchen unidos para defender a los pobres de la Amazonia

Para el Papa es necesario “ampliar horizontes más allá de los conflictos” (104-105) y dejarnos desafiar por la Amazonia para “superar perspectivas limitadas” que “se quedan clausuradas en aspectos parciales”. El capítulo IV termina con el tema de la “Convivencia ecuménica e interreligiosa” (106-110). El Papa invita a los creyentes a “encontrar espacios para conversar y para actuar juntos por el bien común”. “¿Cómo no luchar juntos? – pregunta Francisco- ¿Cómo no orar juntos y trabajar codo con codo para defender a los pobres de la Amazonia?”

Confiemos la Amazonia y sus pueblos a María

Francisco concluye Querida Amazonia con una oración a la Madre de la Amazonia (111). “Madre, mira a los pobres de la Amazonia”, recita un pasaje de su oración, “porque su hogar está siendo destruido por intereses mezquinos (…) Toca la sensibilidad de los poderosos, porque aunque sentimos que ya es tarde nos llamas a salvar lo que todavía vive”.

“Jóvenes, ustedes tienen la palabra, porque ustedes son la fuente de esperanza para la Iglesia, son el ahora de la Iglesia y la esperanza del futuro” – es el mensaje de Monseñor Castillo, Arzobispo de Lima, con miras al próximo Encuentro de Delegados Juveniles de las parroquias de la arquidiócesis previsto para este sábado 01 de febrero.

El Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Monseñor Carlos Castillo, convocó a los jóvenes delegados que participaron de la Asamblea Sinodal Arquidiocesana, a un Encuentro Juvenil que tendrá lugar este sábado 01 de febrero en el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo.

La idea es reunir a todos los líderes juveniles de las parroquias de la arquidiócesis para debatir sobre los nuevos desafíos y retos que deberá afrontar la Pastoral Juvenil de Lima:

“¿Por qué hacemos este Encuentro? Lo hacemos porque estamos en el camino sinodal, de hecho, la Asamblea Sinodal Arquidiocesana ha sido masiva y ha tenido la mitad de sus delegados jóvenes. Estamos muy contentos porque todos esos aportes que hemos recibido los estamos integrando ahora en dos documentos, en la carta pastoral y el plan pastoral” – comentó el Primado del Perú.

Todo el Espíritu de la Asamblea Sinodal que hemos vivido es el Espíritu del caminar juntos, reflexionando, viendo nuestras experiencias y actuando según el criterio del Señor

“Los animamos a todos para que puedan venir al Seminario Santo Toribio y así ponerse de acuerdo en las principales cosas que vamos a hacer entre los jóvenes de toda nuestra arquidiócesis – indicó Monseñor Castillo – Estamos para servir los que somos mayores, sobre todo porque ustedes tienen la palabra, porque ustedes son la fuente de esperanza para la Iglesia, son el ahora de la Iglesia y la esperanza del futuro”.

El Encuentro de Delegados Juveniles también será una oportunidad para reflexionar sobre el llamado a los jóvenes que hizo el Papa Francisco a través de su exhortación apostólica postsinodal ‘Christus Vivit’:

“Cristo vive, y vive a partir de los jóvenes, Él levantó a los jóvenes, y por eso, también nuestra Iglesia se levanta: Iglesia de Lima, a ti te digo ¡Levántate! – es el llamado que el Señor nos hace para que enfrentemos los nuevos retos de la vida juvenil a través de la pastoral que es toda la acción de la Iglesia en este mundo novedoso, esperanzador, complejo y lindo de la vida de los jóvenes” – explicó el Arzobispo de Lima.

Compartimos una reflexión sobre la Encíclica del Papa Francisco ‘Laudato Si’ asentada en el principio de la interrelación. Se trata de una invitación a madurar nuestro propio ser, una espiritualidad de la solidaridad global que brota desde el misterio de la Trinidad.

Escribe: Fabiola Luna Pineda
Miembro del Comité Consultivo de la Comisión Arquidiocesana de Fe y Cultura

El 18 de junio de 2015 fue presentada la nueva Encíclica del Papa Francisco titulada ‘Laudado Si’, que toma su nombre de la invocación de San Francisco, ”Laudato si’, mi’ Signore”. Fue presentada por el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, actual prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, de la Santa Sede. San Francisco canta a la tierra, a nuestra “casa común”, una hermana con la que compartimos la existencia y, como una madre bella, que nos acoge en sus brazos. (No. 1). De forma admirable el Papa Francisco nos enseña que, la naturaleza no es otra cosa, sino la razón de cierto arte, concretamente el arte divino, inscrito en las cosas, por el cual las cosas mismas se mueven hacia un fin determinado. (No. 80).

En toda la Encíclica subyace una certeza, que todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás. (No. 70). Por lo tanto, no se está viviendo una sola crisis, la crisis ambiental, sino que el deterioro ecológico tiene que ver con un deterioro ético y cultural. Vivimos una sola crisis, la socioambiental. Es imprescindible que, accedamos, a esta conciencia nueva que nos permite percibir que existe una interrelación en todo lo que existe.

Francisco denuncia y alerta que, esta tierra está maltratada, saqueada, y el gemido de la hermana tierra, se une al gemido de los abandonados del mundo… Se vuelve indispensable crear un sistema normativo que incluya límites infranqueables y asegure la protección de los ecosistemas, antes que las nuevas formas de poder derivadas del paradigma tecnoeconómico terminen arrasando no sólo con la política, sino también con la libertad y la justicia. (No. 53).

La humanidad, a causa del poderío que ha alcanzado en la tecnología, está enfrentada a un desafío impresionante. Hay que cuidar al ser humano, ya que no es plenamente autónomo, su libertad se enferma cuando se entrega a las fuerzas ciegas del inconsciente, de las necesidades inmediatas, del egoísmo, de la violencia. En ese sentido, está desnudo y expuesto frente a su propio poder, que sigue creciendo, sin tener los elementos para controlarlo. (No. 105). Todo el conocimiento adquirido sobre la biotecnología, la energía nuclear, el conocimiento del propio ADN, etc. dan un colosal poder a los que lo tienen. Este conocimiento en manos del poder económico puede ser utilizado como un dominio impresionante. (N.109).

La raíz de la crisis que sufre la naturaleza es la raíz humana. Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien… ¿En manos de quiénes está y puede llegar a estar tanto poder? Es tremendamente riesgoso que resida en una pequeña parte de la humanidad, teniendo en cuenta, que en siglo XX explotaron las bombas atómicas, y que el nazismo, el comunismo, y otros regímenes totalitarios, fueron causantes de millones de muertes. (No. 104).

Ante la gravedad de la actual de crisis socioambiental, dice Francisco que esto nos lleva a revisar el sistema entero y darnos cuenta que desacelerar un determinado ritmo de producción y de consumo puede dar lugar a otro modo de progreso y desarrollo (N.191). Esta cuestión es vital porque el actual desarrollo es solo económico, solo busca una renta financiera que no tiene en cuenta nada, ni contexto, ni la dignidad humana y el medio ambiente.  

Los responsables del Barómetro de Confianza Edelman hicieron una encuesta internacional sobre la confianza en el desarrollo que lleva a cabo el sistema capitalista, el 56 % de los participantes cree que ese sistema “hace más mal que bien, mientras que también abunda la percepción negativa sobre los gobiernos y otras instituciones sociales.

La novedad cualitativa

Es importante profundizar en el ser humano, origen de la única crisis que vivimos. En el contexto universal de sistemas abiertos que entran en comunión unos con otros, la aparición del ser humano implicauna novedad no explicable plenamente por la evolución de otros sistemas abiertos. La novedad es cualitativa, surge un ser personal dentro del universo material.

Un ser personal cuyo cuerpo visibiliza que está en interrelación con todo lo creado. Somos tierra porque su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura. (No.2). Pero no solo somos tierra, Carl Sagan dice: “El nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra sangre, el carbono de nuestros pasteles de manzana, se hicieron en los interiores de estrellas en proceso de colapso. Estamos hechos, pues, de sustancia estelar”. Por lo tanto, la humanidad está conformada por el polvo de la tierra y, por el polvo, de las estrellas.

Un ser personal que se caracteriza por la ruptura con lo inmediato y natural, en este sentido la naturaleza humana y la formación son correlativas. Por lo tanto, para llegar a sí misma, la humanidad requiere de un proceso de formación, ¿de qué? De su libertad, para que elija llevar a cabo una evolución positiva y no permita agregar nuevas causas de sufrimiento y retrocesos en el despliegue de la humanidad.

La libertad humana puede hacer su aporte inteligente hacia una evolución positiva, pero también puede agregar nuevos males, nuevas causas de sufrimiento y verdaderos retrocesos. Esto da lugar a la apasionante y dramática historia humana, capaz de convertirse en un despliegue de liberación, crecimiento, salvación y amor, o en un camino de decadencia y de mutua destrucción. (No. 79)

Por este motivo, cualquier solución técnica que pretendan aportar las ciencias será impotente para resolver los graves problemas del mundo si la humanidad no lleva a cabo su proceso de formación, si pierde su rumbo, si se olvidan las grandes motivaciones que hacen posible su vida, la convivencia solidaria, el sacrificio, la bondad.

La aparición del ser humano en el universo supone una acción directa de Dios, un llamado peculiar a la vida y a la relación de un Tú a otro tú. (No. 81). El Papa Francisco dice que la humanidad no se da cuenta de los desafíos que enfrenta. Es necesario que tome conciencia que debe seguir el camino que lo conduzca a una ética sólida, una cultura y una espiritualidad que realmente lo limiten y lo contengan en una lúcida abnegación. (No. 105)

La ética sólida la necesitan las relaciones interpersonales y las internacionales. La cultura no deja de dar su valor a todas las criaturas que forman un todo armónico. Y la espiritualidad no puede olvidar al Dios todopoderoso y creador, terminaríamos adorando otros poderes del mundo, o nos colocaríamos en el lugar del Señor, hasta pretender pisotear la realidad creada por él sin conocer límites. (No. 75). El ser humano debe estar en su lugar sin pretender ser un dominador absoluto de la tierra. La tierra nos precede, existe un Padre creador y único dueño del mundo. Si esto no se acepta, el ser humano va a tender siempre a querer imponer sus propias leyes e intereses a la realidad.(No. 75).

Hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos. Ya hemos tenido mucho tiempo de degradación moral, burlándonos de la ética, de la bondad, de la fe, de la honestidad, y llegó la hora de advertir que esa alegre superficialidad nos ha servido de poco. (No. 229). Olvidar nuestros propios cimientos solo nos enfrentará unos a otros porque primarán los intereses particulares.

La existencia ha sido donada, es gratuita, está interrelacionada y llamada a vivir en comunión, como en comunión está la Trinidad. Para los cristianos, creer en un solo Dios que es comunión trinitaria lleva a pensar que toda la realidad contiene en su seno una marca propiamente trinitaria. (No. 239). Aquí el fundamento de la persona humana, su ser relacional; se realiza plenamente, cuando sale de sí misma y vive en comunión con Dios, con los demás y con todas las criaturas.

Como decíamos al principio, la encíclica del Papa Francisco está asentada en el principio que, todo está interrelacionado, está interconectado, lo que nos invita a madurar,nuestropropioser, una espiritualidad de la solidaridad global que brota del misterio de la Trinidad. (No. 240).