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«A la luz de la enseñanza del Papa Francisco, hay que trabajar por una nueva evangelización en nuestras parroquias para ayudar al crecimiento de los creyentes buscando con ellos una mejor respuesta al amor de Dios y un compromiso renovado con el Señor Jesús», comentó en entrevista el padre Víctor Antonio Solís Alfageme, Vicario Episcopal y Presidente de la Comisión de Evangelización y Catequesis.

«Evangelizar significa traer -o también podemos decir- llevar, transmitir buenas noticias. Ser evangelizados implica haber acogido la alegría del Evangelio, la Buena Nueva que nos trajo Cristo», añade.

Experimentar el amor incondicional del Señor

El padre Solís nos recuerda que la evangelización implica «haber experimentado antes que nada el amor incondicional del Señor, esto implica tener un encuentro muy personal con Cristo resucitado, encuentro que de suyo se da en el corazón de una comunidad, encuentro que supone haber vivido una experiencia fuerte del don del Espíritu Santo que desde la Confirmación nos exige ser testigos de toda la gracia recibida».

«La evangelización -nos dice el Papa Francisco- obedece al mandato misionero de Jesús: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que les he mandado” (Mt 28, 19-20)», añadió.

La alegría del Evangelio nos mueve a comunicar con alegría el gozo de sabernos amados hondamente por este Señor y Dios nuestro

En la evangelización estamos caminando con Jesús para dejarnos iluminar por su Palabra, «ir prontamente al encuentro de los hermanos en la comunidad y desde la comunidad al encuentro de tantos que no le conocen o que conociéndole han tomado un camino diferente».

Una nueva evangelización en las parroquias

«Queremos ante todo mantener vivo el entusiasmo que ha brotado en los últimos años desde el Concilio Vaticano II, los documentos de los Papas sobre la Evangelización, destacando la Evangelii Nuntiandi de San Pablo VI y sobre todo la Evangelii Gaudium del Papa Francisco», responde el padre Solís al reflexionar sobre los retos que debe afrontar la Comisión de Evangelización y Catequesis.

«El gran reto es llevar el Evangelio a todas las periferias, con ello entendemos -a la luz de la enseñanza del Papa Francisco- que hay que trabajar por una nueva evangelización en nuestras parroquias para ayudar al crecimiento de los creyentes buscando con ellos una mejor respuesta al amor de Dios y un compromiso renovado con el Señor Jesús», expresó.

En otro momento, el vicario de la Comisión de Evangelización y Catequesis insistió en que la Iglesia debe tender «la mano a los católicos que no tienen una relación significativa con la Iglesia y no participan en la práctica de su fe católica», porque la Iglesia como «madre» debe estar atenta a ellos para «ayudarles a vivir una nueva experiencia de conversión que les devuelva la alegría de la fe y puedan comprometerse con el Evangelio del Señor».

Evangelizar a los jóvenes desde los espacios en que se mueven

Recordando el llamado de Francisco a acercarnos y anunciar el Evangelio a todos los cristianos sin excluir a nadie, el padre Solís hace una mención especial a la tarea de evangelizar a los jóvenes:

«Para dar una respuesta adecuada es necesario leer la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus Vivit, allí el Papa nos habla del gran anuncio para todos los jóvenes. “Es un anuncio -dice el Papa- que incluye tres grandes verdades que todos necesitamos escuchar siempre una y otra vez”. Primero: “Dios es amor” (1Jn 4, …) hay que decirle a cada uno Dios te ama, (C. V. 111), es algo que se debe reiterar una y otra vez».

«Segundo: Dios te salva, (C.V. 118), se entregó por ti porque te ama, se entregó por ti aférrate a Jesús. Tercero: Hay que anunciarle que Cristo está vivo, ¡Él Vive! (C.V.124). Y hay que anunciarles también que estas tres verdades se viven bajo la guía y experiencia del Espíritu que da vida»

Para lograr este propósito, el padre Solís considera necesario «entrar en los diversos ambientes en los que los jóvenes de hoy se mueven, no solamente a nivel escolar, universitario, laboral, sino también a través de los medios de comunicación actuales: Internet, y redes sociales» para tener jóvenes «testimoniando a otros jóvenes «la alegría del discipulado de Cristo, jóvenes misioneros».

El Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Mons. Carlos Castillo, junto a los dos obispos auxiliares de Lima, Mons. Guillermo Elías y Mons. Ricardo Rodríguez, tuvieron un saludo fraterno con el Papa Francisco al término del Curso Anual de Formación para los Nuevos Obispos que se realizó en Roma del 4 al 12 de septiembre.

Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo en encuentro fraterno con el Papa Francisco

Esta mañana, los pastores de Lima participaron de la celebración eucarística en la Basílica de San Pedro presidida por el Cardenal Marc Ouelett. Al término el Papa Francisco se reunió junto a los 105 nuevos obispos del mundo nombrados en el último año por Su Santidad.

La delegación peruana está conformada por seis nuevos obispos: Mons. Carlos Castillo (Arzobispo de Lima y Primado del Perú), Mons. Guillermo Elías (obispo auxiliar de Lima), Mons. Ricardo Rodríguez (obispo auxiliar de Lima), Mons. Giovanni Cefai (obispo de Huancané-Arequipa), Mons. Ciro Quispe (obispo de Juli-Puno), y Mons. Timoteo Solórzano (obispo auxiliar de Trujillo).

Mons. Guillermo Elías, Mons. Ricardo Rodríguez, y Mons. Carlos Castillo saludaron al Papa Francisco

En su mensaje dirigido a los nuevos obispos (leer discurso completo), Francisco recordó que «la cercanía a Dios es la fuente del ministerio del obispo»:

«Dios nos ama, se hizo más cercano de lo que hubiéramos podido imaginar, tomó nuestra carne para salvarnos. Este anuncio es el corazón de la fe; debe preceder y animar todas nuestras iniciativas. Existimos para hacer palpable esta cercanía», expresó.

Convertirnos en panes partidos para la vida del mundo

«No se puede comunicar la cercanía de Dios sin tener experiencia de ella – prosiguió – sin experimentarla cada día, sin dejarse contagiar por su ternura».

«A través de la oración le damos al Señor la ciudadanía dondequiera que vivamos. Sintámonos, como san Pablo, tejedores de tiendas (cf. Hch 18, 3): apóstoles que permiten al Señor habitar en medio de su pueblo (cf. Jn 1, 14)».

Francisco explicó que estando cerca del Dios de la proximidad, crecemos en la conciencia de que nuestra identidad consiste en hacernos cercanos: «Este es mi Cuerpo ofrecido por ustedes», decimos en el momento más alto de la ofrenda eucarística por nuestro pueblo. Nuestra vida brota de aquí y nos lleva a convertirnos en panes partidos para la vida del mundo, remarcó.

Atender a los últimos, a los pobres

«El termómetro de la cercanía es la atención a los últimos, a los pobres, que ya es un anuncio del Reino – dijo en otro momento – Llevar una vida sencilla es dar testimonio de que Jesús es suficiente para nosotros y de que el tesoro del que queremos rodearnos está constituido más bien por aquellos que, en su pobreza, nos lo recuerdan y lo representan: no pobres abstractos, datos y categorías sociales, sino personas concretas, cuya dignidad nos es confiada como padres».

El Papa exhortó a los nuevos obispos a «ser capaces de escuchar el latido de sus comunidades y de sus sacerdotes, incluso a distancia: sentir el latido. Pastores que no se contentan con presencias formales, reuniones de agendas o diálogos de circunstancias».

También pidió «no dejar a la gente esperando y no ocultar los problemas debajo de la alfombra. Por tanto, deben ser cercanos, estar en contacto con las personas, dedicarles más tiempo que a los despachos. No temer el contacto con la realidad, que hay que conocer y abrazar”.

¿Qué rol debe asumir la Iglesia cuando los hijos sufren el dolor de la separación de sus padres? ¿Cómo entender a la familia en sus distintas realidades y situaciones complejas? El padre Luis César Sarmiento nos propone a través de la Comisión Familia y Vida repensar juntos el camino de una Iglesia en salida a todas las periferias.

La primera tarea de la Comisión de Familia y Vida ha sido «escuchar muchas voces: grupos, movimientos, sacerdotes, laicos y creo que eso nos da una lectura más clara de lo que se está viviendo», responde.

«Queremos sacar un diagnóstico situacional con los representantes de las parroquias. No es lo mismo la Iglesia en una parte de Lima que en otra, y nuestra arquidiócesis abarca muchas realidades, situaciones, condiciones. Por eso, si vamos a trabajar en Lima el tema de la familia, debemos saber qué realidad familiar nos arroja», añade.

En ese sentido, durante el mes de junio se presentaron los Criterios de la Pastoral Familiar en un encuentro que congregó familias y laicos de las parroquias de nuestra Arquidiócesis de Lima: «¿Qué es entonces la pastoral familiar? Es una mirada amplia al horizonte de una realidad dura, compleja. No podemos hablar ya de una sola pastoral familiar, tenemos que mirar la realidad con una complejidad que viene de ella misma», expresó Mons. Guillermo Elías, obispo auxiliar de Lima, en aquella ocasión.

Reconocer y fortalecer la familia

«Reconocer, consolidar y fortalecer toda familia». De estos tres aspectos, «reconocer» es el punto de partida en la misión planteada por la Comisión de Familia y Vida, es decir, comprender que también hay familia en el hogar de una madre soltera con sus hijos, una madre viuda, un padre soltero, o hijos que viven con sus abuelos: «Cuando empezamos a tomar conciencia que ellos también son parte de nuestra mirada, entonces reconocemos la vida de esa familia».

La comisión debe ver a aquellos que están solos y que en un momento tuvieron familia. Esa realidad concreta necesita ayuda y presencia eclesial, ver su realidad reconocerla, acompañarla

Solo si entendemos a la familia como una «iglesia doméstica, una Iglesia en pequeño llamada a ser un Santuario de la vida y célula vital para transformar el mundo», podremos acompañar a la familia «en toda su realidad, sus procesos y sus fragilidades a la luz de la Palabra», asegura el padre Sarmiento.

Atender a la persona desde las parroquias

Padre Luis César Sarmiento, vicario de la Comisión Familia y Vida

El vicario de la Comisión Vida y Familia plantea que el apoyo a las familias debe ir más allá de la oración, realizando un trabajo desde las parroquias para brindar asistencia cuando se presenten situaciones de dificultad en el «tema laboral o de salud».

«Creo que todas las comisiones de una u otra manera estamos llamados a atender a la persona. Hay que ver la posibilidad de dar una mano y eso lo estamos tratando de plantear desde las parroquias, porque la misma parroquia ya es una familia que debe trabajar el tema de una manera transversal», agregó.

No basta con formar grupos familiares en las parroquias, por ejemplo. La pastoral debe verse «desde la presencia familiar, es decir, la catequesis de primera comunión debe ser una catequesis familiar, los grupos de jóvenes deben tener una presencia familiar, entender que la familia es parte de nuestro contexto».

La familia real es la que vemos día a día

Presentación de los Criterios de la Pastoral Familiar – Junio 2019

En otro momento, el padre Sarmiento recordó que la familia no puede entenderse únicamente en su sentido tradicional (mamá, papá, hijos, mascota): «la familia real es la que vemos, la que tú has visto cerca de tu barrio, la que yo veo día a día, esa es la familia real, ahí hay que apuntar».

Y tomando como experiencia sus vivencias en la Parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe” en La Victoria, el vicario de la Comisión Vida y Familia señaló que no debemos preocuparnos tanto en que la gente venga a la parroquia, sino hacer que «ellos tengan presencia de parroquia ahí donde están», como pequeñas misiones urbanas para llegar a la casa de otras familias, visitarlas y compartir experiencias. En otras palabras, que la «Iglesia haga presencia allí, en salida, en el corazón de la comunidad».

«Plantear una comunidad es plantear la pertenencia a una familia, cuando el sentido de pertenencia a una familia no está, es muy complicado», precisó.

Abarcar los sectores olvidados de la familia

«No hemos preparado muchos agentes – insistió – hay que preparar agentes para escuchar a los que quieren ser escuchados, gente que diga: “yo me encargo de dar un tema o una especie de programa para enamorados”. Nuestros enamorados necesitan atención espiritual».

La Comisión de Vida y Familia pretende poner todos los recursos que ayuden a que la pastoral familiar en cada parroquia se lleve mejor

«Los hijos de familias en situaciones de dolor porque los papás se separaron, las mujeres viudas, los padres solteros, no tienen espacio. Creo que en la medida que abarquemos los sectores olvidados de la familia ya estamos avanzando», puntualizó.

El Papa Francisco se encontró esta mañana con todos los nuevos obispos que ha nombrado en el último año, quienes participaron en el curso organizado por las congregaciones para los Obispos y las Iglesias Orientales. En su discurso, el Sumo Pontífice les dio unas directrices para el buen ministerio episcopal:

Mons. Guillermo Elías, Mons. Ricardo Rodríguez, y Mons. Carlos Castillo en saludo fraterno con el Papa Francisco

Durante la audiencia estuvieron presentes seis nuevos obispos en el Perú: Mons. Carlos Castillo (Arzobispo de Lima), Mons. Guillermo Elías (obispo auxiliar de Lima), Mons. Ricardo Rodríguez (obispo auxiliar de Lima), Mons. Giovanni Cefai (obispo de Huancané-Arequipa), Mons. Ciro Quispe (obispo de Juli-Puno), y Mons. Timoteo Solórzano (obispo auxiliar de Trujillo).

La proximidad a Dios y la cercanía a su pueblo, son estos consejos que da el Papa Francisco a los nuevos miembros del Colegio Episcopal, que del 4 al 11 de septiembre participaron en un curso organizado por las congregaciones para los Obispos y las Iglesias Orientales.

A continuación compartimos el mensaje del Papa Francisco a los obispos participantes del curso de formación dirigido por el Cardenal Marc Ouelett:

Queridos hermanos, buenos días.

Os doy la bienvenida a este encuentro que concluye vuestra peregrinación a Roma, organizado por las Congregaciones para los Obispos y para las Iglesias Orientales. Agradezco al cardenal Ouellet y al cardenal Sandri su esfuerzo en la organización de estos días.

Juntos, como nuevos miembros del Colegio Episcopal, habéis bajado hace poco a la tumba de Pedro, el “trofeo” de la Iglesia de Roma. Allí habéis confesado la misma fe que el Apóstol. No es una teoría o un compendio de doctrinas, sino una persona, Jesús. Su rostro nos acerca a la mirada de Dios. Nuestro mundo busca, incluso inconscientemente, esta cercanía divina. Él es el mediador. Sin esta cercanía de amor, el fundamento de la realidad se tambalea; la Iglesia misma se extravía cuando pierde la ternura vivificadora del Buen Pastor. Aquí habéis confiado vuestras Iglesias, por ellas habéis repetido con Jesús: «cuerpo ofrecido y sangre derramada por vosotros». No conocemos otra fuerza que esta, el poder del Buen Pastor, el poder de dar la vida, de acercar al Amor a través del amor. Esta es nuestra misión: ser para la Iglesia y para el mundo los “sacramentos” de la cercanía de Dios. Por eso quisiera deciros algo sobre la cercanía, que es esencial para todo ministro de Dios y especialmente para los obispos. Cercanía a Dios y cercanía a su pueblo.

La cercanía a Dios es la fuente del ministerio del obispo. Dios nos ama, se hizo más cercano de lo que hubiéramos podido imaginar, tomó nuestra carne para salvarnos. Este anuncio es el corazón de la fe; debe preceder y animar todas nuestras iniciativas. Existimos para hacer palpable esta cercanía. Pero no se puede comunicar la cercanía de Dios sin tener experiencia de ella, sin experimentarla cada día, sin dejarse contagiar por su ternura. Cada día, sin ahorrar tiempo, debemos estar frente a Jesús, llevarle las personas, las situaciones, como canales siempre abiertos entre él y nuestro pueblo. A través de la oración le damos al Señor la ciudadanía dondequiera que vivamos. Sintámonos, como san Pablo, tejedores de tiendas (cf. Hch 18, 3): apóstoles que permiten al Señor habitar en medio de su pueblo (cf. Jn 1, 14).

Sin esta confianza personal, sin esta intimidad cultivada cada día en la oración, incluso y sobre todo en las horas de desolación y aridez, el núcleo de nuestra misión episcopal se desmorona. Sin la cercanía al Sembrador, el esfuerzo de sembrar la semilla sin saber el momento de la cosecha nos parecerá insatisfactorio. Sin el Sembrador, será difícil acompañar con paciente confianza la lentitud de la maduración. Sin Jesús, llega la desconfianza de que Él no llevará a cabo su obra; sin Él, tarde o temprano, uno se desliza en la melancolía pesimista de los que dicen: “todo va mal”. ¡Es muy feo escuchar a un obispo que diga eso! Sólo estando con Jesús estamos preservados de la presunción pelagiana de que el bien se deriva de nuestra habilidad. Sólo estando con Jesús llega a nuestros corazones la paz profunda que nuestros hermanos y hermanas buscan de nosotros.

Y de la cercanía a Dios a la cercanía a su pueblo. Estando cerca del Dios de la proximidad, crecemos en la conciencia de que nuestra identidad consiste en hacernos cercanos. No es una obligación externa, sino una exigencia interna de la lógica del don. «Este es mi Cuerpo ofrecido por vosotros», decimos en el momento más alto de la ofrenda eucarística por nuestro pueblo. Nuestra vida brota de aquí y nos lleva a convertirnos en panes partidos para la vida del mundo. Por lo tanto, la cercanía a las personas que nos han sido confiadas no es una estrategia oportunista, sino nuestra condición esencial. Jesús ama acercarse a sus hermanos y hermanas a través de nosotros, a través de nuestras manos abiertas que acarician y consuelan; a través de nuestras palabras, pronunciadas para ungir al mundo de Evangelio y no de nosotros mismos; a través de nuestro corazón, cuando está cargado de la angustia y las alegrías de nuestros hermanos y hermanas. Incluso en nuestra pobreza, depende de nosotros que nadie perciba a Dios como algo lejano, que nadie tome a Dios como excusa para levantar muros, derribar puentes y sembrar odio. También es feo cuando un obispo derriba puentes, siembra odio o desconfianza, hace de contra-obispo. Tenemos que proclamar con nuestra vida una medida de vida diferente a la del mundo: la medida de un amor sin medida, que no mira a su propia utilidad y a sus propios intereses, sino al horizonte ilimitado de la misericordia de Dios.

La cercanía del obispo no es retórica. No está hecho de proclamaciones autorreferenciales, sino de disponibilidad real. Dios nos sorprende y a menudo le gusta trastocar nuestra agenda: preparaos para esto sin temor. La cercanía conoce verbos concretos, los del buen Samaritano: ver, es decir, no mirar para otro lado, no hacer como si no pasara nada, no dejar a la gente esperando y no esconder los problemas bajo la alfombra. Después, acercarse, estar en contacto con la gente, dedicarles más tiempo que al escritorio, no temer el contacto con la realidad, para conocerla y abrazarla. Y luego, vendar las heridas, hacerse cargo, cuidarentregarse (cf. Lc 10,29-37). Cada uno de estos verbos de cercanía es un hito en el camino de un obispo con su pueblo. Cada uno pide involucrarse y ensuciarse las manos. Estar cerca del pueblo de Dios es identificarse con él, compartir sus penas, no despreciar sus esperanzas. Estar cerca de la gente es tener confianza en que la gracia que Dios derrama fielmente sobre vosotros, y de la que somos canales incluso a través de las cruces que cargamos, es mayor que el fango del que tenemos miedo. Por favor, no dejéis que los temores sobre los riesgos del ministerio prevalezcan, retrayéndoos en vosotros mismos y manteniendo las distancias. Que vuestra Iglesias marquen vuestra identidad, porque Dios ha unido los destinos pronunciando vuestro nombre con el de ellas.

El termómetro de la cercanía es la atención a los últimos, a los pobres, que ya es un anuncio del Reino. Lo será también vuestra sobriedad, en un tiempo en que en muchas partes del mundo todo se reduce a los medios de satisfacer las necesidades secundarias, que ahogan y esclerotizan el corazón. Llevar una vida sencilla es dar testimonio de que Jesús es suficiente para nosotros y de que el tesoro del que queremos rodearnos está constituido más bien por aquellos que, en su pobreza, nos lo recuerdan y lo representan: no pobres abstractos, datos y categorías sociales, sino personas concretas, cuya dignidad nos es confiada como padres. Padres de personas concretas; o sea paternidad, capacidad de ver, concreción, capacidad de acariciar, capacidad de llorar.

Parece que hoy en día hay estetoscopios que pueden oír un corazón a una distancia de un metro. Necesitamos obispos capaces de escuchar el latido de sus comunidades y de sus sacerdotes, incluso a distancia: sentir el latido. Pastores que no se contentan con presencias formales, reuniones de agendas o diálogos de circunstancias. A mí me vienen en mente pastores que se preocupan tanto de sí mismos que parecen agua destilada, que no sabe a nada. Apóstoles de la escucha, que también saben prestar oído a lo que no es agradable oír. Por favor, no os rodeéis de lacayos y yes men… los sacerdotes “trepas” que buscan siempre algo.. no, por favor. No anheléis que os confirmen aquellos a quienes debéis confirmar. Hay muchas formas de cercanía a vuestras Iglesias. En particular, quisiera alentar las visitas pastorales regulares: visitar con frecuencia, encontrarse con la gente y con los pastores; visitar siguiendo el ejemplo de Nuestra Señora, que no perdió el tiempo y se levantó para ir rápidamente a ver a su prima. La Madre de Dios nos muestra que visitar es acercar a Aquel que nos hace sobresaltarnos de alegría, es llevar el consuelo del Señor que hace grandes cosas entre los humildes de su pueblo (cf. Lc 1, 39 ss.).

Finalmente, os pido una vez más que reservéis la cercanía más grande a vuestros sacerdotes: el sacerdote es el prójimo más próximo del obispo. Amar al prójimo más próximo. Os pido que los abracéis, dadles las gracias y animadlos en mi nombre. Ellos también están expuestos a la intemperie de un mundo que, aunque cansado de las tinieblas, no escatima la hostilidad a la luz. Necesitan ser amados, seguidos, animados: Dios no quiere medias tintas de ellos, sino un sí total. En aguas poco profundas uno se estanca, pero su vida está hecha para llevarla al mar abierto. Como la vuestra. ¡Ánimo, pues, mis queridos hermanos! Os doy las gracias y os bendigo. Por favor acordaos de rezar todos los días por mí también. Gracias.

El Padre Alberto Valentín Avalos, Vicario de la Comisión de Pastoral Social y Dignidad Humana (antes conocida como Vicaría de la Caridad), compartió los principales proyectos que se vienen desarrollando para promover la solidaridad y cooperación en la arquidiócesis de Lima.

“El trabajo principal de la Vicaría de la Pastoral Social y la Dignidad Humana es articular los trabajos en el aspecto social, ya no solo en la asistencia al necesitado, sino en la generación de programas vinculados a reducir brechas sociales en beneficio de la población vulnerable y desplazada”, comentó.

Para ello es necesario una organización eficiente y solidaria que preste servicios adecuados y oportunos a los más necesitados, con la participación activa de nuestras parroquias de la arquidiócesis. Por eso, el padre Avalos destacó que se busca “generar proyectos a largo plazo” que le permitan a las personas valerse por sí mismo sin depender de la ayuda social de la vicaría.

Caritas Parroquial: descentralizar la ayuda

Una de las líneas más importantes que intenta implementar la Vicaría de Pastoral Social y Dignidad Humana, es la descentralización de la ayuda:

“Vamos a lanzar el proyecto de caritas parroquial, es decir, lo que tenemos aquí replicarlo en cada parroquia, para que de esa forma descentralicemos un poquito la ayuda ytratar que las diferentes ayudas en cosas o proyectos las podamos dar a los lugares que necesiten”.

La idea es «brindar los lineamientos para el desarrollo de la pastoral social y su implementación en cada una de las parroquias, a través de su unidad ejecutora». La importancia de este proyecto radica en la generación vínculos más directos con cada parroquia, “monitoreando y fiscalizando lo que se está haciendo para que la ayuda se haga efectiva”.

El vicario manifestó que en Lima vienen trabajando con dos realidades, “las de clase social baja, donde están incluidas las poblaciones de la periferia; y la situación urbana” – continuó – “por eso nos dirigimos también a los sitios en la ciudad donde empieza a haber tugurización de la vivienda”.

Combatir la anemia: una prioridad

Uno de los proyectos previstos para este año se viene desarrollando en el distrito de El Agustino y tiene que ver con la lucha contra la anemia. El padre Avalos asegura que aquí se ha reducido «el 90% de anemia de la población de las dos cunas en las que se ha trabajado”.

“Tenemos un convenio con un laboratorio de Santo Domingo que nos da un kit de purificación de agua. El proyecto consiste en entregar los materiales, enseñar a usarlos y el compromiso de la familia es, al ya no tener que gastar mucho en medicinas por las enfermedades frecuentes, que ese dinero lo utilice para mejorar la vivienda”.

Este plan va de la mano con la meta propuesta en nuestro país de reducir la anemia infantil de un 43% en promedio a sólo un 19% para el año 2021.

Campañas de vacunación en parroquias

Otra de las actividades que se vienen realizando con gran éxito es la Campaña de Vacunación contra la Influenza y Neumonía, una iniciativa que es posible gracias a la alianza estratégica con el Ministerio de Salud y Voces Ciudadanas.

La campaña ha beneficiado hasta la fecha a más de tres mil personas de la arquidiócesis de Lima, quienes acudieron masivamente a parroquias de distritos como Surco, Rímac, Chorrillos, Cercado de Lima, Pueblo Libre, La Molina, Magdalena, entre otros.

Talleres de capacitación contra la violencia infantil

La alianza estratégica con la organización cristiana World Vision también viene dando sus frutos. A la fecha se ha inaugurado un ciclo de talleres de capacitación contra la violencia infantil titulado: «Todo empieza con ternura».

En su primera convocatoria participaron docentes y directores de colegios de la Asociación de Instituciones Educativas Católicas – AIEC, promotores de cunas infantiles, y responsables de la Pastoral Social de nuestras parroquias.

Este tipo de capacitaciones tienen como objetivo formar a facilitadores para propiciar la crianza con amor, ternura y cero violencia. Con ello se busca aportar al desarrollo integral de los niños y niñas.

La Iglesia de Lima recuerda al Cardenal Augusto Vargas Alzamora, que un día como hoy 4 de setiembre falleció hace 19 años. Fue un gran defensor de los derechos humanos y de las libertades cívicas, alzó siempre su voz en contra de la violencia terrorista de la época y abogó por la reconciliación de la familia cristiana.

Vargas Alzamora fue 31° Arzobispo de Lima y Primado del Perú. Nació en Lima el 9 de noviembre de 1922. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio de la Inmaculada de la Compañía de Jesús en Lima, ingresando en 1939 con el premio de Excelencia de Honor, galardón máximo del plantel. El 9 de marzo de 1940 ingresó al noviciado San Estanislao de Kostka de la Compañía de Jesús, en Miraflores, haciendo sus primeros votos en 1942.

Para completar su formación humanística, viajó a Argentina y España. Comenzó sus estudios filosóficos (1946-1949), primero en la facultad de San Miguel, en Buenos Aires, y luego en la facultad de Filosofía y Teología de Chamartín de la Rosa en la ciudad de Madrid (1947). De vuelta a Lima, optó grado en educación, en la Universidad de San Marcos. Se trasladó a la ciudad de Arequipa, donde realizó su etapa de magisterio en el antiguo colegio de San José, entre los años 1949 y 1951.

En 1952, nuevamente viajó a España para realizar estudios teológicos en la Facultad de Teología de Granada. Recibió la ordenación sacerdotal en Madrid, el 15 de julio de 1955. Al regresar a su patria fue nombrado director espiritual y luego Rector del Colegio de la Inmaculada, el mismo donde estudiara en su infancia (1970-1975). En 1975 fue nombrado Delegado Provincial para las obras de educación de la Compañía de Jesús en Perú y fue también consejero provincial y maestro de novicios. Además, fue el primer director en el Perú de la obra «Fe y Alegría».

El Papa Pablo VI lo nombró Obispo Titular de Cissi y Vicario Apostólico de Jaén u Obispo del Vicariato Apostólico «San Francisco Javier» en Jaén, Perú, el 8 de junio de 1978; recibió la consagración episcopal por Carlo Furno, Arzobispo Titular de Abari, el 15 de agosto del mismo año.

En 1982 fue nombrado Secretario General del Episcopado Peruano. Juan Pablo II aceptó su renuncia al gobierno pastoral del Vicariato Apostólico de Jaén el 23 de agosto de 1985. El mismo Papa lo nombró Arzobispo Metropolitano de Lima y Primado del Perú el 30 de diciembre de 1989; tomó posesión de la sede el 26 de enero de 1990, reemplazando en el cargo al Cardenal Juan Landázuri Ricketts.

Entre sus logros podemos mencionar su participación en la VIII Asamblea Ordinaria del Sínodo Mundial de Obispos, que se llevó a cabo en la Ciudad del Vaticano del 28 al 30 de septiembre de 1990 y en la IV Asamblea General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo, República Dominicana, del 12 al 28 de octubre de 1992. En febrero de 1993, fue nombrado Presidente «Ad Interim» de la Conferencia Episcopal Peruana para sustituir por un año a Mons. José Antonio Dammert Bellido, Obispo Emérito de Cajamarca y, del 2 al 29 de octubre de 1994 participó en la IX Asamblea Mundial del Sínodo de Obispos en la Ciudad del Vaticano.

En 1992 colocó una réplica de la Cruz del Baratillo en la Plaza del Baratillo en el Rímac (Jr.Paita) en homenaje a la predica que hacía todos los domingos a las 4 p.m en Venerable Francisco del Castillo.

Los restos del Cardenal Augusto Vargas Alzamora reposan en la cripta de los arzobispos de la Basílica Catedral de Lima.

Fue nombrado Cardenal de la Iglesia Católica por Juan Pablo II en el Consistorio del 26 de noviembre de 1994, con la sede titular de San Roberto Belarmino. Fue sucedido en esa Cátedra Cardenalicia por Jorge Mario Bergoglio, quien desde marzo de 2013 pasaría a ser Sumo Pontífice bajo el nombre de Francisco.

Asistió a la Asamblea Especial para América del Sínodo Mundial de Obispos que se realizó en la Ciudad del Vaticano, el 16 de diciembre de 1997.

Mons. Vargas Alzamora murió la madrugada del 4 de septiembre del año 2000 a la edad de 77 años. Sus restos reposan en la cripta de los arzobispos de la Basílica Catedral de Lima.

El trabajo social de la Vicaría de la Pastoral Social y Dignidad Humana, el reconocimiento de Monseñor Elías a la cultura Afroperuana, y la solemnidad de Santa Rosa de Lima, fueron algunas de las actividades más destacadas del mes de agosto en la Arquidiócesis de Lima.

⛪ Catedral de Lima

Durante cada domingo de agosto,  la Basílica-Catedral de Lima fue el lugar de encuentro de la feligresía peruana para escuchar la Palabra de Dios y participar en comunidad de la celebración eucarística:

Compartimos algunas frases destacadas:

“La vida cristiana es un renunciar a la codicia, a la ambición, al amontonar como locos. Todas las riquezas, lo dice la Iglesia, están para ser compartidas, para el bien común” – Mons. Carlos Castillo-Domingo XVIII del tiempo ordinario.

“Donde está tu corazón, ahí está tu tesoro, si tu corazón está en Dios todo lo demás no pierde sentido, al contrario, si tu corazón está en Dios todo lo demás tendrá el verdadero y auténtico sentido que debe tener”Mons. Ricardo Rodríguez-Domingo  XIX del tiempo ordinario.

“El Señor no imparte normas, el Señor suscita en nosotros inspiraciones, nos dice palabras, parábolas, palabras figurativas para que todos imaginemos cada uno según su situación cómo vivir lo que el Señor está diciendo”Mons. Carlos Castillo- Domingo XX del tiempo ordinario.

“No podemos anhelar el reino que el Señor nos promete si nosotros no emprendemos con compromiso este camino de conversión personal que también es el camino de la conversión social, la esperanza la construimos comunitaria y solidariamente con nuestro compromiso con el evangelio, con la Iglesia y con la sociedad” – R.P Juan José Salaverry Villarreal OP – Domingo XXI del tiempo ordinario.

📍Arquidiócesis de Lima

Campaña de vacunación

Con gran éxito se desarrolló la campaña de vacunación contra la Influenza y el Neumococo, que incluyó a diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Lima cada domingo del mes de agosto. Este esfuerzo de Cáritas Lima fue posible gracias a la alianza con el Ministerio de Salud y Voces Ciudadanas.

Reconocimiento comunidad Afroperuana a Mons. Guillermo Elías.

En un acto realizado en las instalaciones del Museo Nacional Afroperuano del Congreso de la República, la Coordinadora para el Desarrollo de los Pueblos Afroperuanos otorgó la Primera Medalla Conmemorativa de la Cultura Afroperuana al Obispo Auxiliar de Lima, Monseñor Guillermo Elías Millares por su destacada labor a favor de una sociedad más tolerante y solidaria.

“Tenemos la misma dignidad unos con otros, no debemos considerarnos menos ni más que nadie en este mundo, debemos de sentirnos orgullosos de lo que somos, sin importar la raza y el color de la piel” Mons. ( Guillermo Elías (ver noticia)

Encuentro Nacional de Rectores y Formadores de Seminarios

Del 4 al 8 de agosto se llevó a cabo el Encuentro Anual de Rectores y Formadores de Seminarios Mayores, Menores y Propedéuticos del Perú, que terminó con una eucaristía presidida por Mons. Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú.

“Si no hay una apertura permanente al mundo jamás podremos dar un mensaje relevante y adecuado, justo, oportuno y alegre” – Mons. Carlos Castillo- Casa De Ejercicios Espirituales Santa Rosa.

Fiesta de San Roque

La parroquia San Roque celebró 58 años de fundación, congregando a alumnos del colegio, laicos y fue presidida por el arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo que expresó que: “El corazón de la fe cristiana no solamente es amar como Dios nos ama, sino amar en la forma específica en que nos enseñó a amar por medio de Jesús. Ser cristiano no solamente es amar, sino amar saliendo de sí mismo y poniéndose en el camino del otro”.

56° aniversario de la Parroquia San Francisco de Borja

Durante el 56° aniversario de la parroquia San Francisco de Borja, Mons. Carlos Castillo reflexionó sobre el significado de la expresión «entrar por la puerta estrecha para alcanzar la salvación»: “Dios nos ha llamado a construir el reino con toda la humanidad y a pasar por la puerta estrecha del diálogo con todos los que sufren, solamente así anticiparemos el reino de Dios en esta tierra” comentó.

319° aniversario Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas

El obispo de Lima también presidió la misa de acción de gracias por el aniversario 319 del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN), en la Capilla Cristo Pobre, ubicada dentro de la institución.

“Lima está para cambiar, para ser una ciudad y una comunidad que pueda pensar en los que están más allá de la montaña, curándonos como ustedes nos curan, investigando y conociendo con la ciencia las cosas que nos destruyen”. (leer homilía)

🌹 Santa Rosa de Lima

Nuestro país recordó la grandeza de Rosa de Lima una mujer de profunda sensibilidad que siempre estuvo a favor de los que más sufren:

“El Perú está llamado a ser una partecita del cielo, y eso significa en palabras de Rosa que todos podemos hallar en nosotros la capacidad de amar, identificarnos con Jesús a través de las personas que amamos, pero especialmente con las que no amamos, las que están lejos de nosotros”, comentó Mons. Castillo (leer homilía)

Jesús pone su mirada en «los despreciados, los insignificantes», porque ellos «serán los primeros”. Fueron las palabras de Monseñor Guillermo Elías, Obispo Auxiliar de Lima, durante la reciente edición del programa Diálogo de Fe. Aquí la entrevista completa:

Jesús se fija en los últimos, los insignificantes

Al ser consultado sobre el evangelio del XXII Domingo del Tiempo Ordinario – «Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido” (Lc 14, 1.7-14: ), Monseñor Elías explicó que el tema central de la predicación de Jesús fue «reconocer aquel valor que a veces no entendemos, enaltecer al que se humilla y al que se enaltece realmente ubicarlo en su propia realidad, traerlo a su realidad».

Cuando Jesús expresa su voluntad de que los últimos serán los primeros está planteando «criterios completamente nuevos» que choca con los criterios del «fariseísmo». Él pone su mirada en «los despreciados, los insignificantes», ellos «serán los primeros.”

Así como Dios actúa con nosotros, nosotros tendríamos que actuar entre nosotros

En otra parte de la entrevista, Monseñor Guillermo se refirió a las palabras del Santo Padre donde afirma que debemos obedecer a Dios antes que a los hombres: “Hay que remitirnos a ese Dios que piensa diferente, a ese Dios que nos concibe diferente, ese Dios que espera que actuemos de acuerdo a su criterio”, agregó.

La identificación de Rosa de Lima con el pobre

Refiriéndose a la Solemnidad de Santa Rosa de Lima, el obispo auxiliar comentó que es importante «contextualizar la vida de Rosa con la realidad de hoy y la identificación de Rosa con el pobre, el desvalido, el indio, el negro».

«Esa identificación con el dolor de la cruz, es con el hermano; entonces a veces nos hemos quedado con una Rosa con ciertas cosas anecdóticas que son buenas, pero yo creo que hay que releerla y contextualizarla hoy. Una laica que es un modelo de vida para todos.”

La Iglesia debe trabajar por la familia

Al abordar el tema de las crisis familiares que se viven en la actualidad, el obispo auxiliar indicó que la “familia es un espacio donde se están suscitando una serie de cambios»Â¿Por qué no duran los matrimonios? – preguntó – porque realmente son dos personas carentes que se unen a veces buscando que el otro resuelva mis necesidades, y no queriendo juntos construir un vínculo»

«En la medida que abandonemos el trabajo por la familia se pone en peligro el futuro de la humanidad, entonces, tenemos que trabajar, y eso es lo que voy a intentar aportar en la arquidiócesis”, concluyó.

Si te has preguntado cómo puedes ayudar, aquí te presentamos cinco acciones concretas que puedes hacer desde ahora para salvar el Amazonas:

El mundo continúa consternado por los incendios forestales que destruyen el Amazonas, hasta el punto que mucha gente se pregunta ¿Qué puedo hacer para ayudar? Ciertamente no es posible ir hasta el corazón de la selva para sofocar el fuego, pero hay muchas maneras de contribuir al medioambiente que deberías saber:

1. Edúcate e informa sobre la Amazonía 🧐

Conocer por qué es importante y que está sucediendo en el Amazonas es una de las mejores maneras para ayudar, conocer su realidad e importancia logrará que puedas transmitir el mensaje de ayuda de manera precisa a todos los que te rodean.

Convertirte en un agente activo de difusión 🧐 ayudará a que muchas personas tomen conciencia ,y de esta manera, se pueda evitar que este tipo de tragedias se repitan en el futuro. La educación e información es primordial, edúcate por el Amazonas.

Dato curioso: ¿Sabías que el Amazonas se considera vital para desacelerar el calentamiento global y es el hogar de innumerables especies de fauna y flora? El Amazonas es una de las mayores armas que tenemos contra la producción desmedida de carbono, si la perdemos el cambio climático será irremediable.

2.    No desperdicies el agua 🌧

El agua es la mayor fuente de vida en nuestro planeta, gran cantidad de ecosistemas están ligados a las mayores corrientes de agua dulce en el mundo y la humanidad simplemente no podría existir sin este preciado líquido, por lo que debemos prestar especial atención a su cuidado.

No dejar abiertos los grifos de tu hogar, reutilizar el agua de lluvia 🌧 para lavar tu auto o transmitir la información a tus familiares para crear conciencia, son solo algunas de las pequeñas acciones que puedes realizar en tu hogar para ayudar a salvar este recurso vital.

Dato curioso: Se estima que la Amazonía contiene el 20% del agua dulce del planeta, pero la deforestación, la contaminación y el cambio climático están afectando las cuencas de este pulmón vital para nuestro planeta.

3.    Reduce – Recicla – Reutiliza: la formula correcta ♻️

La llamada fórmula de las “3R” es una propuesta que nos ayudará a reducir nuestra producción de residuos y como consecuencia, contribuir con la protección y conservación de nuestro medio ambiente.

Cambiar nuestros hábitos es fundamental si queremos lograr que el planeta siga siendo nuestro hogar, por eso, al reducir lo que consumes reutilizas los productos en vez de solo “usar y tirar”.

Por otro lado, al reciclar los residuos ♻️ que produces estás colaborando a frenar la devastación ambiental de la que estamos siendo partícipes de diversas formas, sin mencionar las ventajas económicas que representa para tu vida llevar un estilo más sustentable.

4.   Maneja menos camina mas 🚶‍♂️

El monóxido de carbono generado por los automóviles es una de las principales causas de contaminación del aire y del efecto invernadero en nuestro planeta, lo que esta provocando que miles de especies estén perdiendo su hábitat por nuestra falta de consciencia

Caminar es la mejor alternativa.🚶‍♀️🚶‍♂️ No sólo ayudarás al medioambiente, también repercutirá en la salud de tu cuerpo. ¡Qué dices! ¿Vamos a caminar unas cuadras?

5.    Planta un árbol 🌳

No tienes que plantar un árbol en la selva para salvar el mundo, puedes hacerlo desde cualquier parte. Hay muchos sitios que necesitan ser reforestados para aliviar la congestión de contaminación que hay en nuestro aire.

Plantar un árbol 🌳es un gesto sencillo y significativo de tu compromiso de preservar la obra de Dios y de ayudar a la humanidad a tener un mejor futuro, sin embargo, si por alguna razón no puedes hacerlo, existe una opción para ti:

Resulta que hay un buscador web que siembra un árbol por cada 45 búsquedas que haces en cualquiera de los dispositivos que uses (PC, Tablet, Smartphone), Ecosia.org es el encargado de darle una mano al planeta a un clic de distancia.

Como puedes ver, ayudar al planeta es solo cuestión de querer hacerlo. Ahora que lo sabes ¿Nos ayudas a salvar el Amazonas?

Monseñor Ricardo Rodríguez, Obispo Auxiliar de Lima, participó en la reciente edición del programa ‘Diálogo de Fe’ que conducen semanalmente los periodistas Fernando Carvallo y Carlos Villarreal. Aquí el video:

Para Monseñor Ricardo, el trabajo de la Iglesia va acompañado con un trabajo en conjunto con las familias:“Uno de los elementos que me parecen fundamentales es el trabajo con las familias. Nosotros hemos visto cómo la realidad ha ido dando nuevos desafíos pero también nuevas riquezas, a veces tenemos una mirada muy pesimista de las familias, nosotros vemos con mucha esperanza este trabajo”, comentó.

En ese sentido, el obispo auxiliar ve en la catequesis una manera de entrar a las familias, pero aclara que la Iglesia debe hacerla más atractiva: “tenemos que hacer una catequesis más atractiva, yo creo que hay que entender bien lo que es la misma Iglesia, la misma religión, la vivencia que tenemos de fe, entonces si la familia, si las personas entienden que la Iglesia no es solamente sacramentos, que la vida de fe no es solamente la misa sino que va más allá de eso. Corre de nuestra cuenta mostrarles esa dimensión, ese rostro, de que la dimensión religiosa del hombre va más allá del rito y que trasciende en la vida.”

La salvación pasa por la capacidad de sentirte hermano

Comentando el evangelio del domingo (Lucas 13, 22-30), Monseñor Rodríguez se refirió a la salvación como “la capacidad de sentirte hermano” y destacó que hay que buscar que los demás también se salven ya que la salvación es “una cuestión de preocuparme por ti y preocupándome por ti yo también me salvaré.”

“Jesucristo dice: “Los últimos serán los primeros” ¿Qué quiere decir?  Los que nosotros hemos hecho los últimos, los que los hombres nos hemos encargado de poner atrás en la cola, esos Dios los pondrá delante, los hombres somos como decimos a veces en la escuela, la formación y con diversos criterios y Dios vendrá y dirá: “no, no, están mal formados, estos que están atrás que pasen adelante” o sea, los criterios no son nuestros criterios, nosotros nos hemos encargado de marginar, y ahí está el error, pensar que solamente los buenos nos vamos a salvar, los que vamos a misa, los que rezamos, los que damos limosna y el que no, ese no se salva.”

La Iglesia debe buscar nuevos métodos

«Hay una batalla que Cristo nos hablaba siempre, hay una batalla interior que se libra dentro de cada uno de nosotros” comentó el obispo, “por dentro, algo te dice haz esto, pero la otra mitad te dice que no lo hagas, esa lucha también se da afuera, los  cristianos estamos preparándonos y siempre es constante esa batalla externa.”

“¿Por qué es tan difícil entrar en la sociedad? Porque estamos luchando contra toda una corriente, las influencias. Alguien discutía sobre qué debemos hacerle leer a los niños y alguien le decía: “oye, pero si el niño tiene internet, por más que tu lees esto, el niño va a tener acceso a lo otro” entonces tenemos que entrar en esa dinámica, por eso es que la Iglesia tiene que buscar nuevos métodos.”

“La hipocresía lleva a la muerte del alma”- Papa Francisco

En otra parta de la entrevista, Monseñor Rodríguez se refirió a las palabras de Francisco en donde afirma que “la hipocresía lleva a la muerte del alma”, y explica que el Papa “habla de la hipocresía en el compartir, porque la hipocresía tiene diversos rostros y los rostros van cambiando con el tiempo”

La hipocresía se refiere a que estamos frente a situaciones donde revestimos las cosas, las disfrazamos, le ponemos colores a lo que ya tiene color propio.

“El Papa se refiere al que ayuda de manera hipócrita para obtener un beneficio, para aparecer, para figurar, para que le reconozcan, por eso dice: “Ser sinceros en la caridad”  porque la hipocresía, refiriéndose a ello, mata el alma y no solo el alma de la persona, de las instituciones, o sea, mata el alma de las organizaciones.”

Ser santos en la vida diaria

Para finalizar la entrevista, el obispo auxiliar de Lima se refirió a la festividad de Rosa de Lima que nuestro país celebra el próximo 30 de agosto: “la gran enseñanza de Santa Rosa es ser santa en la vida diaria, ya que siendo una mujer laica, supo vivir su cristianismo haciéndose hermana de los más vulnerables”.

Santa Rosa “era una mujer que tenía oración, sacrificio, esfuerzo pero también caridad. La figura de Santa Rosa hay que redescubrirla, hay que proponerla nuevamente, no la hemos terminado de profundizar”, expresó.