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Desde charlas virtuales de acompañamiento psicológico hasta la implementación de un comedor popular dentro de la parroquia. Las comunidades de laicos de las Parroquias de la Arquidiócesis de Lima vienen trabajando arduamente y de forma organizada para repartir ayuda en las zonas más afectadas por la expansión del Covid-19 en nuestra ciudad. Hoy compartimos los testimonios de la Parroquia San Juan Macías y la Parroquia San Roque.

Parroquia San Juan Macías: jóvenes catequistas organizan comedor popular dentro de la parroquia

La comunidad parroquial de San Juan Macías, en el distrito de San Luis, cuenta con el soporte y servicio de sus jóvenes catequistas para instalar el ‘Comedor popular San Juan Macías’ dentro de la parroquia: «ellos son los encargados de la preparación de los almuerzos y de llevar la comida a las zonas más necesitadas», comentó el párroco Gildo Raúl Flores.

La distribución de los almuerzos se divide por sectores de manera organizada y con el apoyo de la policía que garantiza el cumplimiento de los protocolos de higiene casa-por-casa: «las donaciones que se reparten llegan de la Vicaría de la Pastoral Social y de la Dignidad Humana – Cáritas Lima. Los beneficiarios de las bolsas de víveres son personas que no recibieron los almuerzos, y el trabajo en conjunto con la policía nos brinda mayor seguridad para evitar las aglomeraciones», añade el Padre Flores.

En el silencio hemos venido trabajando, apoyando, pero la gente se ha dado cuenta y cada vez vienen más. A veces, Dios es tan grande que ha permitido llegar a 300, 500 personas, no sé cómo pero lo hemos logrado.

La Parroquia cuenta con más de tres años de experiencia en servicio comunitario gracias a la gestión de los padres dominicos y padres diocesanos, además de contar con un padrón de personas donde se incluyen a familias de bajos recursos y extranjeros: «a través de los ministros de la Eucaristía, de la Pastoral de salud, siempre la base de datos se va actualizando – expresa Gildo Flores – porque en la vida parroquial seguimos la espiritualidad de San Juan Macías».

Parroquia San Roque: acción organizada con las comunidades de laicos y el Municipio

La Parroquia ubicada en Santiago de Surco viene trabajando conjuntamente con la comunidad de laicos que mantiene un registro de las zonas menos favorecidas: «las señoras de la comunidad ‘Legión de María’, por ejemplo, nos apoyan haciendo un mapeo de las zonas para reportar aquellas zonas y familias que tienen dificultades para llevar las donaciones. Hasta la fecha tenemos un padrón de 60 familias donde se reparten víveres donados por la comunidad y las entregas que reparte Cáritas Lima», señala el Padre Ruben Enrique Risco.

El modo de organización también es importante en la Parroquia San Roque: «un representante de cada familia empadronada recogen sus canastas de víveres en intervalos de cinco minutos para evitar cruces o aglomeraciones – aclara Ruben Risco – también hacemos entregas a aquellos que no pueden venir por motivos de edad o salud».

Ayuda social a nivel interparroquial y acompañamiento psicológico

La organización ejecutada por el párroco y los laicos ha hecho posible que el trabajo solidario llegue a más zonas: «la Parroquia trabaja en coordinación con la Municipalidad de Surco y la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo para compartir almuerzos de lunes a viernes con más de 250 personas», indica el Padre Ruben.

Es necesario no solo alimentar el espíritu, sino ayudar, como el buen samaritano, a las personas que están enfermas

De igual manera, la Parroquia San Roque ofrece charlas virtuales vía zoom para todas las personas interesadas en recibir asistencia psicológica: «pensando en las palabras de aliento del Arzobispo de lima y en el bienestar de la comunidad, hemos iniciado un ciclo de charlas denominados ‘Palabras que sana’ a cargo de la psicóloga Alicia Salcedo Cárdenas, todos los jueves a las 8pm.».

La Pastoral de escucha, a través de la Central Telefónica de acompañamiento espiritual, viene brindando una atención desinteresada para atender diversas preocupaciones y realidades en la vida de nuestro pueblo. La Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima comparte algunos testimonios de las experiencias y aprendizajes que viene dejando el servicio de acompañamiento espiritual en tiempos de pandemia.

(Recuerda que puedes contactarte a la Central de Telefónica de acompañamiento espiritual marcando el (01) 203-7700 Opción 2 de lunes a sábado entre 9 a 1pm. / 2 a 6pm.)

Una misión de acogida fraterna mediante la escucha

La hermana Marilyn Romero, de la comunidad Hermanas Agustinas, miembro de la Orden de San Agustín, pertenece al grupo de voluntarios que diariamente atienden las llamadas a la Central Telefonica: «nuestro servicio es algo muy sencillo – comenta con gran humildad – estamos atentos para contestar la llamada de una persona de forma anónima, sin preguntarle mayores datos sobre su vida o identidad. Sin embargo, desde que recibo la llamada, en tan solo unos minutos se inicia una conversación de mucha confianza y, desde ese mismo momento, se inicia una misión de acogida fraterna con aquel que ha llamado».

«Las llamadas que recibimos son muy diversas – expresa Marilyn Romero – hay personas que llaman para pedir consejo respecto a situaciones que viven, otros para compartir algo más personal, algunos se encuentran en situación de soledad, para pedir que, en medio de sus dificultades, podamos ofrecerles la paz del Señor. Acompañamos cada llamada con un corto momento de oración que, aunque es vía telefónica, se convierte en un momento especial».

No es fácil vivir en medio de la pandemia, pero lo que siempre sostiene nuestra vida es la presencia de Jesús, y su luz es la única que mantiene viva nuestra esperanza, por eso dejarnos acompañar por otros en estos momentos se convierte en una gran ayuda humana y espiritual

Acompañamiento espiritual ante el miedo y la angustia por la pandemia

Hermana Marilyn Romero, miembro de la Orden de San Agustín

Los estragos por la expansión del Covid-19 no sólo se reflejan por los casos de contagios y fallecidos, o por la pérdida laboral y económica; los índices de depresión también han aumentado. Por ejemplo, según la OMS, solo en Italia y España, un 39% de los niños en cuarentena sufre de inquietud e irritabilidad, mientras que un 31% de sentimientos de soledad. Las cifras en Estados Unidos, en tanto, muestran que casi la mitad de la población (45%) ha sufrido angustia durante la pandemia de coronavirus.

Nuestro país no es ajeno a esta realidad, la hermana Marilyn compartió con nosotros el caso de un joven que llamó porque se sentía solo «a pesar de tener amigos y redes sociales. Después de una respiración profunda solo me dijo: tengo miedo» – detalla.

«Ã‰l compartió conmigo el miedo que estaba sintiendo ante esta situación, el miedo de perder a sus padres o a la gente que quiere y no ve desde hace tiempo, el miedo de saberse frágil y desconcertado ante esta situación y ante la presencia de Dios en su vida. Él no era un chico de oración ni de parroquia pero ‘por casualidad’ encontró la publicación de un teléfono de escucha en una red social», señala.

«Era un joven que antes se avergonzaba de verse rezando, sin embargo, ahora se reconocía necesitado de volver a Dios, y de forma muy sincera pedía ayuda para reencontrar el camino de regreso y aprender o recordar cómo hacerlo. Fue una conversación muy bonita porque este chico estaba buscando respuestas y mientras hablaba, él mismo iba dejando el nerviosismo por una nueva pero verdadera alegría», indicó.

Recuerda que puedes contactarte a la Central de Telefónica de acompañamiento espiritual marcando el (01) 203-7700 Opción 2 de lunes a sábado entre 9 a 1pm. / 2 a 6pm.

Parroquias de nuestra Arquidiócesis de Lima vienen ejecutando acciones de ayuda solidaria a través de la organización de sus comunidades laicales, contemplando también a otros grupos humanos, muchas veces ‘invisibilizados’ por la sociedad, como las familias inmigrantes o las personas transexuales.

Parroquia San Miguel Arcángel: ayuda a más de 400 familias vulnerables y apoyo económico a inmigrantes

La expansión del Covid-19 en nuestra ciudad ha fortalecido la Pastoral Social de la Parroquia San Miguel Arcángel: «es un reto permanente de pensar y actuar la pastoral social», indica el Padre Benito García Ramos, CMF.

Iniciado el aislamiento social, la Parroquia armó sus padrones con las familias más vulnerables, padrones que fueron incrementándose debido a la necesidad de las familias que perdieron sus fuentes de ingresos y no pudieron cumplir con el pago de los alquileres, por ejemplo.

«Los consejos pastorales de los 13 sectores de la Parroquia, la visita domiciliaria y los grupos de oración, entre otros, han sido claves para hacer llegar los víveres a muchas familias, son más de 400 familias que han recibido algún tipo de apoyo. Para evitar aglomeraciones se les citó con horarios diferentes y por las diferentes puertas que tiene el complejo parroquial», expresa García Ramos.

Pero las acciones de solidaridad de la Parroquia San Miguel Arcángel también se han extendido a otras realidades concretas como la población inmigrante, tanto del interior del Perú como de otros países: «aparte de la ayuda en alimentos, en el sector Pando IX Etapa, se está apoyando en el pago de alquiler de los cuartos donde viven muchos inmigrantes».

La actitud samaritana del Pueblo de Dios es consustancial al Evangelio…es el Evangelio.

Y siguiendo el ejemplo del Papa Francisco, que envío a su limosnero, el cardenal Konrad Krajewski, a la costa romana para asistir a un grupo de transexuales latinoamericanos, el Padre Benito nos comenta que su parroquia viene trabajando con los Misioneros Claretianos de España y de Perú en un proyecto de ayuda humanitaria a personas transexuales en el Centro de Lima: «han sido apoyadas 123 personas, ello se enmarca en un proyecto amplio de dignificación de sus vidas», acotó.

En esa misma línea, la Vicaría de la Pastoral Social y de la Dignidad Humana – Cáritas Lima, también se sumó a esta noble iniciativa brindando ayuda humanitaria y entregando víveres desde sus almacenes a un grupo de personas transexuales.

Parroquia Santa Magdalena Sofía Barat: Evangelizar a través de la presencia solidaria

Desde el inicio de la cuarentena, la Parroquia Santa Magdalena Sofía Barat, ubicada en el distrito de El Agustino, se organizó para ayudar a la comunidad con víveres y entrega de mascarillas gracias a las donaciones espontáneas de algunos vecinos del barrio, la asistencia voluntaria de los jóvenes del CAPU y Cáritas Lima.

De igual manera, el Banco de Alimentos viene entregando productos que se destinan a las cuatro cunas que debieron cerrar sus puertas debido al aislamiento social obligatorio, sin embargo, se destinan los víveres a aquellas familias de bajos recursos que figuran en los patrones de las instituciones.

«Actualmente contamos con un equipo de 12 voluntarios conformado por el personal de servicio del colegio y la parroquia, un seminarista y tres religiosas. Nuestro distrito es uno de los más afectados por el Covid-19, casi toda la población se encuentra afectada por el virus y pocos cuentan con un ingreso salarial ya que la mayoría de los pobladores son personas que trabajan en los mercados «, comenta el párroco Arturo Alcos Pacheco. Este grupo es el encargado de la selección y división de las bolsas de productos que se reparten en la zona, respetando los protocolos de higiene y evitando las aglomeraciones.

Nosotros evangelizamos personas, el Evangelio no puede anunciar solamente la parte espiritual, también debe ir acompañado con una persona concreta que vive una situación difícil. La Iglesia debe tener una presencia solidaria y responsable, debe ser sensible al sufrimiento y solidaria con los que no tienen

«Antes de cada entrega oramos con todas las personas y pedimos que se respete el protocolo, la distancia, el lavado de manos y uso de mascarillas, ya que es clave para que el virus no se propague – explica Alcos PachecoHemos habilitado el patio del colegio para entregar los víveres. Para mantener el orden, todas las personas que ingresan tienen mascarillas y se desinfectan las manos con alcohol gel. También hemos dibujado círculos en el piso respetando el metro de distancia».

Con profunda alegría y esperanza compartimos el tema oficial de nuestra campaña de ayuda humanitaria y acompañamiento espiritual en tiempos de pandemia: «TODOS JUNTOS», expresión que nos recuerda que sólo juntos podemos construir una Iglesia doméstica de testigos, sirviendo y entregándonos generosamente por los más necesitados.

Unamos nuestras voces en una misma oración y digamos: «Lima, levántate ¡Estamos Contigo!» Nuestra Iglesia en sus múltiples rostros, carismas y servicios también están contigo, a través de la Pastoral de salud, Pastoral social y Pastoral de escucha:

«Todos Juntos«

(de Josseph R. Delgado Molina)

Sin querer llegó
a nuestras vidas
tiempos de dolor.
Te pido Señor
que nuestro Perú pueda superar
esta enfermedad que no va a ganar.

Todos juntos, vamos a luchar,
vamos a rezar por nuestra humanidad.
Todos juntos, vamos a vencer y siempre creer
que nuestro Dios está en todo lugar.

Quiero pedirte por aquellos que
hoy se arriesgan más
por las familias que van perdiendo
a quienes aman.
Dales tu fuerza, que puedan sanar.

Todos juntos vamos a luchar,
vamos a rezar por nuestra humanidad.
Todos juntos vamos a vencer y siempre creer
que nuestro Dios está en todo lugar.

Lima Levántate, no estás solo, estamos contigo.

Todos juntos
(Todos juntos vamos a luchar,
todos juntos vamos a rezar,
Lima puede, puede levantar)

Todos juntos vamos a luchar,
vamos a rezar por nuestra humanidad.
Todos juntos vamos a vencer y siempre creer
que nuestro Dios está en todo lugar.

Agradecimientos:

Queremos agradecer a las personas que desinteresadamente contribuyeron en la composición y difusión del tema musical: Josseph R. Delgado Molina (composición, letra y voz), Leonardo Iván Díaz (música y arreglos), Diego García (guitarra y charango), Leonardo Iván Díaz (grabación y mezcla de audio), Katherine Cárdenas (edición audiovisual).

También extendemos nuestro agradecimiento a todas las personas anónimas detrás de la producción del videomusical: jóvenes, adultos, niños, religiosas, sacerdotes, voluntarios y seminaristas que se sumaron al llamado de nuestra Iglesia.

La Vicaría de la Pastoral Social y de la Dignidad Humana – Cáritas Lima, a través de sus redes sociales, dio a conocer que se ha logrado repartir 100 mil canastas en este periodo de cuarentena a través de los distintos canales de ayuda: parroquias, congregaciones y organizaciones.

Estamos muy agradecidos con todas las personas que nos han hecho llegar sus donaciones en efectivo, bienes y servicios. Con su ayuda, hemos logrado repartir 100 mil canastas en este periodo de cuarentena.

«La labor de Cáritas Lima, como brazo social de la Iglesia Católica, es brindar apoyo a las familias más vulnerables, a través de parroquias y congregaciones que pertenecen a 19 distritos de la capital. En el periodo de cuarentena, nos hemos encargado de repartir víveres y artículos de limpieza a familias en situación de vulnerabilidad. A la fecha, hemos donado 100 mil canastas a 39 mil familias», indica la Vicaría de la Pastoral Social y de la Dignidad Humana en sus redes sociales.

Religiones unidas por la salud. Convocados por el llamado del Papa Francisco, este jueves 14 de mayo los principales líderes religiosos en todo el país se congregaron en la Plaza Mayor de Lima para orar por todas las víctimas del Covid-19 y por el fin de la pandemia. Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, estuvo presente en representación de la Iglesia católica.

La ceremonia contó con la presencia del Apu Richard Rubio (Espiritualidad amazónica), la Hna. Nonie Reaño (Espiritualidad hindú), David Cerpa (Fe Bahà´i), Shej Ahmed Kassen (Comunidad Islámica), el Rabino Guillermo Bronstein (Comunidad Judía), Elder Guillermo Estrugo (Iglesia de Jesucristo), Sr. Edgardo Muguerza (Iglesia Adventista), Pastor Cristian Sheelje (Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú ), Pastor Eduardo Concha (Concilio Nacional Evangélico del Perú ), y el Arzobispo de Lima Carlos Castillo (Iglesia Católica).

«El Consejo Interreligioso del Perú – Religiones por la Paz y el Ministerio de Salud del Perú nos unimos al dolor de las familias y de todos los que lloran a quienes ya no están entre nosotros víctimas del COVID-19. Murieron antes de tiempo, dejando ausencias, lágrimas y sufrimiento. Sus vidas brillan en la eternidad y son inspiración para continuar sembrando vida», expresó Laura Vargas, secretaria ejecutiva del Consejo Interreligioso del Perú – Religiones por la Paz.

Nos unimos esta noche a la Oración Mundial convocada por el Alto Comité de Fraternidad Humana, con el respaldo del Papa Francisco, el jeque Ahmed el-Tayeb y Religiones por la Paz.
Creemos en un Dios creador y dador de vida, en la humanidad compartida y en el respeto profundo por la Madre Tierra, sus ecosistemas y sus bosques. Nuestra fe es fuerza en tiempos duros y es luz para el futuro que ya estamos construyendo.

Laura Vargas

La Oración Interreligiosa de este jueves 14 de mayo tuvo un momento de silencio en memoria de todos los fallecidos en el Perú por el Covid-19, mientras se escuchaba el sonido del pututu, instrumento de viento andino. También se proyectaron imágenes de las acciones solidarias de las comunidades religiosas.

«No pudimos acompañarlos en su aliento final. No pudimos cerrar sus ojos. No pudimos enterrarles. Pero en nuestras creencias sabemos que la muerte no tiene la última palabra, que nuestros hermanos y hermanas víctimas del COVID-19 continúan viviendo en nuestros corazones y que son la llama eterna que nos ilumina para seguir trabajando por un país con justicia y dignidad», comentó Raquel Gago, secretaria ejecutiva adjunta del Consejo Interreligioso del Perú – Religiones por la Paz.

Arzobispo de Lima: Encontrar unidos un futuro justo, saludable y solidario

En representación de la Iglesia Católica, Monseñor Carlos Castillo oró por nuestra humanidad debilitada a causa del Covid-19 y pidió por la unidad de todos, encaminados a un futuro más justo y solidario:

Padre misericordioso, que enviaste a tu Hijo Jesús, hombre y pobre, para revelarnos que eres el amor gratuito que crea y recrea al mundo, infunde tu Espíritu vivificador en nuestra humanidad debilitada por la pandemia, perdona nuestro pecado, haznos participes de tu sabia inspiración para encontrar todos unidos un futuro común, justo, bello, saludable y solidario

Arzobispo de Lima

Al término de la ceremonia se colocó una ofrenda floral y se entonó el Himno de la Alegría con las voces del Coro Nacional de Niños y Coro Nacional del Perú: «Estamos unidos en nuestra fe, esperanza y solidaridad con los líderes religiosos de todo el mundo, reunidos en Religiones por la Paz, en un esfuerzo común para abordar el COVID-19. Como expresión de ello, colocaremos una ofrenda floral, pues la vida no termina, sino se transforma y florece, cantaremos el Himno a la Alegría, porque esperamos un nuevo día, y leeremos el compromiso interreligioso que dirigimos al Perú», señaló Elías Szczytnicki, secretario general y director regional de Religiones por la Paz América Latina y el Caribe.

Central telefónica
(511)2037700