Vaticano

«Jesús no quiere que la Iglesia sea un modelo perfecto» Papa Francisco

Con motivo de la XXI Asamblea General de Caritas Internationalis, el Papa Francisco celebró una misa donde habló sobre el dilema al que se enfrentaban los discípulos de Jesús cuando los gentiles comenzaron a convertirse a la fe cristiana.

Inspirado en los Hechos de los Apóstoles (15:7), donde se narra sobre la “primera gran reunión de la historia de la Iglesia”, Francisco señaló que “uno podría preguntarse: ¿por qué Jesús no dejó una sugerencia para resolver al menos este primer «gran debate»? (en referencia a Hechos 15: 7). Una pequeña indicación hubiera sido suficiente para los apóstoles, que durante años habían estado con él todos los días. ¿Por qué Jesús no siempre dio reglas claras y rápidas de resolución?”

Jesús vivió sin temer las conmociones de la vida

Francisco advirtió a los presentes sobre la tentación de la eficiencia “de pensar que la Iglesia está bien si tiene todo bajo control, si vive sin conmociones, con la agenda siempre en orden…Pero el Señor no procede así”, añadió recalcando que “de hecho Él no envía una respuesta a sus seguidores, sino que les envía al Espíritu Santo”.

“Y el Espíritu no viene con una agenda, viene como fuego, Jesús no quiere que la Iglesia sea un modelo perfecto, que da la bienvenida a su propia organización y es capaz de defender su buen nombre. Jesús no vivió así, sino en el camino, sin temer las conmociones de la vida. El evangelio es nuestro programa de vida».

Humildad, comunión y renuncia

Asimismo, el Santo Padre rescató 3 elementos básicos para la Iglesia en su camino, a propósito de esta lectura:  la humildad de escuchar, el carisma de estar juntos y el valor de la renuncia.

Respecto al coraje de la renuncia, mencionó que «la identidad religiosa de los primeros cristianos estaba en juego. Sin embargo, ellos eligieron que el anuncio del Señor es lo primero y vale más que todo. Por el bien de la misión, decidieron anunciar a Dios a todos».

Luego indicó que “la humildad nace cuando, en lugar de hablar, escuchamos; cuando dejas de estar en el centro, como hicieron los primeros cristianos en aquel entonces, dejando que hablaran unos y otros, estando dispuestos a escuchar a todos con el corazón abierto, sin imponer y con tolerancia a los cambios».

Y sobre el carisma de estar juntos, el Santo Padre mencionó: “Para cada uno estos primeros cristianos, en primer lugar, no había preferencias y estrategias propias, sino ser y sentirse Iglesia de Jesús, reunidos alrededor de Pedro, en la caridad que no crea uniformidad, sino comunión”, aseveró el Pontífice, haciendo hincapié en que “nadie lo sabía todo, nadie tenía el conjunto de carismas, pero cada uno tenía el carisma del conjunto”.

Permanecer cerca a Jesús

Francisco expresó que la clave está en las palabras de Jesús: “permaneced en mi amor”, ¿y cómo lograrlo?: «Permaneciendo cerca de Él… ya que mientras que las voces del diablo y el mundo conducen a la división, la voz del Buen Pastor forma un rebaño. Y así, la comunidad se basa en la Palabra de Dios y permanece en su amor».

El Obispo de Roma finalizó su discurso diciendo: «Por ello pidamos la gracia de aceptar el camino indicado por la Palabra de Dios: humildad, comunión, renuncia».