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Han pasado 22 a√Īos desde la √ļltima Confirmaci√≥n Universitaria en la Catedral de Lima, convocada entonces por el Cardenal Augusto Vargas Alzamora. Hoy, m√°s de 200 j√≥venes de las universidades p√ļblicas y privadas m√°s representativas del pa√≠s se hicieron presentes para participar del Sacramento de la Confirmaci√≥n. Mons. Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, presidi√≥ la Celebraci√≥n Eucar√≠stica junto a los capellanes de cada universidad – «Que al recibir el Esp√≠ritu Santo podamos seguir el camino peregrino, el camino evangelizador de vuestra comunidad de la Pastoral Universitaria de Lima», dijo en su homil√≠a.

«Hermanos y hermanas, un d√≠a como hoy hace 22 a√Īos, el Excelent√≠simo Cardenal Augusto Vargas Alzamora convoc√≥ a un buen grupo de universidades de nuestra ciudad para celebrar el Sacramento de la Confirmaci√≥n en esta Catedral. As√≠ fue como surgi√≥ la Pastoral Universitaria de Lima y ustedes son el fruto m√°s reciente de ese esfuerzo», coment√≥ Mons. Castillo al inicio de la ceremonia.

Los j√≥venes presentes llegaron en representaci√≥n de la Universidad Nacional Federico Villarreal, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad San Ignacio de Loyola, la Universidad Nacional Agraria La Molina, la Universidad Marcelino Champagnat, la Universidad de Piura, la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, la Universidad Tecnol√≥gica del Per√ļ, y la Pontificia Universidad Cat√≥lica del Per√ļ.

Levantarse después de sufrir es también una obra de Dios

¬ŅD√≥nde est√° Dios en los momentos de mayor sufrimiento? – se pregunt√≥ en alg√ļn momento de su vida √Ālvaro Quispe, estudiante de la Universidad Nacional Agraria La Molina, quien comparti√≥ su testimonio con toda la comunidad presente: «Levantarse es tambi√©n una obra de Dios, que la gente pueda volver a sonre√≠r despu√©s de sufrir, que encontremos nuevas oportunidades de ser felices en la vida tambi√©n es obra de Dios. Salir adelante es el desaf√≠o y ah√≠ es donde est√° Dios para acompa√Īarnos y ayudarnos», expres√≥.

Este tiempo de preparación me ha servido para reconocer todas mis experiencias y desde esa mirada tomar la decisión de confiarme en Dios

√Ālvaro Quispe, estudiante de la Universidad Nacional Agraria La Molina

La relación interpersonal con Dios desde la experiencia humana

«Las experiencias que hemos escuchado nos muestran que hay algo en la fe que es sumamente importante: vivir una relaci√≥n interpersonal con Dios a partir de la experiencia humana», dijo el Arzobispo de Lima despu√©s de escuchar los testimonios de los j√≥venes confirmantes.

La vida universitaria es «un mundo de reflexi√≥n y de estudio» que demanda una preparaci√≥n con cautela y cuidado para «integrar las ciencias, para integrar la filosof√≠a y el pensamiento, para integrar las inquietudes humanas m√°s dif√≠ciles». ¬ŅHacia d√≥nde vamos definitivamente? ¬ŅDe d√≥nde venimos? ¬ŅQui√©nes somos y qu√© cosas haremos? – «√©sas grandes preguntas humanas tambi√©n se plantean en la fe y la confirmaci√≥n junto a la Pastoral Universitaria quiere acompa√Īarlos en este proceso».

La universidad nos desafía a nominar a Dios en forma significativa para los nuevos problemas que estamos enfrentando, los nuevos retos de la humanidad que van a pasar por nuestras manos.

¬ŅC√≥mo vamos a aportar desde nuestra fe si no reflexionamos esa fe para ponerla a la altura de lo que vivimos? – √Čstas preguntas no pueden quedar al margen de una vida universitaria donde la √ļnica preocupaci√≥n es el conocimiento t√©cnico, matem√°tico y cuantitativo: «la humanidad es algo m√°s grande – dijo el Obispo de Lima – y las universidades que est√°n presentes han buscado la integraci√≥n del pensamiento y de la reflexi√≥n».

Construir una comunidad a través de la vida de cada uno

Para Mons. Castillo la experiencia de la relaci√≥n humana ha sido fundamental en la preparaci√≥n de los j√≥venes universitarios: «√©sa experiencia es la del encuentro, el di√°logo, la reflexi√≥n, la comunicaci√≥n y la construcci√≥n de una peque√Īa comunidad que nos acompa√Īa y que no tiene pretensiones ni grandezas, como las comunidades de Jes√ļs que sab√≠an compartir su fe con la gente en el camino y que poco a poco irradi√≥ con tanta alegr√≠a en toda la humanidad».

√Čsa experiencia de Iglesia es la transmisi√≥n del Esp√≠ritu de Dios a trav√©s de la vida de cada uno.

«Por eso la Iglesia es tan grande – continu√≥ – porque no depende de que hayan dos o tres curas encarg√°ndose de las cosas, sino depende de los laicos que anuncian el Evangelio los unos a los otros».

Caminando juntos para resolver los problemos

Apreci√°ndonos mutuamente y caminando juntos es como la Iglesia contribuye a solucionar los problemas de nuestro pa√≠s, «sus injusticias y contradicciones». Por eso, la Confirmaci√≥n Universitaria y la Pastoral Juvenil «no est√°n para despreciar este mundo, para decir que este es un mundo pecador y ateo» – record√≥ el Arzobispo de Lima.

Dios quiere dar vida a la gente en abundancia, y por lo tanto, no oprime ni maltrata, ni liquida a las personas, sino que las acompa√Īa, las ennoblece, las alienta. Un Dios que bendice a la humanidad, no que la maldice.

«Muchachos, les agradezco haberme invitado para hacer juntos la confirmaci√≥n, porque ustedes han vertido sus experiencias en lo m√°s neto y claro que tiene la fe cristiana, la evangelizaci√≥n. Ustedes son una Iglesia en salida como la quiere el Papa Francisco, ustedes est√°n en movimiento hacia los ambientes universitarios. Sean as√≠ tambi√©n compresivos, rescatando todo lo bueno que hay para levantarlo, elevarlo y alentarlo», a√Īadi√≥.

«Que Dios los bendiga y que los acompa√Īe, y que al recibir el Esp√≠ritu podamos seguir el camino peregrino, el camino evangelizador de vuestra comunidad de la Pastoral Universitaria de Lima», concluy√≥.

Al término de la Celebración Eucarística, Mons. Castillo junto a las autoridades universitarias y los capellanes visitaron los restos del Cardenal Augusto Vargas Alzamora en la cripta de los arzobispos de la Basílica Catedral de Lima.

El Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo presidi√≥ la Celebraci√≥n Eucar√≠stica de este domingo XXXII del Tiempo de Ordinario en acci√≥n de gracias por la Canonizaci√≥n de la Madre Josefina Vannini, fundadora de la Congregaci√≥n de las Hijas de San Camilo «la fe cristiana es una respuesta clarividente y profunda a esa esperanza que va m√°s all√° de todo» – dijo durante su homil√≠a.

Mons. Castillo coment√≥ que la canonizaci√≥n de Josefina Vannini «ha sido para la Iglesia toda una novedad» porque dedic√≥ su vida para hacer una obra que «manifestara el amor de Dios a trav√©s de la vida concreta de los camilos».

Gracias al ejemplo de Josefina Vannini, las hermanas de la Congregación Hijas de San Camilo dan su vida todos los días para ayudar a la gente.

El amor generoso de Jes√ļs que libera

Refiri√©ndose al Evangelio de Lucas (20,27-38), el Obispo de Lima se√Īal√≥ que resulta «parad√≥jico» que el grupo de sacerdotes saduceos que se consideraba creyente «negara la resurrecci√≥n como la esperanza m√°s grande que puede tener el ser humano y la negara inclusive en nombre de su religi√≥n».

«[Los saduceos] crearon en Israel un sistema religioso que impon√≠a a la gente duras penas». Este sistema basado en holocaustos y sacrificios «no transparentaba que Dios es amor, que Dios no carga, Dios libera».

A pesar de las artima√Īas y las preguntas «con truco» de los saduceos, Jes√ļs va a responder con la generosidad del amor que inclusive perdona a sus enemigos «para tener esperanza verdadera». Por eso, la fe cristiana es «una respuesta clarividente y profunda a esa esperanza que va m√°s all√° de todo».

No olvidar que en este mundo tenemos un destino mayor

Al preguntar sobre la ley del Levirato (una mujer viuda que no ha tenido hijos debe casarse con el hermano del fallecido), los saduceos pretend√≠an burlarse respecto a algo tan profundo como es «esperar contra toda esperanza, esperar m√°s all√° de la muerte»:

«Los saduceos estaban tan bien en este mundo que inclusive les parec√≠a un chiste eso de la resurrecci√≥n, y se burlaban porque cuando se est√° bien en este mundo a veces se olvida de que tenemos un destino mayor y que estamos en esta tierra de paso», resalt√≥.

Ir a lo profundo de las cosas para responder con esperanza

«Jes√ļs nos muestra una profunda capacidad de enfrentar este tipo de juegos y provocaciones yendo a lo profundo, y al ir a lo profundo se fija en la esperanza de la gente y en el dolor de la gente. Por eso les dice: en esta vida los hombres y mujeres se casan, pero los que sean dignos de la vida futura y de la resurrecci√≥n entre los muertos no se casar√°n pues ya no pueden morir, son como √°ngeles, son hijos de Dios porque participan en la resurrecci√≥n», indic√≥.

Dios es un Padre amoroso que crea las cosas y las recrea. Dios est√° para destinarnos a una vida nueva y para encargarse de que todos nosotros estemos atentos a regenerar la vida de la gente, a curar, a cuidar.

El Se√Īor nos invita a interpelar a todos aquellos que «solamente creen en esta vida porque creen en la riqueza, creen en las ganancias y creen en el ego√≠smo. Los llamamos a que se animen a participar de la esperanza de la vida eterna, de la vida con Dios, de la vida resucitada».

La santidad es el rostro m√°s bello de la Iglesia

En otro momento se dio lectura a la carta enviada desde Roma por la Madre Superiora General de la Congregación Hijas de San Camilo, Zelia Andrighetti:

«La santidad es el rostro m√°s bello de la Iglesia. Agradecemos a Dios por este don hecho a nuestra querida madre fundadora Josefina Vannini, mujer de fe, de gran caridad, din√°mica a pesar de sus problemas de salud, con mirada amplia en el despliegue del carisma de la misericordia hacia los que sufren en el cuerpo y en el alma, el carisma de San Camilo y la espiritualidad que ella vivi√≥ y transmiti√≥ a la congregaci√≥n que ahora es presente a trav√©s de sus hijas espirituales es de grande actualidad en la Iglesia y en la sociedad, que fortalezca tambi√©n en la Iglesia de Lima sus pastores y todos sus fieles», dice parte del mensaje.

«Santa Josefina Vannini que en su vida ha caminado por senda de fe, adentr√°ndose con humildad y coraje en las periferias existenciales del mundo, siempre sostenida del esp√≠ritu de sacrificio y de oraci√≥n, nos ayude a ser como ella, luz delicada en la oscuridad del mundo, especialmente de los que sufren enfermedades», fueron sus palabras.

«En estos 100 a√Īos celebramos la presencia del Evangelio en las personas, la presencia de Jesucristo a trav√©s de las personas que acompa√Īan a los misioneros vicentinos», coment√≥ Monse√Īor Ricardo Rodr√≠guez, Obispo Auxiliar de Lima durante la celebraci√≥n de los 100 a√Īos de la presencia de los misioneros Vicentinos en la Parroquia La Virgen Milagrosa.

Durante la Eucarist√≠a tambi√©n estuvieron presentes el Superior Provincial Vicentino, P. Francisco Domingo y representantes de las congregaciones Dorotea, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, Celadoras del Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs, Las Agustinas.

Cristianos con capacidad de mirar el pasado y hacer memoria

Mons. Rodr√≠guez inici√≥ su homil√≠a explicando que «saber dar gracias» es un gesto fundamental que est√° «dentro de la constituci√≥n de cada cristiano. San Pablo siempre nos dice en todo momento den gracias a Dios, no solo cuando les vaya bien», a√Īadi√≥.

Para agradecer tambi√©n es necesario «mirar atr√°s» – se√Īal√≥ el Obispo Auxiliar: ‚Äúvamos a mirar atr√°s porque tenemos que ser cristianos que sepan mirar atr√°s, que sepan temporizar sus acciones. Debo mirar atr√°s porque no soy el primero en este camino, porque no soy el √ļnico que lo est√° recorriendo».

«Mirar atr√°s» para ser agradecido

Parroquia La Virgen Milagrosa – Miraflores

Mirar atr√°s es tambi√©n un gesto de agradecimiento – ‚Äúmirar atr√°s, no para llorar, no para comparar sino para recordar que Dios conduce la historia, y por lo tanto, somos agentes que colaboramos y contribuimos en esa historia» – indic√≥.

“Quiero insistir en esta capacidad de hacer memoria, porque solo quien tiene memoria puede ser agradecido

Profundizar la fe en el presente

Adem√°s de la gratitud, tambi√©n debemos trabajar en «vivir el presente»«No podemos estar pensando que el mundo no ha cambiado. Hace 100 a√Īos el Per√ļ era distinto, y hay que reconocer que nuestro pa√≠s tiene otras caracter√≠sticas ahora, pero hay absolutos que no pueden cambiarse‚ÄĚ – explic√≥.

Tenemos que aprender a vivir el presente pero con claridad. Soy cristiano, tengo mis convicciones bien claras y hoy me toca vivirlas con claridad, con las exigencias de hoy, con las condiciones de hoy, con las expresiones de hoy.

Profundizar nuestras experiencias de fe

‚ÄúTenemos que vivir, tenemos que profundizar todas nuestras experiencias de fe, vivir el hoy sin olvidar el pasado – dijo en otro momento – El cristiano se caracteriza por mirar hacia adelante, lo que va a suceder, lo que viene, lo que se espera, por eso dice que tenemos esperanza, porque el cristiano se proyecta a algo diferente, no se queda en el hoy, el hoy lo vive con profundidad.‚ÄĚ

Monse√Īor Ricardo, subray√≥ que los cristianos somos hombres que «saben mirar su historia», saben mirar su presente y ‚Äúse abren a una dimensi√≥n distinta ma√Īana‚ÄĚ encontrando siempre ‚Äúuna raz√≥n para seguir‚ÄĚ

La alegría del cristiano se vive con esperanza

Por √ļltimo, Monse√Īor Rodr√≠guez invit√≥ a la comunidad de misioneros vicentinos a vivir la alegr√≠a del cristiano con esperanza: «La alegr√≠a del cristiano no es una suma de alegr√≠as, es una condici√≥n permanente, es un estado permanente que el hombre experimenta» –concluy√≥.

La Iglesia de Lima se reuni√≥ masivamente en la Bas√≠lica Catedral de Lima para recordar a San Mart√≠n de Porres al cumplirse 380 a√Īos de su muerte. Mons. Guillermo El√≠as, Obispo Auxiliar de Lima, presidi√≥ la Celebraci√≥n Eucar√≠stica junto a toda la comunidad afroperuana: «Somos amados por el Padre de todos, y quienes nacimos marcados por este hermoso color y esta hermosa forma de sentir la vida, somos un hermoso color, un hermoso ritmo, y un hermoso sabor», fueron sus palabras.

Tambi√©n se hicieron presentes el Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo; el Obispo Auxiliar de Lima, Mons. Ricardo Rodr√≠guez; Mons. Germano Penemonte, Secretario de la Nunciatura Apost√≥lica en el Per√ļ; el padre Felix Nyamadzi de Ghana, el padre Eliseo de Togo, y el padre Ronald Gog√≠n de Chincha.

«Gracias al testimonio vivo de Mart√≠n de Porres hemos venido a celebrar esta fiesta, unidos a todos los hermanos que participan de la descendencia de origen africano, los afroperuanos. Y lo queremos hacer en la alegr√≠a de sabernos que no basta que haya un mestizaje diario, tenemos que hacer un mestizaje consciente, que reconozca el valor de cada cultura, de cada pueblo de nuestro pa√≠s que cultiva en nuestro coraz√≥n su historia, sus tradiciones», coment√≥ Mons. Carlos Castillo al inicio.

Martín amaba con profunda caridad

Durante la homil√≠a, Mons. El√≠as coment√≥ que Mart√≠n de Porres, con el ejemplo de su vida, «nos demuestra que es posible conseguir la salvaci√≥n y la santidad por el camino que Cristo ense√Īa», amando a Dios con todo el coraz√≥n y a nuestro pr√≥jimo.

«Mart√≠n profundiza en el amor de Dios» – record√≥ el Obispo Auxiliar de Lima – «√©l se sabe siervo de Dios porque am√≥ con una profunda caridad nacida de una fe inquebrantable en el coraz√≥n al hermano, especialmente al pobre. Los amaba a√ļn m√°s de s√≠ mismo, pues en su humildad juzgaba a todos m√°s justos y mejores que √©l».

Salir a las periferias inspirados en los gestos de Martín

A trav√©s de sus gestos, la vida de San Mart√≠n nos inspira a pensar en los dem√°s – «asistir a los enfermos, proporcionar comida, vestido y medicina a los d√©biles, favorecer a los campesinos, a los negros, a los mestizos que en aquel tiempo desempe√Īaban los oficios m√°s sencillos» – √©stas acciones son un ejemplo de vida para encontrar el camino del amor gratuito de Dios.

Mons. El√≠as explic√≥ que el camino de Mart√≠n consisti√≥ en salir a las periferias: «se inmol√≥ como una hostia propicia siguiendo la vocaci√≥n profunda de un coraz√≥n encarnado y con una experiencia profunda de Dios.»

Ese santo var√≥n que con su ejemplo de virtud atrajo a tantos a la experiencia de Dios, ahora tambi√©n despu√©s de 380 a√Īos de su muerte nos hace elevar el pensamiento a lo profundo, a lo trascendente, a lo que no termina, a lo que no cambia

¬ŅQu√© tendr√≠amos entonces que aprender de √©l? – pregunt√≥ Mons. Guillermo – «que nuestra espiritualidad no puede estar desencarnada del contexto de un cambio personal, de un compromiso por ser mejores personas, mejores cristianos de verdad, que nuestro amor no debe limitarse y que nuestra entrega debe ser generosa y constante».

Dios nos propone cambios profundos

«Hoy Dios nos est√° hablando y proponiendo cambios profundos», dijo en otro momento – «en el amor al otro est√° la esencia de una aut√©ntica experiencia de fe, una fe que tiene que convertirse en actitudes, en valores, en formas nuevas y concretas en este tiempo que hoy el Se√Īor nos permite vivir».

«Somos amados por el Padre de todos y quienes nacimos marcados por este hermoso color, por esta hermosa forma de sentir la vida, somos un hermoso color, somos un hermoso ritmo, somos un hermoso sabor», agreg√≥.

Desde nuestra propia realidad cultural tenemos que hacer de esta nación y del mundo un lugar más habitable para todos.

«Recordemos quienes nacimos marcados por este hermoso tono de piel que debemos aportar lo grande y lo hermoso que es ser negro, que podemos construir un mundo con otros, unidos a otros, y en esa amalgama que es el Per√ļ, poder hacer una naci√≥n grande».

«Debemos reconocer que Mart√≠n es de todos, que este ilustre y gran afroperuano nos siga congregando, nos siga inspirando, nos siga impulsando para vivir una aut√©ntica experiencia de fe», concluy√≥.

Integrar en el Per√ļ a todo el mundo

«Todas las personas que sufrieron la esclavitud en aquellos tiempos del inicio de la colonizaci√≥n, especialmente los angole√Īos que vinieron a nuestro pa√≠s, son como un regalo de Dios en medio de tantos sufrimientos y dificultades que nos permite integrar en el Per√ļ a todo el mundo», explic√≥ Mons. Castillo antes de la bendici√≥n final.

Pese a que somos un pa√≠s muy diverso, a√ļn «tenemos mucho que hacer», porque todav√≠a han quedado «una serie de prejuicios que necesitamos resolver, y eso solo se resuelve con la comprensi√≥n del amor de Dios».

Por √ļltimo, el Obispo de Lima recit√≥ la oraci√≥n que Nicomedes Santa Cruz le dedic√≥ a San Mart√≠n de Porres en 1959:

Quien desconoce tu historia puede no creer en ti,
pero yo que la aprehendí glorifico tu memoria.
Fue tu vida expiatoria y de total sumisión.
Por tu conmiseración, por tu humanitario exceso,
a ti consagro mi rezo, santo de mi devoción.

Hermano del oprimido, lenitivo del doliente,
abrigo del indigente, amparo del perseguido,
pese a que hayas elegido llamarte ¬ęPerro Mulato¬Ľ
a tu milagroso trato presto las plantas crecieron
y los muertos revivieron a tu divino mandato.

De tu incansable escobita barrer precisa la Tierra,
barrer… el fusil de guerra y el odio que al mundo agita.
Haz, Martín, que se repita tu famoso triunvirato
y alrededor de ese plato comulguen todas las razas
que son ‚Äďpor sus amenazas‚Äď perro, pericote y gato.

¬ŅMilagros? √Čl hizo tantos como peces tiene el mar,
de empezarles a contar no acabarían mis cantos.
Ese santo entre los santos del Cielo recibió el don.
Y su canonizaci√≥n ‚Äďque aplaude el mundo cristiano‚Äď
mostró que en el Vaticano no hicieron segregación.

Nicomedes Santa Cruz (1959)

Este viernes 1 de noviembre, d√≠a de Todos los Santos, el pueblo de Lima se congreg√≥ masivamente en el coraz√≥n de la capital para caminar junto al Se√Īor de los Milagros en su √ļltimo recorrido procesional. Llegado el mediod√≠a, el Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo, presidi√≥ la Celebraci√≥n Eucar√≠stica.

«Estamos llamados a ser santos por medio de Jesucristo – coment√≥ Mons. Castillo al inicio de su homil√≠a – todos somos potencialmente santos porque tenemos intenciones bondadosas para el otro, porque Dios es amor y cuando amamos somos santos. Jes√ļs hace que nosotros, siendo pecadores, podamos ser santos».

Tambi√©n estuvieron presentes Mons. Guillermo El√≠as, Obispo Auxiliar de Lima; Mons. Jorge Carri√≥n, obispo de Puno; y el director espiritual de la Hermandad del Se√Īor de los Milagros, Jaime Calvo.

Jes√ļs se ha hecho nuestro para que seamos felices

El Se√Īor nos llama a ser dichosos y benditos – «nos dice que todos somos llamados a ser felices, felices los pobres de esp√≠ritu, felices los que sufren, felices los que lloran. Todas estas expresiones del amor de Dios las podemos vivir nosotros hoy porque Jes√ļs se ha hecho nuestro, nos comunica ese amor y nos da la capacidad de amar a todos y a todas».

El obispo de Lima record√≥ que Dios quiere la salvaci√≥n de todos, «no de algunos especiales o de algunos «pur√≠simos» que se separan de la gente» para hacerse llamar «verdaderos cristianos o cat√≥licos»:

Todo el pueblo fiel en sus dificultades está llamado a la salvación, y Dios quiere que entre en el camino del amor, de la justicia, de la paz, y de la alegría.

«Dios ha venido no para que estemos tristes sino para que seamos felices y llenemos de felicidad a la humanidad a trav√©s de una vida dedicada a cultivar el amor» – subray√≥.

Somos apertura de amor, «hechos en salida»

¬ŅQu√© significa que todos somos «hechos en salida»? – Cuando nacemos empezamos a abrirnos, nacemos para la apertura: brazos para abrazar, ojos para admirar y ver lo lindo y lo bello del otro – explica el Arzobispo de Lima.

Hay en nosotros una maravilla de apertura para reconocer, para ser amigos, para vivir y construir juntos gracias a la inspiración del Espíritu, la felicidad

«Ser santo es dejarnos llevar por el Esp√≠ritu para realizar lo que somos, apertura de amor» – prosigui√≥ –«sabemos que por medio de la fe el Se√Īor hace de nosotros un pueblo nuevo, una tierra nueva, en donde todos amamos al Se√Īor y nos amamos los unos a los otros».

Acompa√Īar el camino de las v√≠ctimas de nuestro pa√≠s

«Dios est√°, en primer lugar, con la v√≠ctima» – dijo en otro momento – «√Čl, que fue v√≠ctima tambi√©n, acompa√Īaba a las personas que sufren, y nosotros estamos llamados a reparar las heridas y hacer justicia por las v√≠ctimas».

Por eso, este camino de peregrinaje por nuestros barrios junto al Se√Īor de los Milagros es una oportunidad para que todos «llevemos en el coraz√≥n nuestro compromiso profundo de pedirle al Se√Īor que nos d√© fuerzas para ser como √Čl, y para amar como √Čl nos ha amado».

Vamos a pedirle al Se√Īor de los Milagros para que podamos acompa√Īar el camino de todos los desvalidos de nuestro pa√≠s.

Ser un misionero milagroso para el Se√Īor, por lo tanto, no es una cuesti√≥n personal, tambi√©n debe ser comunitaria, institucional y parroquial: «siempre al servicio de los que m√°s necesitan, de las madres maltratadas, de las personas que han sufrido violencia y violaci√≥n, de las personas que sufren hambre y miseria» – exhort√≥ el Arzobispo de Lima.

«Sigan todos el ejemplo de nuestras madres nazarenas que cuidan de nosotros y nos permiten este encuentro todos los a√Īos, y ayud√©monos a caminar hacia la dicha y la esperanza de nuestra sociedad», concluy√≥.

El Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo presidi√≥ la Celebraci√≥n Eucar√≠stica en la Bas√≠lica y Convento de San Francisco de Lima con motivo de la Fiesta de San Judas Tadeo:«Nos hemos reunido para celebrar la fiesta de San Judas Tadeo, ap√≥stol m√°rtir que entreg√≥ su vida a la evangelizaci√≥n y anunci√≥ con claridad la Palabra» – coment√≥ al inicio de su homil√≠a.

Dios es amor y nada m√°s que amor

Mons. Castillo explic√≥ que la experiencia de «vivir intensamente» nuestra relaci√≥n interpersonal con el Padre nos hace «servidores que anuncian a toda la humanidad el mismo sentido universal de la salvaci√≥n que el Se√Īor quiso entregar cuando muri√≥ en la cruz».

Por eso, al entregar su vida y resistirse a la tentaci√≥n de bajarse de la cruz, Jes√ļs nos ense√Īa que la voluntad de Dios es «anunciar que Dios s√≥lo es amor y nada m√°s que amor», que tenemos un Padre amoroso que envi√≥ a su hijo para «darnos aliento» y recordar que «la vida en el amor es la que marca toda la existencia de las personas, y todos los problemas se resuelven si partimos del principio de amor gratuito, generoso, generador de vida y que nos da gracia, no desgracia».

El milagro de ser anunciadores del Evangelio

El obispo de Lima pidi√≥ que aprendamos a cuidar el amor gratuito que nos da el Se√Īor y tomemos conciencia de su importancia en nuestras vidas:

«Cuando uno recibe un ni√Īo en la casa hay que cuidarlo – subray√≥ – cuando uno recibe la maravilla de la persona amada hay que cuidarla, especialmente a las mujeres, no hay que maltratarlas. Somos el cuarto pa√≠s del mundo que mata mujeres, y por eso, los peruanos tenemos que corregirnos, comprender la maravilla del otro, cuidarnos mutuamente, no cuidarnos unos de otros, sino unos a otros, cultivar nuestras relaciones».

Y recordando la profunda devoci√≥n del pueblo lime√Īo por el Se√Īor de los Milagros a√Īadi√≥: «No hay mejor milagro que ser anunciador del Evangelio como lo ha sido San Judas Tadeo, y en la misa venimos para alimentarnos del cuerpo y la sangre del Se√Īor para ser testigos, para ser milagro para los dem√°s»

«Nosotros pedimos milagros cuando somos un milagro» – resalt√≥ – «dejemos que el Esp√≠ritu nos mueva y ver√°n ustedes c√≥mo se producen millones de milagros que podemos testimoniar».

Necesitamos espacios para expresar lo que somos

Para tomar conciencia del amor generoso del Padre tenemos que apreciar al otro, «organizarnos para que hayan espacios de conversaci√≥n, para tratarnos unos a otros y expresar lo que somos. Por eso nos damos este espacio de la oraci√≥n y la devoci√≥n para sentir la presencia del Se√Īor, expresarnos, cantar, y as√≠ entonces recuperar las fuerzas en el Se√Īor», agreg√≥.

El Papa Francisco siempre dice que la Iglesia est√° en movimiento, en camino, en salida, y esa Iglesia es la que nos llena de vida porque salimos al encuentro del otro.

«Que Dios los bendiga, ll√©nense de ese esp√≠ritu que nos mueve, d√©jense mover por √Čl y salgamos a anunciar el Evangelio porque nuestro pa√≠s necesita la Palabra del Se√Īor para crecer», concluy√≥.

‚ÄúLa Palabra del Se√Īor viene a levantar a los humildes y a poner de lado a quien cree que puede despreciar a los dem√°s‚ÄĚ, coment√≥ Mons. Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ durante la  misa de acci√≥n de gracias por el 40 aniversario de los Misioneros Combonianos del Coraz√≥n de Jes√ļs en el Santuario Arquidiocesano Se√Īor de la Divina Misericordia de Surco.

«Es verdad que cuando nosotros leemos el Evangelio debemos leerlo considerando las actitudes que estaban presentes en cada lectura, pero la riqueza de la narrativa que el Se√Īor hace con sus par√°bolas es para que tambi√©n interpretemos c√≥mo somos y c√≥mo es la Iglesia. Cuando el Se√Īor nos dice algo, nos trata de hacer pensar sobre c√≥mo hemos de cambiar la manera de pensar y vivir en el mundo, y por eso entonces hay esa dimensi√≥n social que est√° presente», coment√≥ al inicio de su homil√≠a.

La salvación no se negocia con obras y normas

Y refiri√©ndose a la par√°bola del fariseo y el publicano en el Evangelio de Lucas (18,9-14), Mons. Castillo resalt√≥ que el texto b√≠blico nos muestra ‚Äúdos formas de rezar, dos formas de vivir‚ÄĚ:

La primera actitud del fariseo es de agradecimiento – «el asunto central es que los motivos de su agradecimiento son cosas que √©l ha hecho y le ha costado trabajo hacerlas – explic√≥ – eso corresponde a una forma de vivir la vida cristiana que consiste en «ganarse la salvaci√≥n» a trav√©s de un conjunto de obras, de tal manera que no le pide nada a Dios porque ya construy√≥ un mundo perfecto, y simult√°neamente, cree que puede juzgar a los que no est√°n dentro de su sistema de vida».

«Esto expresa muy bien lo que pasaba en el tiempo de Jes√ļs» – agrega el obispo de Lima – la religi√≥n se hab√≠a «construido de manera tan perfecta, con tantos ritos, holocaustos, sacrificios, y un sistema tirano y organizado» que reca√≠a sobre la gente humilde y sencilla.

Nuestros sistemas se han «petrificado»

Esta situaci√≥n ocurre porque «nos olvidamos de lo principal, que uno crea el sistema para servir, que uno crea el sistema para dar vida, no para la muerte», y la Iglesia tiene que apoyar no solamente a las personas sino a «las relaciones nuevas que deben crearse en su lucha y en sus necesidades».

Somos un país diversificado donde tenemos que comprendernos, conocernos, apoyarnos y ser la base para construir un mundo distinto.

«En gran parte no tenemos ese Per√ļ distinto, ni esa Iglesia distinta, porque nuestros sistemas se han petrificado, y de alguna manera cada uno de nosotros se ha petrificado tambi√©n» – subray√≥ Mons. Castillo.

Conversión pastoral para abrirse a todos los pueblos

«El coraz√≥n de nuestra fe es la celebraci√≥n de la eucarist√≠a, todo va y viene de la eucarist√≠a, la eucarist√≠a es el centro de la vida cristiana» – recuerda el Arzobispo de Lima. ¬ŅPero qu√© pasa con aquellas personas que no pueden venir porque son mayores o tienen un enfermo en casa? –«Pastoralmente tengo que comprender que esa persona si no puede venir a misa puede orar en su casa» – respondi√≥. Por lo tanto, no se trata de hacer prevalecer un principio dogm√°tico, sino de contemplar una actitud pastoral.

Mons. Castillo defini√≥ esta actitud de «condena» que no emplea la «misericordia» como una «inflexibilidad» que incluso los propios sacerdotes como organizaci√≥n han «infundido en la gente». Ante esto, tenemos la misi√≥n de hacer «una conversi√≥n pastoral» porque la Iglesia «se abre a todos los pueblos y habla todos los idiomas».

El Primado del Per√ļ dijo que necesitamos saber y comprender «todo ese camino misterioso del crecimiento de la persona en la diversidad que vivimos para poderlos acoger y hacer que ellos sean sujetos de este mundo».

‚ÄúVamos a unirnos a este camino que el Se√Īor propone: [quien se enaltece ser√° humillado y quien se humille ser√° enaltecido] – humillarse significa identificarse con los que sufren, ser amigo de las personas despreciadas, aprender a tratarnos entre nosotros», porque la Palabra del Se√Īor «viene a levantar a los humildes» y a poner de lado a «quien cree que puede despreciar a los dem√°s».

En medio de una gran multitud, el Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo, presidi√≥ la celebraci√≥n eucar√≠stica en los exteriores de la Iglesia Las Nazarenas previo al cuarto recorrido procesional del Se√Īor de los Milagros: «El propio Se√Īor que no tiene pecado, se hizo pecado por nosotros, por eso le damos gracias, porque nos ense√Ī√≥ un camino lindo para aprender a querernos y a comprendernos. Eso nos va a llevar siempre a identificarnos con los que m√°s sufren y a luchar juntos por la justicia, pac√≠ficamente como nos ense√Īa el Se√Īor, pero profundamente como tambi√©n nos ense√Īa con su propio testimonio», coment√≥ durante su homil√≠a.

Tambi√©n estuvieron presentes como con-celebrantes Mons. Nicola Girasoli, Nuncio Apost√≥lico en el Per√ļ; y los dos obispos auxiliares de Lima; Mons. Ricardo Rodr√≠guez y Mons. Guillermo El√≠as.

Mons. Castillo record√≥ el llamado del Papa Francisco en este Mes Misionero Extraordinario: «no s√≥lo se refiere a que hagamos muchas misiones – se√Īal√≥ – sino que toda la Iglesia sea una Iglesia en misi√≥n, que todas nuestras comunidades, nuestros grupos, todas nuestras hermandades sean misioneras, y eso significa que estemos siempre en movimiento».

Jes√ļs se inserta en nosotros, se hace uno con nosotros

El pastor de Lima cit√≥ las palabras de San Pablo a los Filipenses: ‚ÄúCristo, a pesar de su condici√≥n divina, no hizo alarde de su categor√≠a de Dios, al contrario, se despoj√≥ de su rango y tom√≥ la condici√≥n de esclavo, pasando por uno de tantos, y as√≠, actuando como un hombre cualquiera, se rebaj√≥ hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levant√≥ sobre todo y le concedi√≥ el ¬ęnombre-sobre-todo-nombre¬Ľ; de modo que al nombre de Jes√ļs toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Se√Īor, para gloria de Dios Padre‚ÄĚ

«Ese texto relata c√≥mo Jes√ļs es misionero del Padre – explic√≥ – √Čl era junto con Dios, desde los or√≠genes, el hijo, la segunda persona de la Trinidad. √Čl sali√≥ del Padre para venir a nosotros, viene del amor paternal de su Padre para darnos ese amor a toda la humanidad».

No hizo alarde de su categor√≠a de Dios – «no se crey√≥ lo m√°ximo, sino que se anonad√≥, se hizo nada, se humill√≥» – subraya Mons. Castillo. Se despoj√≥ de su rango y tom√≥ la condici√≥n de esclavo – «no dice de hombre, primero es la condici√≥n de esclavo. Es solidario con la humanidad que sufre maltratos y esclavitudes, dolores, heridas, y por eso se inserta en nosotros, se hace uno con nosotros, especialmente con todos los que m√°s sufren en esta vida».

«La letra con la palabra entra»

Y refiri√©ndose a un viejo refr√°n que los padres utilizaban para educar a sus hijos: ‘La letra con sangre entra’, el obispo de Lima dijo que debemos «habituarnos a cambiar» el modo en que nos educamos y nos entendemos:

«La letra con la palabra entra, con la explicaci√≥n, con la educaci√≥n» – coment√≥ – «tiene que haber una reforma educativa, pero nosotros tambi√©n podemos reformar en nuestras casas la educaci√≥n si es que sabemos tratar y aclarar las cosas, entender un problema, no resolverlo a patadas. Y por eso, hermanos y hermanas, hoy d√≠a el Se√Īor nos invita a hacernos uno con el otro. Para corregir hay que comprender en qu√© situaci√≥n est√° el otro».

La misión de compartir la alegría del Evangelio

«Si hay algo lindo en la misi√≥n de Jes√ļs y que debe ser toda la actitud misionera que el Papa hoy d√≠a ha recogido, es que cuando se va de misi√≥n a dialogar con las personas y anunciarles el Evangelio, ese Evangelio toma un nuevo color» – indic√≥ Mons. Castillo.

«Cuando vamos en misi√≥n, vamos al pueblo, el pueblo recibe, ahonda, profundiza y expresa, y por eso hay el Se√Īor de Luren, el Se√Īor de los Temblores. Hemos puesto al Se√Īor en todas nuestras culturas y modos de vivir, en todas nuestras ciudades, en todas nuestras plazas y pueblos, en todas nuestras casas. Por eso, despu√©s de que el Se√Īor pasa por nuestras vidas no somos los mismos, algo tiene que cambiar, dejemos que el Se√Īor que se ha metido en nosotros, vaya derritiendo aquello que es duro en nuestras vidas, sobre todo nuestros prejuicios, nuestras posturas a veces un poco salidas del h√≠gado, no del coraz√≥n».

Toda la vida es una misión, un diálogo, una apertura

«Toda la vida es una misi√≥n y la Iglesia hace lo mismo – dijo en otro momento – la Iglesia sale, se mete en un pueblo, se combina con √©l, abre el camino del Se√Īor que es la apertura del amor, y ese pueblo cambia y mejora».

«Necesitamos evangelizar para que las cosas cambien, con esa fuerza es posible que el mundo haga cosas nuevas. Hoy todo nuestro continente est√° en un deseo grande de que haya un cambio, desde nuestros hermanos venezolanos hasta nuestros hermanos chilenos, pasando por los argentinos y los bolivianos y los ecuatorianos».

La √ļnica manera de resolver los problemas es «con la inspiraci√≥n del amor, del di√°logo, de la apertura y del reconocimiento de los errores que hemos tenido».

«El propio Se√Īor que no tiene pecado, se hizo pecado por nosotros, por eso le damos gracias, porque nos ense√Ī√≥ un camino lindo para aprender a querernos y a comprendernos. Eso nos va a llevar siempre a identificarnos con los que m√°s sufren y a luchar juntos por la justicia, pac√≠ficamente como nos ense√Īa el Se√Īor, pero profundamente como tambi√©n nos ense√Īa con su propio testimonio, dispuestos a dar la vida para que las cosas mejoren en la vida de los seres humanos, y as√≠ podamos restablecer los lazos que tantos siglos estamos esperando restablecer».

La vida eterna comienza aquí

«El Se√Īor nos ha prometido que nos va a dar la vida eterna que comienza aqu√≠, la vida eterna es amarse, reconocer el valor del otro, respetar su vida y caminar con alegr√≠a con nuestro Dios que camina con nosotros».

«Le pedimos al Se√Īor que en el camino que vamos a hacer nos permita seguir caminando en la vida cotidiana, porque esta celebraci√≥n que hacemos cada a√Īo nos conduce a renovar fuerzas para salir adelante en la vida. Y como el Se√Īor acompa√Ī√≥ nuestra vida desde su entrega generosa en la cruz hasta el d√≠a de hoy en nuestras historias personales y sociales, nosotros tambi√©n queremos acompa√Īarlo, para que nosotros tambi√©n seamos acompa√Īados permanentemente con √Čl en nuestras vidas», a√Īadi√≥.

«Que el Se√Īor los bendiga, les de su paz y que este recorrido nos permita ser misioneros. S√© t√ļ un milagro para tu pueblo, s√© t√ļ un misionero que haga milagros para su pueblo porque ha entregado su vida como Jes√ļs le ha manifestado en su coraz√≥n», concluy√≥.

Mons. Ricardo Rodr√≠guez, Obispo Auxiliar de Lima, presidi√≥ la celebraci√≥n eucar√≠stica en la Bas√≠lica Catedral de Lima este domingo XXX del Tiempo Ordinario – «No hay posibilidad de que alguien est√© cerca de Dios y est√© lejos del pr√≥jimo» – explic√≥ durante su homil√≠a.

«Nos congregamos para celebrar esta eucarist√≠a en el marco de octubre, un mes marcado no solamente por la devoci√≥n al Se√Īor de los Milagros, sino por la cercan√≠a, la cercan√≠a hacia el pr√≥jimo, hacia el otro», coment√≥ al inicio.

Sentirse justos pero despreciar al prójimo

Refiri√©ndose al Evangelio de Lucas (18,9-14), Mons. Rodr√≠guez hizo un llamado a «voltear la mirada» por el otro y no «mirar por arriba o los costados»: «no hay posibilidad de que alguien est√© cerca de Dios y est√© lejos del pr√≥jimo ¬ŅC√≥mo puede decir que amas a Dios, a quien no ves, si no amas al pr√≥jimo a quien ves?» – reflexion√≥.

«¬ŅDebemos de dar gracias a Dios por no ser como el resto? – se pregunt√≥ el obispo auxiliar de Lima – ¬ŅEs que nos vamos a pasar la vida tomando como referencia el actuar del otro? La √ļnica referencia que debemos de tener es Cristo, no tenemos porque est√° compitiendo entre nosotros», se√Īal√≥.

No basta el cumplimiento frío de la Ley

En otro momento explic√≥ que «la gratitud» a Dios no se puede justificar «s√≥lo en el cumplimiento de la norma», porque nuestras actitudes deben «tener alma, una motivaci√≥n interior» que nos da el Se√Īor.

«¬ŅPodemos decir que la ley est√° escrita en el coraz√≥n del hombre o sigue en piedra? – pregunt√≥ en otro momento – nosotros tenemos que pasar de la piedra a la carne, y lo que este fariseo est√° haciendo es justificar en una ley escrita en piedra».

Por eso es que Cristo «voltea la mirada» en la par√°bola y nos presenta al personaje que est√° al final, un publicano de rodillas y con la cabeza baja: «Al fariseo le gan√≥ la soberbia, por eso ora as√≠, y atr√°s al publicano le gan√≥ la pobreza, se dio cuenta de su iniquidad» – resalt√≥.

«No duden del amor de Dios, no dudes de que tu oraci√≥n es escuchada. No dudemos de que la palabra del hombre tambi√©n llega a Dios, porque le importamos, nos escucha siempre, y nosotros estamos invitados, a hablar con √Čl y con el pr√≥jimo», concluy√≥.

Parroquia San Juan Pablo II – Surco

El Arzobispo de Lima y Primado del Per√ļ, Mons. Carlos Castillo presidi√≥ la celebraci√≥n eucar√≠sticas en la Parroquia San Juan Pablo II en el distrito de Surco. Participaron como con-celebrantes el p√°rroco Dither Ru√≠z Le√≥n, el vicario C√©sar Vialardi Sac√≠n, el misionero franciscano: √Āngel Tornero, y el misionero comboniano: Edinson Lopez

Mons. Castillo record√≥ las dos visitas del Papa Juan Pablo II en nuestra historia patria – «siempre preocupado por nuestra naci√≥n, especialmente en la segunda visita, en que el azote del terrorismo era terrible y el Papa vino para darnos aliento» – a√Īadi√≥.

Juan Pablo II siempre estuvo atento a los problemas humanos, especialmente a los problemas sociales, aquellos sitios y lugares en donde las situaciones eran tr√°gicas y dif√≠ciles. √Čl decidi√≥ visitar casi todos los pueblos del mundo, por eso lo llamamos el Papa peregrino.

Un Papa es profeta y anunciador de la Palabra

«San Juan Pablo II tuvo especial inter√©s en anunciar la Palabra a todas las naciones – recuerda el obispo de Lima – por eso el texto que lo pinta perfectamente es el del libro de Isa√≠as: ‚Äúqu√© hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena noticia‚ÄĚ

Foto de Luis Alarcón Cheuquepal

En otro momento se√Īal√≥ que la Palabra de Dios est√° llamada siempre a ser proclamada, y especialmente «es la misi√≥n de un Papa que tambi√©n es profeta y anunciador de la Palabra, como denuncia y como anuncio de esperanza».

«Gracias a que Juan Pablo II pasaba por el mundo muchas cosas cambiaron, situaciones dif√≠ciles se convirtieron en algo m√°s f√°cil porque proclam√≥ la Palabra de Dios a tiempo y a destiempo, hizo comprender c√≥mo cada pueblo, cada cultura, necesita ser comprendida y tiene que d√°rsele aliento para que crezca».

En ese sentido, cuando hacemos cosas importantes y significativas en el mundo, las hacemos «porque el Se√Īor suscita en nosotros la capacidad de, a trav√©s del amor, enfrentar las cosas con creatividad» – explic√≥ el Arzobispo de Lima – nuestro Dios no tiene medida porque «su amor es desbordante, su esp√≠ritu es total, y ese esp√≠ritu se mete en nuestro esp√≠ritu para ser nosotros de √©l y as√≠ poco a poco aprender a amar».

Creados para amar como el Padre, no para endiosarnos

Por √ļltimo, Mons. Castillo subray√≥ que hemos sido creados «para ser semejantes a Dios en el amor, no para endiosarnos, sino para ser hijos que aman como el Padre, y por lo tanto, para crear entre todos nosotros una hermandad del amor».

«Juan Pablo II trat√≥ de meditar personalmente en su vida c√≥mo hacer el bien a trav√©s de lo que sab√≠a hacer. Muchos de los discursos que el Papa Juan Pablo II hac√≠a ven√≠an de Ratzinger (Benedicto XVI). Juan Pablo II ten√≠a la humildad de decir: ‚Äúyo no soy experto‚ÄĚ. Estas genialidades que solamente la humildad de la fe nos da, nos permite crecer y ser grandes, pero no porque busquemos ser grandes, sino porque es consecuencia de la actitud que el Se√Īor nos ense√Ī√≥».

«Por eso nosotros tambi√©n si seguimos ese camino, de repente van a poner Santa Parroquia de Juan Pablo II – dijo entre bromas – porque escuchamos a la gente, la acompa√Īamos, delicada y sencillamente, como esas personas que nos han ayudado en tantos momentos hist√≥ricos dif√≠ciles», concluy√≥.