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Del 24 al 26 de mayo, Mons. Carlos Castillo participó del VI Taller Diocesano para Asesores y Líderes de Pastoral Juvenil desarrollado en la parroquia María Magdalena, perteneciente a la Diócesis de Chachapoyas. En medio de un colorido pasacalle repleto de pancartas y bailes propios de la zona, recibieron al Arzobispo de Lima.

Cabe precisar, que la Diócesis viene trabajando el proyecto de Revitalización de la Pastoral Juvenil, que consta de cuatro etapas: Fascinar, Escuchar, Discernir y Convertir. Justamente, estando ahora en la tercera etapa, “Discernir”, Mons. Castillo ha compartido las conclusiones del documento final del Sínodo de los Obispos: Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

A través de una exposición amplia y precisa de la realidad actual de los jóvenes en el mundo y en nuestro país, el Arzobispo de Lima guió a los casi 60 jóvenes, quienes luego trabajaron en equipos para dialogar y obtener las conclusiones.

«Todos estamos de acuerdo en que hay una gran confusión en este mundo», mencionó Castillo tras las conclusiones extraídas de los grupos juveniles, y añadió: «En cuanto más tengo experiencia, simultáneamente más puedo aclarar. El asunto complejo del sistema y la comunicación global es que, al no ser físico, presenta todas las imágenes juntas y es más difícil discernir.

«Hay que colocarse en las nuevas situaciones que van a ir viviendo, en cada una hay que volver a reanimar el kerygma, porque Jesús ha venido a anunciar a un Dios que es amor y que resucita para que nosotros siempre tengamos vida en el amor», comentó.

Finalmente el domingo 26 por la mañana se celebró la Eucaristía, presidida por el Primado del Perú. Posteriormente los participantes realizaron una presentación final sobre las orientaciones que da el Papa Francisco para el trabajo con los jóvenes y grupos juveniles.

«El Papa siempre dice que los jóvenes llenan de alegría a la gente. Lo más importante es que sigamos viviendo experiencias con alegría en los distintos momentos que vienen», concluyó.

La Universidad Nacional de Piura otorgó el título de Doctor Honoris Causa al Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo Mattasoglio en reconocimiento a su contribución personal en la búsqueda del bien común y la paz en la sociedad peruana (leer aquí resolución).

También fueron distinguidos con este mismo reconocimiento Mons. Daniel Thomas Turley Murphy, Obispo de la Diócesis de Chulucanas, y al Reverendo Padre Eduardo Palacios Morey, Párroco de la Iglesia La Inmaculada de Talara.

La esencia de la persona es el servicio a los demás

El Arzobispo de Lima hizo una reflexión sobre el significado de la distinción Honoris Causa, que significa «por causa de honor» .


«Â¿Por qué los seres humanos hacemos actos en honor a las personas?» – se pregunta Monseñor Castillo – «Porque hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios que nos ha dado su dignidad, para que esa dignidad sea siempre reconocida. No hay mejor manera de vivir el honor que nos da el Señor que ser dignos«.

También indicó que la esencia de la persona humana es el servicio a los demás y «no el servirse de los demás para fines personales o subalternos».

Humildad social y actitud abierta

También fueron distinguidos Mons. Daniel Thomas Turley Murphy, Obispo de la Diócesis de Chulucanas, y al Reverendo Padre Eduardo Palacios Morey, Párroco de la Iglesia La Inmaculada de Talara.

«Este solemne acto académico retoma los cauces de gratitud y reconoce a tres insignes miembros de la Iglesia», expresó el rector de la Universidad Nacional de Piura, César Reyes Peña, durante su discurso.

La autoridad universitaria agregó: «Tenemos la convicción, que los estimados Honoris Causa, tienen una humildad social y actitud abierta, que favorece el diálogo que el Perú necesita». Finalmente dijo que construir una sociedad más justa y solidaria no es una utopía, es una tarea impostergable para los que enseñan pero también para los que aprenden y se forman en las aulas.

Hoy 27 de mayo celebramos el Día de las lenguas originarias del Perú, fecha especial que se festeja exclusivamente en nuestro país porque promueve el reconocimiento por las lenguas indígenas y fomenta el respeto por los idiomas ancestrales del Perú.

Como Pueblo de Dios somos responsables de mantener vivas nuestras raíces, conociendo y compartiendo a través de la fe, la riqueza cultural de nuestras lenguas. Es por eso que, recordando las palabras de Mons. Carlos Castillo – Arzobispo de Lima y Primado del Perú : «Toribio recoge una tradición importante de los Dominicos: tener en cuenta las culturas de la gente» , compartimos la oración del Padre Nuestro en lengua quechua (Yayaku):

Aykusqayki María (Ave María)

Y recordando el mes de María, nuestra Madre Celestial también queremos compartir la oración del Much’ Aykusqayki María (Ave María):

Lenguas indígenas en el Perú

Existen 47 lenguas indígenas vivas (4 andinas y 43 amazónicas) en nuestro país. Entre las primeras destaca el quechua, que es la más hablada del país, seguida por el aymara. Ambas son lenguas vibrantes que suman millones de hablantes en toda Américas Latina.

Entre las segundas, por su parte, la más vital es el ashaninka, que es hablada por 97.477 personas en las regiones de Junín, Pasco, Ucayali, Apurímac, Ayacucho, Huánuco, Cusco y Loreto.

Pero también hay idiomas como elsharanahua, que apenas cuentan con 600 hablantes. De la misma forma, varias de las lenguas originarias ya tienen sus propios alfabetos, como el awajún, el jaqaru, el shawi o el yanesha.

Mientras que otras, como el nahua y el nanti se encuentran en proceso de formalización en sus respectivos alfabetos.

La vocación sacerdotal requiere gran dedicación y sacrificio, no solo de los que están dispuestos a dar su vida al servicio de la Iglesia, sino especialmente de las madres, a ejemplo de María, la primera educadora en la fe.

“La madre es la primera evangelizadora del hogar, y es importante porque su ejemplo nos muestra el valor de la entrega, el valor del sacrificio” – Padre Jorge López – Rector del Seminario de Santo Toribio de Mogrovejo.

A continuación compartimos un nuevo reportaje de nuestro ciclo Madres Con Fe, esta vez con las mamás de los jóvenes seminaristas del Seminario de Santo Toribio de Mogrovejo:

«En todas las diócesis del mundo estamos tratando de ver cómo hacemos el sueño de Francisco de una Iglesia al servicio de los jóvenes y los más pobres», comentó el Arzobispo de Lima Carlos Castillo en el inicio de la primera asamblea de la Vicaría de la Juventud que congregó alrededor de 100 delegados de las parroquias de la Arquidiócesis de Lima.

«Jesús ha venido para que toda la humanidad se conozca, se quiera, se estime, se ayude» – continuó – «Los hemos invitado para iniciar un camino de diálogo en que todos podamos aportar cómo hacer una Iglesia más joven, y cómo los jóvenes pueden ayudar a la diversidad de situaciones con sus propias iniciativas e ideas».

Construir juntos la Pastoral Juvenil.

«Vamos a hablar de lo que van a hacer, de lo que se hizo en el pasado que es importante, pero del presente que son ustedes, protagonistas de todas sus actividades», comentó Luis Rodríguez, Secretario de la Vicaría de la Juventud.

Posteriormente vino una rueda de intervenciones por parte de los jóvenes delegados de distintas parroquias de la Arquidiócesis de Lima, manifestando sus preocupaciones ante las distintas realidades y situaciones que se viven en nuestra sociedad y cómo podemos hacer para construir juntos una Iglesia donde nos entendamos, sepamos acoger y colaborar juntos.

A partir de la reflexión de los jóvenes surgieron dos primeras preguntas:

1. ¿Qué hacemos para estar mejor formados?

2. ¿Qué hacemos para comprender a los que están afuera?

«Qué alegría poder escucharles», comentó el reverendo César Oré – «Eso es importante, la pastoral de la escucha, tratar de interrelacionarnos con la presencia del Arzobispo de Lima porque la Iglesia somos todos».

«Cuando nos ponemos a pensar la figura del Buen Pastor, recordamos que el pastor va adelante, pero también atrás, porque va empujando a las ovejas que se quedan un poco relegadas, y también va en el medio, conociendo, animando, alentando. Por eso esta pastoral no es de uno, sino de todos, porque es un camino que debemos avanzar juntos hacia donde el Señor nos inspire».

Una Iglesia más dinámica.

Finalmente, Monseñor Castillo agradeció la participación de los jóvenes y reflexionó sobre las esperanzas y expectativas de la Vicaría de la Juventud:

«Muchas gracias por todas las intervenciones porque nos revelan que estamos atentos a los problemas. El Papa nos ha dicho que la pastoral juvenil debe ser sinodal, es decir, hacer un camino juntos, acordar y decidir juntos y que eso guíe a todos, considerando las opiniones de todos».

«Han mostrado una serie de situaciones y problemas que suceden y donde la Iglesia no está presente. Para eso se necesita una parroquia más dinámica, que esté en salida, y es difícil con la estructura que tenemos que obliga a tener a la gente en la parroquia», indicó.

Dialogar con el mundo.

Por eso, es necesario que «pensemos juntos en una Iglesia misionera, una Iglesia dinámica que a través de distintos medios acompañen a las personas y continúen evangelizando», añadió.

El Arzobispo de Lima recalcó que «debemos dialogar con el mundo, conversar con todos. El 90% de los jóvenes no vienen a la Iglesia, y tenemos que ponernos en sintonía con aquellos que están afuera, acogerlos, incentivar los talentos».

La primera asamblea de la Vicaría de la Juventud concluyó con una invitación a todos los jóvenes para asistir al próximo domingo 9 de junio, día de Pentecostés, en la Catedral de Lima.

Esta mañana los sacerdotes de la Arquidiócesis de Lima se reunieron para participar del «Retiro del Clero» en el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo. El Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Mons. Carlos Castillo dirigió unas palabras iniciales:

Queremos poner a la altura de la profundización espiritual ha propuesto para toda la iglesia universal

“He propuesto empezar por el tema de la santidad propuesto por el Papa Francisco en la ‘Gaudete et exsultate’. Quien lo va a hacer es el fray Alejandro Wiesse. Vamos a pasar una mañana de reflexión, también tendremos un momento de contemplación. La idea es que estemos todos en comunidad y es bueno que vayamos formando juntos una espiritualidad de la misión”, comentó.

Más adelante, el padre Fernando Olivera presentó al expositor del retiro, el fray Alejandro Wiesse, ministro provincial de la Provincia Misionera de San Francisco Solano del Perú.

A las 10:30 a.m. aproximadamente, los sacerdotes se dirigieron a la Capilla del Seminario para vivir un encuentro con el Santísimo Sacramento. Pasadas las 11 de la mañana, retornaron para la segunda parte de la charla.

Mayo es el mes de la madre y en esta edición de Madres con Fe, las Voluntarias del Club de la Mama nos enseñan que el amor gratuito traspasa fronteras y se abre camino a la esperanza a pesar de la adversidad.

Son madres, abuelas, hijas, mujeres que día a día llevan una lucha constante, y sin embargo nunca bajan la guardia. Son mujeres que, a pesar de sus propios procesos oncológicos, acompañan con una sonrisa a otros pacientes de distintas áreas y edades.

“Promovemos que se llenen de vida y no de cáncer, que se llenen de optimismo, de esperanza y eso se puede lograr cuidando a nuestros pacientes en el alma, en su espíritu, dándoles la fe que van a poder vencer la enfermedad” – Dra.Tatiana Vidaurre, Fundadora del Club de la Mama.

Ellas trabajan duro, llevan alegría a quien la necesita, contagian esperanza y vida, bailan, sonríen, nada las detiene.

“Yo creo que Dios te manda una prueba para algo y no por algo. Yo pienso que Dios me dijo: esto es lo que te toca hacer y lo estoy haciendo. Y he prometido que mientras me de vida, lo voy a seguir haciendo” – Mercedes Palomino, voluntaria del Club de la Mama.

A continuación compartimos el reportaje de esta hermosa experiencia de vida:


La cuarta edición del Campeonato Toribiano 2019 reunió a diferentes grupos religiosos y diocesanos de seminaristas, quienes participaron en una jornada deportiva que contó con la asistencia del Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Monseñor Carlos Castillo. El evento tuvo lugar en el Seminario de Santo Toribio.

«Qué bonito que todas las casas de formación se reúnan. Nosotros tenemos que vivir integralmente, porque nuestros procesos de formación no pueden ser de apagamiento», comentó

Desarrollar las cualidades humanas

En un breve discurso de inauguración, Monseñor Castillo habló sobre la importancia de promover nuestras capacidades y cualidades humanas:

«Si al final de nuestra formación terminamos apagados de nuestras cualidades humanas, entonces ya no formamos sacerdotes. Nosotros queremos ser testigos de Jesús, testigos que desarrollan capacidades humanas».

«Vivimos un mundo tan duro que nuestra gente siente que sus capacidades se agotan, y si nosotros tenemos un tiempo para formar esas capacidades, tenemos que enseñarlo también cuando vayamos a las parroquias, a los colegios y a las comunidades. Desarrollando las capacidades de todos y ayudando a que se generen con alegría, estoy seguro que se van a desarrollar cientos de vocaciones», añadió.

La Copa se queda en casa

El equipo anfitrión (Seminario de Santo Toribio) se coronó como campeón de la cuarta edición tras vencer a los Oblatos de San José en la tanda de penales.

Nuestra vocación es una vocación para promover, no para apagar a nadie. Si queremos vivir como Jesús tenemos que tener calle, aprender a caminar con la gente.

Participaron en este campeonato deportivo:

Seminario Mayor Diocesano San José, Estudiantado Mercederario del Perú San Pedro Nolasco, Seminario Mayor Casa de San José, Casa de Formación de la Orden de San Agustín, Seminario Redemptoris Mater y Juan Pablo II, Pro Ecclesia Sancta, Seminario de Santo Toribio (equipo anfitrión), Convento de la Buena Muerte, Provincia Misionera San Francisco Solano, Estudiantado franciscano Beato Juan Duns Scoto, Teologado Internacional Santa Rosa de Lima
Seminario Corazón de Cristo, y Seminario San Martín de Porres.

En la mañana del IV domingo de Pascua, domingo del Buen Pastor, el Papa Francisco ordenó en la Basílica de San Pedro a 19 nuevos sacerdotes para la Iglesia, incluyendo al peruano Jhon Larry Flores.

Antes de comenzar el rito, el Papa habló unos minutos y rezó con ellos en la Capilla de la Piedad. Luego los saludó uno por uno durante su ingreso a la basílica. Al final de la misa fue nuevamente a su encuentro y estrechó sus manos.

En el inicio de la ceremonia, los sacerdotes manifestaron su voluntad de cumplir los compromisos sacerdotales y prometieron «respeto y obediencia filial». Postrados en la alfombra roja, escucharon el canto de las letanías de los santos y luego desfilaron ante el Papa para ser ungidos con el santo crisma.

De los 19 sacerdotes ordenados, ocho pertenecen a la Fraternidad Sacerdotal de los Hijos de la Cruz; uno a la Familia de Discípulos; dos han estudiado en el Pontificio Seminario Mayor Romano y ocho en el Colegio Diocesano Redemptoris Mater.

En el siguiente video puedes ver la ceremonia completa de la ordenación de los 19 nuevos sacerdotes en la Basílica de San Pedro:

Sobre Jhon Larry Flores

«Cuando mis superiores me dieron la noticia de que aceptaban mi pedido de ser ordenado sacerdote fue un gran momento de gozo, cuando recibí la carta con la respuesta de aceptación me retire un momento a la capilla de la casa para agradecer al Señor por este gran regalo. El sacerdocio como tal ya es un gran don de las cuales nosotros solo somos siervos indignos».

Nació el 14 de marzo de 1988 en Iquitos. Realizó sus estudios secundarios en el C. E. S. M. Loreto de Iquitos. Posteriormente ingresó a la congregación «Familia de los Discípulos». Fue ordenado diácono el 8 de julio de 2018 en Rocca di Mezzo por el Cardenal Giuseppe Petrocchi.

Después de terminar sus estudios teológicos, se dedicó a atender a los emigrantes de la casa de Rocca di Mezzo. Actualmente participa en la parroquia Sacro Cuore y en un asilo de ancianos en Gioia de Colle.

Este mes dedicado al amor de mamá, queremos recordar a nuestras madres espirituales, quienes consagran su vida a Dios, mujeres valientes, serviciales y profundamente maternales.

Las hermanas de la Casa Hogar la Piedad inauguran este ciclo de reportajes en el mes de mayo que hemos llamado «Madres con Fe». A través de este video queremos reconocer el esfuerzo valeroso de este grupo de mujeres que durante 9 años vienen cuidando y acompañando a cerca de 40 mujeres ancianas que viven en el albergue que ellas dirigen.

“Cada vez que tu das vida a una persona, eso es manifestar el amor, sobretodo de Dios, porque Dios se manifiesta a través de la maternidad y no solo de la paternidad, también de la maternidad. Y Dios es padre y madre para cada uno de nosotros, y de algún modo nos sentimos todas involucradas en este plan de amor que Dios ha comenzado en nosotras y quiere continuar en los demás” – Madre Verónica Vargas, Superiora Regional de Hijas de Nuestra Señora de la Piedad.

A continuación compartimos esta hermosa experiencia de vida:

Central telefónica
(511)2037700